martes, 12 de noviembre de 2013

“Isabellae: El hombre noche”, de Raúle y Gabor.




No deja de ser un síntoma de la calidad de los autores españoles que no dejen de exportar sus creaciones a otros mercados, trabajando directamente para editoriales extranjeras y sean las editoriales nacionales las que luego deban comprar los derechos de esas obras para publicarlas aquí. El penúltimo ejemplo, lo tenemos con el equipo formado por el guionista barcelonés Raúle y el dibujante madrileño Gabor, que acaban de publicar en Norma Editorial el primer álbum de “Isabellae”, una serie de fantasía oriental de la que en Francia han publicado ya la segunda entrega.
En el Japón medieval del siglo XII,  Isabellae es una joven vagabunda pelirroja que acaba con los bandidos de los caminos a cambio de recompensa. Isabellae, mitad occidental y mitad japonesa, es una avezada luchadora atormentada por los fantasmas y acompañada por los amigos que hará por el camino intentará expiar las culpas de su pasado para lo que debe encontrar una hermana que la odia.
Raúle, un guionista bregado y que ya ha demostrado su dominio de otros géneros a pesar de su juventud, pone las bases de una atractiva fantasía oriental ambientada en un Japón medieval fantástico en el que conviven los samuráis con la magia. En esta primera entrega, Raúle se las ingenia para poner en macha la trama y presentar y caracterizar a los protagonistas de una historia ideada básicamente para entretener y que cuenta con todos los ingredientes para gustar a un amplio abanico de lectores que busquen una lectura evasiva bien construida.
En el aspecto gráfico, sobresale la labor de un Gabor que para mí firma su mejor trabajo hata la fecha. El dibujante demuestra la versatilidad de su estilo alejándose de la vis comica que explotase en “Los Patricios” para ofrecer un dibujo más estilizado y elegante que a mí me recuerda al de Pierre Alary o Kenny Ruiz y preocupándose especialmente en el estupendo tratamiento del color de la obra así como de la narración de la historia para complementar a la perfección el guión y los textos de Raule. Además, Gabor realiza una estupenda recreación de las localizaciones y cuida al detalle la caracterización de los diversos personajes coreografiando con especial acierto las secuencias de lucha que abundan en el comic.
“Isabellae: El hombre-noche” es básicamente una invitación a la aventura realizada por un equipo creativo maduro y experto a pesar de su juventud y que sabe muy bien lo que se trae entre manos para ofrecer al lector un cómic de género de calidad. De vosotros depende aceptar o no su invitación.

5 comentarios:

Jorge Suañez dijo...

Lo tuve en la mano y al final lo deje... he leído siempre buenas criticas, pero el presupuesto de crisis me obliga a ser selectivo y al final algo en el dibujo y el exceso de sangre me echaron para atrás...

una lástima...

Un saludo Pablo

Anónimo dijo...

tiene buena pinta, la verdad.

Sobre lo que comentas de que es síntoma de calidad el que estos autores publiquen con editoriales extranjeras y luego las españolas compren los derechos... yo lo veo más bien como síntoma del estado del mercado del cómic aquí, o de como por refla general aquí los autores no se comen una rosca hasta que les publican fuera. Vamos que para mí no es algo a destacar de forma positiva. La gente va donde les dan la oportunidad o dónde mejor les tratan.

PAblo dijo...

Jorge,

Apúntalo para cuando la cosa mejore entonces.

Anónimo,

Efectivamente, tienes razón. Pero yo prefiero hacer hincapié en los aspectos más positivos de la situación recalcando que los autores españoles tienen el suficiente talento para generar interés más allá de sus fronteras y conseguir publicar en industrias mucho más competitivas. Eso es así en todos los mercados del Cómic pero por desgracia no es el único sector donde se da esta situación.

Impacientes Saludos.

Anónimo dijo...

Antes exportábamos nuestros cómics y ahora los importamos. Habría que resucitar a Toutain.

PAblo dijo...

Anónimo,

Creo que es un modelo desfasado el de las agencias. Realmente como ahora lo que exportamos es el talento de los autores pero gracias a los nuevos medios son los propios autores quienes pueden gestionar su propio trabajo sin necesidad de intermediarios. Y a mí me parece bien.

Impacientes Saludos.