miércoles, 16 de abril de 2014

“El mono de Hartlepool”, de Wilfrid Lupano y Jéremie Moreau.





En el catálogo de Dibbuks se pueden encontrar joyitas como “El mono de Hartlepool”, en la que el guionista Wilfrid Lupano y el dibujante Jéremie Moreau adaptan con exquisito gusto una antigua leyenda anglosajona en la que se denuncia la estupidez e ignorancia de los fanáticos y nacionalistas.

En 1814, y en plena vorágine de las Guerras Napoleónicas, un barco de la armada francesa naufraga frente a la costa inglesa llegando los restos del naufragio hasta el pequeño pueblo costero de Hartlepool. Mientras los revisan en busca de supervivientes, los lugareños encontrarán al mono mascota del capitán del navío a quién tomarán por un espía francés al que, tras una corte sumarísima, condenarán por traidor y pretenderán linchar si nadie les saca del error. 
Pensado quizás para un lector infantil pero perfectamente disfrutable a cualquier edad, “El mono de Hartlepool” es una divertida fábula en torno a la estupidez del ser humano en la que el guión de Lupano capta la esencia oscura de los cuentistas clásicos tipo Andersen y Moreau la presenta con la frescura del dibujo, ágil y dinámico de las primeras películas de Disney para presentar una historia aparentemente sencilla pero que encantará a cualquier lector inteligente.

Lupano construye un guión ágil e interesante en el que se guarda muy mucho de tomar partido por franceses o británicos mostrando a unos y otros como hijos de la misma ignorancia bárbara y contrapone con exquisito gusto la estupidez de los adultos con la inteligencia ignorada de los chavales con un tratamiento de la historia tragicómico en el que cada una de las situaciones descritas cuenta con más de un significado y un guión pensando que avance con agilidad gracias a la frescura de sus fluidos diálogos. Lupano va desarrollando con acierto el relato para que el lector sea incapaz, salvo que conozca el episodio real en el que al parecer se inspira, de saber cuál será el destino final del pobre chimpancé protagonista.
Especial mención merece el exquisito dibujo y colorido de Jéremie Moreau que dota a sus personajes de gran expresividad y dinamismo al tiempo que los envuelve con su elegante tratamiento del color de una atmósfera oscura y opresiva con un tratamiento de la narración que recuerda al de las películas de animación sin que ello menoscabe la experiencia lectora.
 En fin, “El mono de Hartlepool” es seguramente uno de los mejores cómics publicados el año pasado y una recomendación obligada para todos aquellos que me preguntan qué cómic publicar a chavales de once o doce años en adelante. Un título más a tener en cuenta.

martes, 15 de abril de 2014

“Batman, El Caballero Oscuro / Lobo: Mortalmente Serio”, de Sam Kieth.




Se podría decir que esto de los team ups crea extraños compañeros de cama y los más raros que se han parido en DC son sin duda aquellos que han unido el destino de Lobo, el asesino definitivo - creado por Giffen y que hicieran grande en los noventa autores como Grant o Bisley en historias salvajes, cómicas y brutales-  con cualquiera de las más ortódoxas y conservadoras figuras del panteón DC. La penúltima de estas historias nos la presenta ECC Ediciones bajo el título de “Batman, El Caballero Oscuro / Lobo: Mortalmente Serio” ,publicada originalmente en 2007 como miniserie de dos números que tiene como gran aliciente contar con el talento único de Sam Kieth.

Batman es atraído a una base espacial desconocida en la que un virús que afecta solo al sexo femenino convierte a las portadoras en poderosas asesinas despiadadas. Batman se encontrará por accidente con el último Czardiano en la nave y tras un primer encuentro desafortunado unirá fuerzas para intentar evitar que se desate la epidemia en la Tierra.

En esta sencilla historia, se pone de manifiesto que Kieth es ante todo dibujante y aunque la trama planteada podría haber dado para más, Kieth se limita a establecer una sencilla estructura que exclusivamente le permita lucir su explosivo acabado gráfico. Y es sin duda en este punto donde este cómic resulta más interesante ya que nos permite disfrutar del excesivo y caricaturesco estilo característico de Kieth en todo su esplendor.

