jueves, 25 de junio de 2009

“Omar el navegante: Jinn-el-Rais” de Pedro Rodríguez.

Lo que son las cosas, andaba yo lamentándome la semana pasada por aquí de no haber leído en su momento la primera obra de Pedro Rodríguez, “Omar el navegante: Jinn-el-Rais” después del mono que me había creado su estilo fresco y elegante tras su descubrimiento en “Las aventuras imaginarias del joven Verne”, pensando que me iba a resultar complicado encontrar el álbum, cuando entro en una librería cercana a casa de mis padres y salta a mis ojos. Por supuesto, me hice con él, ya que las casualidades no existen y, aunque soy de los que piensan que crearse demasiadas expectativas suele acabar en decepción, en este caso ya les adelanto que este “Jinn-el-Rais” es una obra redonda, mejor incluso en mi opinión que “La puerta entre los mundos”. Les cuento.

A mediados del siglo XVII, en la isla de Creta viven dos niños, Omar y Andreas, dos amigos inseparables que viven su amistad con esa fidelidad ciega que sólo es posible cuando se es niño. En una de sus aventuras, descubren un misterioso barco hundido y el mapa de un tesoro que en sus juegos deciden romper en dos mitades que unirán para ir a buscar juntos algún día. Sin embargo, poco después, Creta sufre una de sus frecuentes razzias piratas en busca de botín y esclavos y el pequeño Andreas es raptado. Años más tarde, Omar ya hecho un hombre se dedica a navegar por el Mediterráneo y en uno de sus viajes se reencontrará con la mitad del mapa de su amigo Andreas. Omar iniciará entonces toda una aventura en pos del tesoro de la eterna juventud escondido en una legendaria isla aunque, realmente, su único deseo es reencontrarse con el amigo de su niñez, sin ser consciente que, por desgracia, en ocasiones los deseos se cumplen. ¿Se reencontrarán Omar y Andreas?¿Encontrarán el tesoro? Busquen y lean “Omar el navegante” para enterarse.

Me ha sorprendido Pedro Rodríguez en el que fuera su primer álbum en solitario no ya tanto por su cuidada puesta en escena, su magnífico uso del color o su narración fluida que ya había descubierto en su obra posterior sino por el excelente guión que se marca. Bajo el armazón aparentemente sencillo de una aventura marítima de época en la que los espacios abiertos están cuidadosamente ambientado, Rodríguez construye un cómic complejo y rico en matices en el que subyace una historia adulta y dura, que enganchará a aquellos lectores que busquen “algo más” que la mera historia de aventuras. Rodríguez se muestra como un narrador notable logrando un cómic muy equilibrado entre los elementos aventureros de una historia en la que no le importa incluir con ciertos toques fantásticos que sirven para ambientar ese Mediterráneo legendario infestado de piratas del siglo XVII que emparentan su Omar con la tradición del aventurero árabe por excelencia, Sinbad, con un poso de reflexión más profundo y adulto que hacen de “Omar el navegante” un cómic difícilmente olvidable.

En definitiva, “Omar, el navegante” es un cómic que difícilmente defraudará a nadie y que, lamentablemente, en el momento de su publicación por Ariadna Ediciones en una cuidada edición, pasó un tanto desapercibido. Yo que ustedes correría a su librería habitual y entre la pila de mediocridades que pueblan sus estantes buscaría esta joyita. Estoy seguro que no les defraudará.

Otros cómics de Pedro Rodríguez en El lector impaciente:

Las aventuras imaginarias del joven Verne: La puerta entre los mundos”.

7 comentarios:

Angux dijo...

Pues te voy a hacer caso PAblo.
Tengo en casa pendiente de su lectura La Puerta Entre los Mundos y a un primer vistazo me gustado bastante el dibujo y sobretodo el tratamiento del color.

Un saludo.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Muy interesante. Has despertado mi curiosidad hacia este comic.
Saludos.
Nos leemos

PAblo dijo...

En la libreria en que lo compré sólo quedaba el ejemplar que adquirí aunque imagino que es posible hacerse con él.

Ya me contaréis.

David. dijo...

Tiene una pinta excelente. Y esas historias de amistades que sobreviven al paso del tiempo siempre me han conmovido. A ver si hay suerte y lo encuentro.

Saludos.

PAblo dijo...

David, yo no he dicho que la amistad sobreviva...;-D

Si lo lees, nos cuentas.

Snufkin dijo...

Este cómic es genial. Me encantan las aventuras de corte mediterráneo.

PAblo dijo...

Snufkin,


Bienvenido.Para mí es lo mejor que he leído de Pedro Rodríguez. Superior al premiado "Las aventuras imaginarias del Joven Verne".

Impacientes Saludos.