martes, 17 de noviembre de 2009

“Lobezno: El viejo Logan”, de Mark Millar y Steve McNiven.

Como la mayoría ya sabe, en el manido mundo de los superhéroes Marvel está todo inventado y en la actualidad sólo contamos con revisiones más o menos acertadas que, por lo general, sólo entusiasman a aquellos que por edad o ignorancia no conocen la rica historia de unos personajes a los que, por desgracia por intereses puramente económicos, no se les respeta como se debería. La penúltima ha llegado a bombo y platillo por parte de Marvel con “El viejo Logan”, una historia protagonizada por un Lobezno anciano en una realidad alternativa, volviendo a juntar tras "Civil War" a un equipo artístico de postín, Mark Millar y Steve McNiven, y que en España acaba de publicar Panini seriada dentro de la colección regular de “Lobezno” en cinco entregas (de la 42 a la 47).

En una noche aciaga los supervillanos masacraron a los superhéroes y se repartieron Estados Unidos (del resto del mundo porque, como dice uno de los personajes, “a quién le importa”) Tras muchos años, pocos de los antiguos héroes sobreviven… Algunos como un ciego Ojo de Halcón malvive trapicheando con drogas mientras que un anciano Lobezno ha renunciado por completo a su naturaleza heroica y vive en una granja perdida junto a su mujer y sus hijos. Obligado por las deudas y la amenaza de sus caseros, Logan acepta un trabajo del que desconfía: acompañar a Ojo de Halcón en un misterioso viaje de costa a costa por una Norteamérica desvastada que puede significar la última esperanza de los héroes frente al Imperio de los malos.

Partiendo de una idea que no es completamente nueva (John Byrne y Chris Claremont ya nos presentaron a un Lobezno anciano que incluso moría heroicamente a lo largo de la historia en la fantástica “Días del Futuro Pasado” en el ya clásico “X-Men 141” y ss), Millar se da el gustazo de hacer lo que le da la gana con el personaje una vez más tras su anterior etapa ("Lobezno: agente de S.H.I.E.L.D.”) para ofrecer una entretenida “road movie”, supuestamente crepuscular, cuyos máximos atractivos son comprobar cómo ha evolucionado América tras la desaparición de los superhéroes y averiguar que produjo el rechazo de Lobezno de su rol heroico.

Para no cansarse demasiado a la hora de caracterizar a este nuevo viejo Logan y el mundo en el que vive, Millar directamente toma como base referencias cinematográficas obvias reconocibles por cualquiera como la estupenda “Sin Perdón” de Eastwood o la saga “Mad Max”, y otras menos evidentes como la del general ciego interpretado por Al Pacino en “Esencia de Mujer” para caracterizar a un Ojo de Halcón que si no es porque Millar no los cuenta nadie podría imaginarse que está ciego. Y con estos mimbres urde, sin demasiado esfuerzo, una historia simple y entretenida en los que dosifica correctamente los misterios aunque carezca de la épica que antaño disfrutábamos en los tebeos Marvel, resuelta con una incoherencia sólo admisible desde el “vale todo mientras venda” que impera ahora en los Cómics Marvel.

En el aspecto gráfico, Steve McNiven, un buen dibujante en la línea de Bryan Hitch, hace un buen trabajo a la hora de desarrollar las ideas de Millar, con un tratamiento cinematográfico de la narración que se ajusta a lo demandado por el guionista quien le proporciona sobradas ocasiones para su lucimiento.

En definitiva, “El viejo Logan” es un tebeo entretenido y bien narrado que tal y como andan las cosas hoy en día en el Universo Marvel no es poco aunque da la sensación que con un poco más de esfuerzo por parte de Millar podría haberse logrado una historia algo más atractiva. Eso sí, en este tebeo al Lobezno ideado por Len Wein y agigantado por Claremont y Miller, en este tebeo no le reconoce ni su padre.

Otras obras de Mark Millar en El lector impaciente:

The Ultimates
The Ultimates 2
Wanted
Civil War
Superman: Hijo Rojo

5 comentarios:

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Como bien dices, amigo Pablo, poco falta por inventar hoy día.
Qué grande aquella saga de Claremont (cuando era un guionista imprescindible) y mi añorado Byrne (debilidades que tiene uno, mire usted). Es cierto que viniendo de Millar, uno espera más, pero visto lo visto, hemos de conformarnos con esta entretenida lectura.
Saludos

Mythos dijo...

Entretenido y poco más como has dicho. Y con la misma idea de partida, arriesgando un poco más, podría haber sido una historia más que interesante pero... Como en Marvel van sobrados de ideas pues les da igual. Y ese final... Yo sólo lo puedo entender como un guiño a Marvel Zombies porque sino no se explica.

Giuseppe dijo...

Pues el dibujo tiene muy buena pinta, pero ya veo que la historia...

Pásate por la web de Glénat o por el blog La BD, hay una novedad prevista para diciembre que estoy seguro te va a interesar.

Akbarr dijo...

Yo me quedé con la misma sensación, que si Millar se lo curraba un poco más podría haber quedado algo chulo, pero no arriesga nada en la historia y se queda en muy poquita cosa. No deja de ser un "What if" usando mogollón de números en lugar de uno solo. Y a mi me deja con la misma sensación que los "what if": "pos fale".

PAblo dijo...

Crowley,

Probablemente una de las mejores historias que se han escrito dentro de Marvel.

Mythos,

Yo no le busco excusas. Para mí que se aburría porque es el final más tonto que he leído en años.

Giuseppe,

Sí, el dibujo en mi opinión está por encima de la historia esta vez.El único pero es que quitando garras y demás yo en ese personaje si no me dicen que es Lobezno no le reconocería. Y me parece un pero importante.

Supongo que te refieres a la publicación del integral de "Jan Europa". Por un lado, estoy encantado pero por otro me da un poco de miedo porque es reencontrarme con una historia idealizada de mi niñez. Brrr...

(Gracias por acordarte).

Akarr,

Pues sí, es lo que tienen todos esos mundos alternativos, distopias y demás que permiten cierta libertad creativa pero no tienen consecuencias en la historia del personaje. Al final montan tal tinglado que tienen que hacer uotras "Crisis en Tierras Infinitas" para solucionarlo. Al tiempo.

Impacientes Saludos.