En fin, “Batman, El Caballero Oscuro / Lobo: Mortalmente Serio”, atraerá básicamente a los admiradores de este personalísimo artista que es Sam Kieth pero a los que no guste su peculiar estilo no encontrarán suficiente aliciente en la apresurada historia planteada como para justificar la lectura de la obra y es que esta historia aparecida en 2007 se explica solo como un buen banco de pruebas para los posteriores proyectos del autor con estos personajes por separado.

lunes, 14 de abril de 2014

“Los Defensores: Colmillos de Fuego y Sangre”, de Steve Gerber y Sal Buscema y otros.




Atención los que estén siguiendo, y los que no también, la reedición en tomos “Marvel Gold” de la serie clásica de “Los Defensores” porque a partir de este cuarto tomo se inicia una de las mejores etapas de la serie con el relevo de Len Wein por Steve Gerber, quién logró una especial sintonía con un Sal Buscema. En este primer tomo de Panini de la era Gerber en “Los Defensores” se recopilan los números 20 a 25 de la serie regular, más los Giant-Size 3 y 4 del grupo y los números 5 y 6 de “Marvel Two-in-One”, un material clásico de primera en el que se recogen dos hitos dentro de la historia del grupo como la del origen de La Valkiria y la de los Hijos de la Serpiente.

Los Defensores por fin van a descubrir muchos de los misterios ocultos tras el origen de su miembro femenino, la escultural Valkiria, que les llevará a enfrentarse de nuevo a la Encantadora y el Verdugo. Y es que en el pasado de su receptáculo corporal Barbara Denton se oculta toda una vida ligada al Ocultismo y al Satanismo de la que Val no es para nada consciente Tras participar en una mortal partida cósmica con El Jugador, los Defensores volverán a la Tierra para detener a Cabeza de Huevo y sufrir una primera derrota en la presentación del surrealista grupo de los Hombres-Cabeza y se sumergirán de lleno en los disturbios provocados por los Hijos de la Serpiente que bajo su discurso xenófobo esconden oscuras conexiones con uno de sus miembros.

Steve Gerber pisa el acelerador en la serie y nos ofrece sin apenas tiempo para recuperar el resuello dos arcos fundamentales en la historia de Los Defensores en los que deja constancia de la originalidad de sus argumentos en los que introduce la acción desenfrenada, los sorprendentes giros argumentales, la crítica social y un marcado sentido del humor en clara contraposición a la épica que predicaban los Thomas y Lee clásicos. Gerber convierte en estos números en “Los Defensores” en una de las mejores series que se estaban publicando en Marvel y aprovecha como pocos el concepto de Nogrupo de Los Defensores incorporando nuevos miembros “accidentales” en estas páginas de la talla de La Cosa, Daredevil o Chaqueta Amarilla.


En el aspecto gráfico, el absurdamente ninguneado Sal Buscema realiza un trabajo espectacular cumpliendo con oficio y efectividad y manteniendo un ritmo narrativo frenético para incorporar al lector a la vorágine de las historias y el constante diálogo que mantiene Gerber con el lector. Sal Buscema realiza un gran trabajo que no siempre ha sido valorado como se merece.

En fin, felicitar a Panini por recuperar por primera vez en España este material clásico de una manera unitaria digna en una estupenda edición en la que no desmerece ni el coloreado. Ojalá que las ventas permitan continuar disfrutando de estas estupendas aventuras y del talento de Gerber y Buscema en próximas entregas.

sábado, 12 de abril de 2014

“Requiem, el Caballero Vampiro: Resurrección”, de Pat Mills y Olivier Ledroit.





Es una buena noticia que sigan surgiendo a pesar de la crisis y demás nuevas editoriales dispuestas a correr la aventura ampliar la oferta de titulos disponibles en un mercado que difícilmente puede absorberlos. La última en semana es West Wind quién ha realizado una apuesta importante por “Requiem, El Caballero Vampiro”, de Pat Millis y Oliver Ledroit, una premiada serie de fantasía gótica que se ha publicado con éxito en Francia y Estados Unidos y de la que ya han aparecido más de diez álbumes en el país galo.

