martes, 4 de enero de 2011

“Theodore Poussin”, de Frank Le Gall.

Uno de mis grandes descubrimientos del 2010 como lector de cómics ha sido el francés Frank Le Gall (del que solo había leído antes un “Lapinot”) gracias al primer integral en que Planeta ha empezado a recopilar su serie más famosa “Theodore Poussin” en el que se reúnen los cuatro primeros álbumes de la serie, “Capitán Steene”, “El devorador de archipiélagos”, “Maria Verdad” y “Secretos”.

Partiendo de las experiencias de uno de sus abuelos, Le Gall construye a un aventurero peculiar, el quebradizo Theodore Poussin, un joven chupatintas que es el único sostén económico de su familia al que se le abre la puerta a la aventura cuando debe viajar en uno de los barcos de la compañía en la que trabaja a los mares de Indochina. Con el único encargo de intentar dar con la tumba de su tío desaparecido, el capitán Steene, Theodore parte ignorando que un misterioso personaje, el siniestro y maquiavélico Noviembre, intentará por todos los medios evitar que Poussin pueda regresar de nuevo a su hogar, convirtiéndole en una pieza de un juego cuyas reglas desconoce.

Theodore Poussin” es un tebeo que evoca directamente a Pratt y “Corto Maltes” en su defensa de la aventura por la aventura de tal manera que el lector acaba situándose al mismo nivel del protagonista a la hora de ir descubriendo los lances a los que el destino (o sus enemigos) someten a Theodore o Corto. No es esta la única similitud con la obra maestra de Pratt ya que ambas beben de fuentes comunes, de grandes autores de la novela de aventuras y viajes como Jack London, Stevenson, o Joseph Conrad autores cuya influencia no ocultan sino que ensalzan en unas obras que además de su propia importancia sirve como vehículo reivindicativo para el conocimiento de autores clásicos que no debemos dejar caer en el olvido.

A lo largo de los cuatro álbumes que componen la obra asistimos a la enorme evolución gráfica de Frank Le Gall quién poco a poco va dejando a un lado las formas caricaturescas del “Spirou” franquinizado hacia formas más sutiles y refinadas sin perder por el camino el soberbio tratamiento de las atmósferas ni el detallismo con el que construye cada una de las viñetas ricas de personajes, convirtiéndose en un autor “moderno” dentro de la línea clara en la estela del malogrado Yves Chaland aun sin llegar a su nivel de atrevimiento. Al mismo tiempo que es notoria la evolución gráfica también resulta patente la evolución de las tramas que concibe Le Gall quién a partir de “El devorador de archipiélagos” cuenta con la ayuda de Yann, ganando en una mayor complejidad y que obligan al lector mantener constantemente la atención en la historia para no perderse en la cantidad de personajes que van apareciendo y desapareciendo de un álbum a otro siendo finalmente el único nexo que da coherencia a todo el armazón la presencia del protagonista, un Theodore Poussin en el que también se aprecia una evolución enorme del primer al cuarto álbum, dejando de lado su actitud un tanto pusilánime para convertirse en todo un aguerrido lobo de mar. Se nota que Le Gall improvisa muchas cosas pero lo hacencon habilidad para renovar un género desde propuestas que beben directamente de sus autores clásicos y acabar alcanzado su máxima expresión en el tercer álbum de la serie, “María Verdad”.

La edición de Planeta está bastante bien y aparte de los cuatro álbumes reúne varios artículos en los que el propio Le Gall va desgranando el proceso de elaboración de cada uno de ellos.

En definitiva, el primer volumen de “Theodore Poussin” es un tebeo de los que sabe a poco y deja con ganas de más. Ojalá veamos pronto publicados el resto de integrales que completan la colección.

Otras obras de Frank Le Gall en El lector impaciente:

"Atrapados en el pasado"

12 comentarios:

Cinemagnific dijo...

Adoro la aventura por la aventura. Otro apuntado que queda.

Toni dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Pablo. Poussin tiene un aire de linea clara aventurera que echaba mucho de menos. Aunque se nota mucho la diferencia del primero a los dos últimos pero eso vale para ver la evolución. Lo unico que me chirria y no trago mucho es el personaje de Noviembre.
Saludos.

tristan dijo...

