domingo, 24 de julio de 2011

Amy Winehouse (1983-2011)

Cuando me he enterado esta mañana de la muerte a los veintisiete años de Amy Winehouse lo único que se me ha ocurrido preguntarme es si la habrá merecido la pena sacrificar su salud, su vida y su talento para unirse a la selecta y maldita lista de artistas atormentados que decidieron un buen día dedicar su vida a “vivir deprisa, morir joven y dejar un bonito cadáver”, que personalmente siempre he pensado que era una gilipollez justificativa tan mala como cualquiera. En fin...

De Amy nos quedarán un puñado de buenas canciones y la duda de hasta donde podría haber llegado. Ya es un mito.

“You know I’m no good”.

Una pena, la verdad.

D.E.P.

6 comentarios:

Mo Sweat dijo...

Descanse en paz.

corsariosinrostro dijo...

Una fantastica voz y un gran talento. Un verdadera lástima. Toda una vida por delante tirada por la borda. ¿Vale la pena vivir al límite de esta manera?

J.A.Rubio dijo...

Lo lamentable es que tal desperdicio de talento, pueda ser un ejemplo para alguien.

Niño Gusano dijo...

Se veía venir

Jolan dijo...

Tenía una señora voz, vaya que sí. Pero, honestamente (y lo siento por lo duro que pueda parecer mi comentario), no siento la menor lástima por aquellos que ponen conscientemente su vida en juego y hasta casi hacen alarde de ello. Descanse en paz.

PAblo dijo...

Todos,

Me parece que nos hacemos las mismas preguntas y llegamos a parecidas conclusiones. Una pena, sin duda.

Impacientes Saludos.