En esta primera entrega, Heinrich, un soldado nazi destinado al frente ruso durante la IIGM recibe un tiro en la cabeza y muere para resucitar en un dantesco Infierno llamado Resurrección donde el tiempo corre hacia atrás y las almas más malvadas personificadas en diversos monstruos fantásticos agrupados según sus  pecados. En la cúspide de esa sociedad infernal los más malvados son los vampiros entre los que ha renacido Heinrich como Requiem. Réquiem empezará a entrenarse en su nuevo mundo para convertirse en un  despiadado Caballero Vampiro mientras descubre los secretos y peculiaridades del mundo de  Resurrección e intenta mantener su antigua humanidad aferrándose al recuerdo de Rebecca, la judía a la que amó en vida y que sin embargo traicionó.
Mills a lo largo de su dilatada carrera ha demostrado que es un guionista poco convencional y siempre busca ante todo sorprender y en “Requiem” lo vuelve a conseguir con una historia en la que mezcla el terror gótico con un humor retorcido sin que falten las imprescindibles dosis de intriga y gore. En este primer álbum, Mills prácticamente nos presenta exclusivamente a los principales personajes de su drama y las peculiaridades del mundo dantesco en el que este se va a desarrollar con la suficiente habilidad cómo para redefinir los estereótipos e iconos del género de terror en una historia original que despertará el interés por conocer más a los incondicionales del género de Terror.

En el apartado gráfico, Millis colabora de nuevo con Olivier Ledroit con el que ya realizara la inédita en España “Sha”, un artista de enorme impacto visual cuyo estilo a medio camino del de Bilal y el de Simon Bisley se ajusta a la perfección con el del guionista. La importancia de Ledroit en la serie es fundamental y sin duda uno de los principales alicientes del álbum es el detallado y espectacular acabado de sus macabras y terroríficas visiones infernales.

“Resurrección” es un más que correcto álbum de presentación de “Requiem Caballero Vampiro” y cumple su cometido de dejar con ganas por conocer más de ese extraño y desconcertante mundo habitado por todo tipo de espantajos. Ojalá que la apuesta de West Wind encuentre el apoyo de los aficionados y podamos seguir las peripecias que Mills y Ledroit han ideado para su extraño antihéroe vampírico.

jueves, 10 de abril de 2014

“Bandolero”, de Carlos Giménez.



Me da un poco de grima rebuscar de un tiempo a esta parte entre los saldos de algunas librerías y seguir encontrándome joyitas como el “Bandolero”, de Carlos Giménez, en su última edición, la de Glénat,  pues ello significa que una de las mejores obras de este autor, aunque seguramente también una de las menos conocidas por el gran público en las que con mano maestra dramatizó parte de la autobiografía de Juan Caballero, un bandolero auténtico del siglo XIX que formó parte de la cuadrilla de El Tempranillo, no contó con el respaldo suficiente para ver agotada la tirada en su momento y aún todavia la gente estando tirada de precio no ha arrasado con los ejemplares que quedan (ya sé, la crisis).

Juan Caballero, es el prototipo de bandolero galante, dispuesto a pesar de su profesión a hacer honor a su apellido por lo que en sus espectaculares golpes no solo roba a los ricos y reparte con los pobres sino que además se muestra generoso en la derrota con sus declarados enemigos, los migueletes. Y es que Juan Caballero es el ideal de bandolero respetado por sus colegas que le llegan a otorgar el grado de Comandante y el mando sobre diversas cuadrillas. Sin embargo, y a pesar de sus casi sobrenaturales habilidades Caballero también es humano y a veces comete errores.

Carlos Giménez, partiendo de una exhaustiva labor de documentación a través de la autobiografía del Juan Caballero real usa al personaje para ofrecer un completo retrato de la figura del bandolero galante en el que no solo no se limita a reforzar la idealización de los elementos de aventura y gallardía de estos personajes  sino que se preocupa especialmente en mostrar su lado oscuro y humano, reflejando a la perfección sus debilidades, su sentimiento de culpa y sus dudas en torno a la vida que llevan. En algunos textos, he leído que Giménez construye en "Bandolero" un Western a la española y aunque es válida la comparación creo que este cómci está más cercano a los Westerns crepusculares de los últimos tiempos protagonizados por antihéroes que a los brillantes pastiches protagonizados por héroes infalibles de su época dorada.