A mi también me encantó, sin duda de lo mejor del año.

Pardi dijo...

Feliz Año Pablo. Es el segundo comentario que leo de este cómic en poco tiempo así que tendré que comprarlo, al no conocerlo y estar comprando los de Gil Pupila no quise entrar en más gastos.. pero después de tu entrada tendré que pedírselo a los Reyes. Salu2

Blueberry dijo...

La verdad es que a mí me ha gustado bastante. Y eso que se me pasó desapercibido en las últimas etapas de Cairo. Sin embargo, al leer el Theodore Poussin de forma continuada, tengo que confesar que me ha sorprendido muy gratamente.
Tengo mucha curiosidad en leer el Spirou de LeGall, lo malo es que todavía no se me ha puesto a tiro, la distribución, muy mala.

Kiko CP dijo...

Yo lo tengo pero aún no me he podido poner con él pero la pinta es estupenda, la verdad.
Por cierto, Blueberry, el Spirou de LeGall no sale muy bien parado de las críticas que he leído, entre ellas la del amigo PAblo: http://ellectorimpaciente.blogspot.com/2010/12/las-aventuras-de-spirou-y-fantasio.html
aunque terminaré por hacerme con él ya que soy gran fan de Spirou.
Un saludo.

PAblo dijo...

Cinemagnific,

Pues eso, aventura al cuadrado.

Toni,

Si que se nota la diferencia pero precisamente a mí me ha gustado por la evolución que muestra.Yo creo que lo de la antipatía hacia Noviembre es algo buscado por el autor. Es un personaje muy extraño cuyos secretos imagino iremos descubriendo en próximas entregas.

Tristán,

Coincidimos. Para mí también ha sido de lo mejor del año.

Pardi,

Lo de "Gil Pupila" creo que está a puntito de acabar (este mes o el siguiente se publica el cuarto tomo) mientras que de este no tengo ni idea de cuando aparecerá el segundo ya que en Francia no han aparecido todavía el resto de integrales. Espero que no se demore mucho y, sobre todo, no se quede colgado. Feliz Año.

Blueberry,

Hay muchas obras de la escuela francobelga que les pasa lo mismo. Ganan en álbum en lugar de seriadas. Del "Spirou" recuerdo que ya comentamos algo en su entrada. Alucinante que todavía no lo hayan distribuido por tus tierras.

KikoCP,

Ya nos contarás cuando te pongas. Blueberry ya conoce esa entrada que mencionas que creo recordar que incluso cuenta con un comentario suyo. Para mí solo recomendable para completitastas de Spirou.

Impacientes Saludos.

Crítical + dijo...

Muy buen tebeo. A la espera del segundo tomo.

El único fallo, por sacarle alguno, es que podrían haberlo editado cosido y con un papel mejor, al estilo del integral de Comanche, aunque tuvieran que subir el precio. Manías mías.

Robur dijo...

Yo lo tenia en las manos y al ojearlo me gusto mucho, pero como ya llevaba una pila inmensa de reyes lo deje para otro día y al volver por la tienda de cómics ya no estaba :(

PAblo dijo...

Critical +,

A mí la relación calidad precio me parece adecuada. El papel no me disgusta aunque la edición de "Comanche" es mejor.

Robur,

Atento a las reposiciones. Se lo encargas al librero y en unos días a la buchaca. ;-D

Impacientes Saludos.

Anónimo dijo...

Yo lo acabo de leer y me ha gustado mucho. Echaba de menos este tipo de tebeos de aventuras. Quiza por la parte asiatica me ha recordado a Tintin (The Blue Lotus) aunque con una trama mas compleja y oscura.
Lo malo es que al no poder llegar a leer final de la historia te quedas con todos los interogantes abiertos y en un mar de dudas.

Noviembre es real? una alucinacion...?

Por cierto el comienzo de la aventura es para mi lo mejor sin lugar a duda.

PAblo dijo...

Anónimo,

Al parecer LeGalle se inspiró en las vivencias de su abuelo, según creo recordar para el inicio de la historia.

Ya ha aparecido el segundo integral así que estamos de enhorabuena. ;-D

Impacientes Saludos.