domingo, 19 de junio de 2011

De cuando a Marvel le gustaba KISS.

Pues sí, hubo una época corta pero intensa en la que el polifacético Stan Lee se aficionó al “heavy” teatral y barroco llevado a su máxima expresión con dos espectaculares números especiales protagonizados nada menos que por los KISS, uno de los grupos más sui generis que ha dado el panorama musical y que no dejó indiferente a ningún niño ni adolescente de mediados de los setenta.

Pero vamos con los principios… Steve Gerber, guionista de “Daredevil” y aficionado al grupo, tuvo la ocurrencia de homenajearlos incorporándolos a una aventura del más original personaje que ha hollado el Universo Marvel que curiosamente también era creación suya, con lo que en los números 12 y 13 de la serie de “Howard El Pato”, Howard y los KISS compartieron una aventura dibujada nada menos que por el gran Gene Colan.



Lee debió de mover el bigote e intuir que allí había madera para un buen negocio y encargó al propio Gerber la realización en 1977 de un tebeo en el que el grupo actuase como un grupo de superhéroes made in Marvel. El imprevisible y genial Gerber, que contó para el proyecto con un extraordinario grupo de dibujantes (los hermanos Buscema, John y Sal, Gray Morrow (portada), Rich Buckler, Allan Weiss y Allen Milgrom) pergeñó una entretenida historia en la que a través de unos amuletos mágicos los miembros del grupo recibían poderes inspirados en su maquillaje para enfrentarse, apadrinados nada menos que por los 4 Fantásticos y los Vengadores, con dos de los más carismáticos supervillanos de la Marvel, el Dr. Muerte y Mephisto.


El tebeo, al que acompañó una agresiva campaña de marketing (en la misma portada se anunciaba que los KISS habían mezclado su sangre con la tinta con que se imprimieron los ejemplares y en el interior aparecían fotos que supuestamente lo demostraban) fue un bombazo y se vendió como churros –superó los hoy increíbles 400.000 ejemplares y durante décadas ostentó el record de ser el cómic más vendido- propiciando la aparición de una serie llamada “Marvel Comic Super Special” que llegó a los 41 números y se especializó en números monográficos con adaptaciones al cómic de películas y biografías de grupos musicales.



Precisamente, en el número cinco de esa serie se publicaría el segundo cómic protagonizado por el grupo en el que esta vez se enfrentarían a Khalis Wu, un antiguo hechicero que pretendía conquistar el mundo transformando la energía de las emociones generadas en los conciertos de rock en fuerza mística. Esta historia contó con un nuevo equipo creativo formado por Allan Weiss y Ralph Macchio firman el guión mientras del apartado gráfico se encargaron John Romita Jr., en uno de sus primeros trabajos profesionales, Tony de Zúñiga y Bob Larkin (portada).



Visto que los KISS podían ser la gallina de los huevos de oro que solucionase los crónicos problemas económicos de la editorial, en Marvel les ofrecieron protagonizar su propia serie regular. Sin embargo, este proyecto no cuajó al negarse el grupo a ceder los derechos de los personajes a la Casa de las Ideas como era política habitual de la empresa.



Es extraño que estos históricos tebeos permanezcan todavía hoy inéditos en España existiendo una excelente edición de mediados de los noventa dentro del sello Marvel Music .Mientras se deciden los de Panini, os dejo una interpretación del grupo en todo su esplendor, “God of Thunder”.


5 comentarios:

Transmetropolitan dijo...

Vaya, pensaba yo que los únicos cameos comiqueros de KISS fueron con su propio título, el Psycho Circus aquel de Image.

Arion dijo...

A veces uno se olvida de estas anécdotas tan extraordinarias como divertidas.
Aunque dudo que Panini publique los números de Kiss, siempre queda la opción de comprar los originales, que deben ser bastante fáciles de encontrar en línea.
Por cierto, si a alguien le interesa escribí una reseña sobre Light of Thy Countenance de Alan Moore en mi blog: www.artbyarion.blogspot.com

PAblo dijo...

Transmetropolitan,

No, estos son muy anteriores.

Arion,

en línea casi todo es fácil de encotrar aunque no es tan anecdótico sino una manifestación más de como en Marvel intentaban adaptar a cómic cualquier nueva propuesta que contase con potenciales compradores. Lee tenía (y tiene) mucho olfato para detectar los negocios.

Impacientes Saludos.

Arion dijo...

Sí, estoy de acuerdo.
No podemos negar que el buen olfato es una virtud.

PAblo dijo...

Arion,

...Y Lee siempre lo ha tenido aunque de otro tipo que el de Grenouille, claro. ;-D

Impacientes Saludos.