En el aspecto gráfico, “Bandolero” es brutal, quizás su mejor obra, y muestra a un Giménez inspiradísimo que callaría muchas bocas de los que tanto atacaron al autor acusándole de dibujar exclusivamente cabezones parlantes. En esta obra, Giménez muestra su talento para la acción construyendo todo tipo de lances y reflejando con especial cuidado la vestimenta y armamento de los bandoleros y soldados de la época, así como de los escenarios de la Andalucía atrasada y aislada por los que deambulaban. Bajo la aparente sencillez de su estructura, Giménez construye una narración circular sutil en la que el personaje protagonista acaba tan solo como al inicio de la historia, en una imagen más de lo ingrata que era la vida de estos bandoleros realmente, despojada de su patina novelesca. Por otro lado, la historia está tan bien planteada que en ningún caso se percibe que  fue ideada para su publicación inicial serializada en la revista “Totem” antes de ser recopilada por primera vez en álbum por Ediciones de la Torre y, posteriormente, Glénat.
En fin, os invito a rebuscar en los saldos porque quizás todavía estéis a tiempo de encontrar maravillas como “Bandolero”, un clásico por el que no han pasado los años y sigue deslumbrando como en el momento en que apareció por primera vez.

miércoles, 9 de abril de 2014

El Universo DC de Neal Adams.



Es curioso que, de un dibujante tan (re)conocido y con una influencia tan destacada, como es Neal Adams todavía haya material desconocido en nuestro país aunque las obras que cimentaron su popularidad sí que han contado con varias ediciones en España. Por ese motivo, la publicación de material raro como el que se recoge en el tomo de “El Universo DC de Neal Adams “,editado por ECC Ediciones, es una oportunidad única para hacerse con parte de ese material menos conocido del dibujante que los admiradores de su obra no deberían dejar escapar.

De este modo,  este tomo, bastante ecléctico, recoge algunos de los primeros y esporádicos trabajos de Adams para DC en el período comprendido entre 1967 y 1976, organizándose  el grueso del material recopilado en tres grandes bloques: en el primero están los números que realizase junto a Nick Cardy  para la serie clásica de “Los Jóvenes Titanes” –números 20 a 22-, en los que Adams también se ocupa de los guiones y tiene cierta importancia histórica pues surgió como un compromiso de Adams  para cubrir el expediente generado por Wolfman y Wein cuándo pretendieron presentar al primer superhéroe negro de la Historia del Cómic en una aventura que no superó la censura de los conservadores editores de la época; en el segundo bloque, se engloba diverso material publicitario e historias moralizantes protagonizas por Superman entre las que destaca la historia “El bebé que atravesaba las paredes”, una atípica historia guionizada por Len Wein; y en el tercero,  un conjunto de curiosas histórietas bélicas que Adams realizó junto a guionistas como Robert Kanigher, Howard Liss, Hank Chapman  y Bob Chaney para series como “Our army at war”, y “Star Spangled War Stories”. Además el tomo, incluye una de las primeras historias dibujadas por Adams para la serie del Hombre Elástico en la que empezó a llamar la atención guionizada por Garnerd Fox, que se publicaba englobada en “Detective Comics” y algunas páginas para una historia de la “JLA”.

Más allá de la ingenuidad  de las historias, este tomo es deslumbrante por disfrutar del brutal talento gráfico de un Neal Adams que revolucionó el género superheroico con su completo dominio de la figura humana, su sorprendente para la época tratamiento de la composición de página y sus atrevidos escorzos que distinguen su estilo respecto al de los artistas que le precedieron. Gráficamente, Adams realiza una enorme labor y logra que a pesar del tiempo transcurrido el tomo se pueda seguir leyendo y disfrutando a pesar de lo alucinante de sus delirantes tramas, especialmente las bélicas.

En fin, “El Universo DC de Neal Adams” es una obra que agradará especialmente a los completitas admiradores de Adams y un buen prólogo si ECC planea reeditar en una edición similar las grandes obras – Batman, Deadman…- que Adams realizase para DC. Habrá que estar atentos por si hay novedades al respecto.

martes, 8 de abril de 2014

“Murena 9: Las Espinas”, de Philipe Delaby y Jean Dufaux.


Planeta acaba de publicar “Las Espinas”, la novena entrega de “Murena”. un estupendo Peplum con el que se inicia el tercer ciclo de una serie sobre la que ahora se suscitan todo tipo de incógnitas respecto a su continuidad tras el inesperado fallecimiento del gran Delaby.

Tras el incendio de Roma, Nerón inicia las obras de reconstrucción de la nueva urbe que espera convertir en un espejo de su desmedido ego mientras un amargado Lucio Murena intenta rehacer su vida junto a la sensual Claudia tras los crueles acontecimientos vividos en años pasados. Sin embargo, cuando Nerón a instancias del turbio Tigelino culpa a los cristianos del incendio y se inicia su persecución, Murena sentirá la obligación de volver a enfrentarse una vez más con Nerón y explicarle la verdad.

Dufaux vuelve a mostrar su talento para el peplum en esta nueva entrega de la serie en la que incorpora a una historia conocida como pocas – la de la persecución de los cristianos y el martirio de Pedro- diversos elementos propios para presentársela de nuevo al ávido lector. Básicamente, Dufaux en esta entrega consigue atrapar al lector gracias a la cuidada y exhaustiva documentación que maneja que le permite insertar entre los hechos históricos más o menos probados la descripción de la sociedad romana del momento y sus propias aportaciones de ficción junto a otras que no dejan de ser guiños y referencias a clásicos como la novela de Henryk Sienkiewicz.

La muerte de Delaby hace que se miren con otros ojos estas que quizás sean sus últimas páginas en las que además el autor dio rienda suelta todo su inmenso talento para el erotismo y la plasmación de las más bellas mujeres regalándonos las que son las páginas más calientes de toda la serie explorando la sexualidad entre los romanos en todo su esplendor como uno de los elementos fundamentales del álbum siguiendo así la tendencia puesta de moda por el reciente éxito televisivo de series como “Roma” o “Espartaco”. Delaby no decepciona y realiza un trabajo espectacular, difícilmente olvidable por sus admiradores.

En fin, “Murena: Las espinas” finaliza con un continuará demasiado abrupto que deja al lector con ganas de saber cómo continuará la historia pero que, vista la situación, plantea un gran interrogante sobre la continuidad de la serie. Por un lado, sería interesante saber cómo continuarán las andanzas de Murena pero por otro encontrar un relevo de garantías a la altura de Delaby supone un desafío tanto para Dufaux como para los editores de Dargaud que ven peligrar una de sus series superventas. Veremos que le depara el futuro a "Murena" pero, de momento, la serie queda en el aire.

lunes, 7 de abril de 2014

“Breach”, de Bob Harras, Marcos Martín y Javier Pulido.





¡ Qué rabia da cuando una serie de calidad es cancelada por bajas ventas! Y aunque el público es soberano y las ventas indudablemente mandan, hay series que no sé sabe muy bien por que motivos no acabaron de convencer y son finiquitadas antes de lo que se merecerían por su calidad. Uno de esos casos fue el “Breach” de Bob Harras y Marcos Martín cuyos once números de serie regular ECC ha publicado en dos apañados tomitos y que en mi opinión debió haber corrido mejor suerte.

El mayor Zanetti es un esforzado militar que tiene una vida perfecta hasta que se ve afectado por una brecha interdimensional en el proyecto militar ultrasecreto en el que trabaja. Cuando despierta la vida idílica de Zanetti se ha convertido en una pesadilla. Su mujer se ha casado con su mejor amigo, su hijo ya es adulto y le ha olvidado y él mismo se ha transformado en una criatura superpoderosa de toque mortal que ha de luchar por mantener a salvo los escasos recuerdos que le quedan y su humanidad. Cuando de la brecha que se formó tras su accidente empiezan a surgir poderosos y despiadados seres conocidos como los Visitantes, Zanetti parece que es el único capaz de pararle los pies aunque siniestras fuerzas parecen dispuestas a confabularse para impedírselo a toda costa.
Lo que en principio era un proyecto pensado para ser un retcon del Capitán Átomo actualizando su origen pronto tomó visos de convertirse en algo más ambicioso y personal gracias al buen hacer del veterano Bob Harras que aparcando sus desvaríos espidermaníacos retoma el buen pulso que demostrara en series como “Los Micronautas” o “Los Vengadores” en una serie que contaba con elementos más que suficientes para atraer a los lectores y desarrollar ideas con potencial como para haber dado juego durante mucho más números.
Harras construyó el nuevo personaje incorporado plenamente al Universo DC convencional – en estos números hay varias apariciones de Superman y otros miembros de la Liga de la Justicia de América- en una trama de origen bastante manido pero que desarrolló con oficio e inteligencia para mantener atrapado al lector desde la primera a la última página en torno a los diversos misterios que rodeaban al personaje principal y los diversos secundarios con los que interactuaba pero sin obviar las imprescindibles dosis de acción que el cómic precisaba. Harras hasta el final mantiene el interés y la tensión dejando al lector con ganas de conocer los detalles que se le escapan en torno al atormentado protagonista, más cercano en cuanto a modelo al Doctor Manhattan de “Watchmen” que al Capitán Átomo popularizado por DC (del original de la Charlton ya ni os quiero contar) en los noventa.

Si el trabajo de Harras es realmente bueno, el que realiza una labor brillante es el español Marcos Martín quién saca el máximo partido a su estilizado y elegante trazo para construir una narrativa plenamente adaptada a la historia que está contando y fuertemente influida en mi opinión por el “Madman” de Mike Allred. Martín, en “Breach” ya mostraba plenamente esa identidad propia y su personal estética con la que ha deslumbrado últimamente en “Daredevil” o “The Private Eye”, desarrollando un cómic vistoso y entretenido, siendo relevado con buen pulso igualmente por un Javier Pulido que, como es habitual,  tampoco desmerece en los dos últimos números de la serie de los que se hace cargo.

Es una lástima que obras como “Breach” , que buscaban sintetizar las tramas de género con la innovación formal, no encontrarán su público en el momento de su publicación a mediados de la década pasada aunque sin duda sirvieron para abrir el camino a otras series posteriores. Quizás en este momento en que Marvel está publicando con éxito obras que abundan en esta tendencia como “Ojo de Halcón”, “FF” o “Daredevil” no sería mala idea que DC diera una nueva oportunidad a una serie que por calidad merecía haber corrido mejor suerte.

viernes, 4 de abril de 2014

“Batgirl 5”, de Gail Simone, Ray Fawkes, Daniel Sampere, Fernando Pasarín y Julius Gopez




Está más que demostrado que tener paciencia y mantener a los autores durante períodos extensos suele dar sus frutos a las editoriales en términos de calidad y esa paciencia finalmente suele repercutir en las ventas. Hay muchos casos al respecto pero uno de estos últimos casos que merecen la confianza de su editorial lo estamos vivido en la serie del NUDC “Batgirl” donde la guionista Gail Simone haciendo gala de su profundo conocimiento del personaje está ofreciendo una de las mejores etapas de las aventuras protagonizadas por la Chica Murciélago, tan querido por los aficionados. Por eso no dejó de ser curioso, que en esta quinta entrega publicada por ECC y que reúne los números 17 a 22 de la serie regular y la historia corta “Young Romance: The New 52 Valentine's Day Special”  se viviera el surrealista y poco explicado episodio del cese y sustitución de la guionista por Ray Fawkes durante un par de números para ser  inmediatamente readmitida y continuar al frente de la serie hasta ahora.

En esta quinta entrega se produce el enfrentamiento final entre Babs y su perturbado hermano, el psicópata James Jr., que acabará convirtiendo a Batgirl en una proscrita perseguida por toda la policía de Gotham y, especialmente, por su padre, el Comisario Gordon. Además, Batgirl se las verá con una nueva villana, la Ventrílocua, una perturbada dispuesta a tomar el relevo de Scarface con letal aplicación. Y, finalmente, Bárbara profundiza en su relación con Ricky, el  chico de turbio pasado al que salvó de morir.

No creo que sepamos nunca exactamente qué paso en ese período de dos números en que  Simone estuvo más fuera que dentro de la serie y en el que Ray Fawkes –ahora de moda por su buen hacer en “Constantine”- se hizo cargo de la serie, pero sí creo que podemos felicirtarnos que su cese no fructificara y la guionista siga al frente. 

Simone volvió con muchas ganas y tras finalizar por el momento el enfrentamiento con James Jr que venía preparando desde prácticamente el inicio de la serie abre una nueva fuente de conflictos para Bárbara y amplia la galería propia de villanas del personaje con La Ventrílocua, una versión femenina más siniestra del ya clásico Scarface.

En el aspecto gráfico, Daniel Sampere se va afianzando con el personaje y dibuja sus mejores números en la serie antes de cederle los lápices al ovetense Fernando Pasarín, con el que que a partir de ahora se irá alternando en futuras entregas y con el que mantiene cierta uniformidad de estilo. Seguramente, en este aspecto lo mejor esté por venir, pero de lo que sí se puede disfrutar en esta entrega son de algunas portadas de Juan José Ryp y Mikel Janín con lo que podemos afirmar sin temor a equivocarnos que actualmente "Batgirl" es una de las series más españolizadas de las que se publican en Estados Unidos.

En fin, para mí es un acierto que en DC hayan rectificado y Gail Simone siga al frente de una serie que conoce tan bien. Y es que mantener los autores siempre, siempre da buenos resultados y el tiempo nos acabará dando también la razón en este caso.

jueves, 3 de abril de 2014

“Capitán América: El Soldado de Invierno”, de Anthony y Joe Russo.




Disney a través de Marvel Studios encontró a partir de  “Iron Man” una fórmula que le ha garantizado el éxito y los beneficios adaptando el riquísimo panteón superheroico de Marvel Comics, desarrollado durante décadas de prueba y error en los tebeos, para  un gran público que pueda disfrutar del mismo sin que necesariamente esté especialmente familiarizado con los personajes y evitando en lo posible realizar graves barrabasadas que despierten las susceptibilidades de los pocos pero inquietos seguidores de los cómics. La fórmula hasta el momento ha funcionado a la perfección alcanzando su cima en “Los Vengadores” y volviéndose posteriormente en las continuaciones de  “Iron Man”, “Thor” o “Capitán América” más previsible y roma. De este modo, “Capitán América: El Soldado de Invierno” no deja de ser una pieza más en ese mecanismo bien engrasado para agradar a un público mayoritario que ya sabe lo que puede esperar y que en líneas generales no sale defraudado, aunque a mí en esta ocasión y como quisquilloso seguidor del personaje no me ha acabado de convencer.

El Capitán América es un náufrago de otra época en un tiempo que no es el suyo, e intenta adaptarse a la situación a través de su labor para SHIELD aunque no comparta sus métodos. Cuando Furia antes de sufrir un atentado, le comunica que Hidra se ha extendido por SHIELD y lo controla, el Capi, la Viuda Negra y un nuevo aliado, el Halcón, tendrán que descubrir quién es la mente maestra de Hydra y desarticular los planes de la organización terrorista al tiempo que luchan por sus vidas contra los secuaces de Hydra, los engañados agentes de SHIELD y el Soldado de Invierno, un misterioso asesino de la antigua Unión Soviética cuyo pasado y el del Capitán América parecen estar dramáticamente unidos.

Si uno ha leído tebeos del capi durante toda su vida y está acostumbrado al Batroc simpático del bigotito, al Halcón del uniforme rojo y blanco acompañado por Ala Roja hasta para ir al cuarto de baño o al glamour sofisticado de Natasha Romanoff esta peli en la que figuran nuevas versiones de todos esos personajes, quizás más realistas en su tratamiento pero también más planas y menos divertidas, no puede gustarle del todo. Es cierto que el truco consiste en intentar hacer concesiones y asumir que se trata de otra revisión de los iconos originalesy no ser demasiado exigente,  pero aun así a mí estos personajes en la imagen real no me acaban de convencer e involucrar en sus aventuras tanto como lo hacían los personajes de los tebeos.

Dicho esto y analizando la peli como tal, se trata de un entretenido brockbuster de acción trepidante en la que se pretende no dar respiro al espectador para mantenerle pegado a la butaca y que no le dé demasiadas vueltas a las bizarradas descomunales que se plantean y las lagunas de un guión más pensado con vistas a resolver situaciones en la tercera parte que en dejar cerradas todas las tramas en esta entrega (como es habitual por otro lado en este tipo de películas). Si se es consciente de todo esto y se aceptan las reglas del juego, la peli  cumple a pesar de lo sobreactuado de las interpretaciones de un reparto de campanillas en el que destaca el nombre de Robert Redford, que ha sido la penúltima star seducida por las suculentas cifras que se mueven en estas pelis.

Y así la nave va, que decía el otro, y aunque nos hayan cambiado a nuestro Capitán América para alborozo de las felices nuevas generaciones, los más veteranos seguiremos asistiendo a la recreación a imagen real de unos superhéroes que salvo contadas excepciones no acaban de captar la personalidad y la esencia de los superhéroes que amamos tal y como los imaginamos. Y es que eso es lo que suele pasar con los replicantes…