jueves, 18 de noviembre de 2010

Alan Moore a sus 57 años.

P: Así que esto es por lo que dijiste que te estabas alejando del Cómic, pero ¿no el Cómic como medio sino el Cómic como industria es lo que estás dejando?

A.M.: Absolutamente. Yo siempre he dicho que probablemente amaré el medio de los cómics para siempre. Sí, ahora estoy trabajando en una espantosa cantidad de medios diferentes, pero es que así ha sido en muchas ocasiones a lo largo de mi carrera, aunque ha habido una fuerte tendencia hacia los cómics. Yo siempre he estado trabajando en proyectos laterales, en proyectos musicales, mucho más a través de los completos 25-30 años de trayectoria de mi carrera. Por lo tanto no es del medio de los cómics del que me estoy alejando. Es decir, aún siento gran diversión haciendo THE LEAGUE OF EXTRAORDINARY GENTLEMEN con Kevin, como sabes, y varios otros bocados y piezas, pero siento gran repulsión de la Industria del Cómic, y no tiene nada que ver con que dejara mi camino para participar en ella. Yo no sentía más que amor por la Industria del Cómic cuando entré. Podría haber sido muy diferente. Lo único que ocurrió fue que cuando sentí que estaba siendo timado y robado, donde inicialmente pusimos montones de sensatos caminos para salir adelante de forma que esa situación podría ser rectificada sin malestar en ninguna parte, todo fue completamente ignorado y de veras todo lo que he dicho desde entonces ha sido completamente ignorado, incluso mi petición de que Dave Gibbons no debería telefonearme con más mensajes de sus jefes de DC. No parece haber una sola ocasión en todo este lamentable valle de lágrimas en el que las cosas que he dicho hayan sido siquiera escuchadas. De manera que siento que tengo que resolver esto con claridad. Es mi reputación lo que está en juego, y la reputación de mi trabajo. En alguna manera es como cuando me lancé a mi enconada diatriba con la película de V DE VENDETTA. No lo hubiera hecho si esas personas asociadas a la película de V DE VENDETTA no hubieran estado diciendo sobre mí cosas que no eran verdad, no hubieran estado diciendo que sí, que yo estaba ilusionado con la película y que sí, que yo había estado hablando con los hermanos Wachowski cuando sabían que estas cosas nunca habían ocurrido. Ya no soy capaz de sentarme y dejar que la gente invente lo que quiera sobre mí, y desde que tengo cierto caché ya no lo necesito. Así que ya ves, no es que tenga alguna venganza contra la Industria del Cómic, sólo quiero que me dejen tranquilo y dejen mi trabajo tranquilo. No quiero tener nada que ver con la Industria del Cómic en el futuro. Es lamentable porque tengo un montón de viejos amigos en la Industria del Cómic. Sin embargo, dejando a un lado la manera en que aparentemente Dave Gibbons fue usado como chico de los recados, me parece que realmente no me puedo permitir tener ningún contacto con nadie que trabaje en el mainstream de la Industria del Cómic, porque es una vergüenza, puede que sólo quisieran mantener el contacto por los viejos tiempos, pero nunca puedes estar seguro, porque me han dado una imagen de lo que están preparados a hacer con tal de conseguir que yo entre en juego. Parece, al menos en mi opinión, que han llegado a ir sin ninguna regla y convertirse en totalmente inhumanos con tal de conseguir su propósito. Y me reservo el derecho a tener esa opinión. Ciertamente no voy a cruzar dócilmente la línea y ceder los derechos de mi propiedad porque eso sería como decir “Sí, todo el asunto de amenazar a Steve Moore y su hermano moribundo estuvo bien, al menos en mi opinión, vamos a perdonar y olvidar. El hecho de que vayáis a entregar estos personajes y este trabajo de los que me siento tan orgulloso a un puñado de personas que yo considero escritorzuelos para simplemente diluirlos y degradarlos para vuestro provecho comercial, todo eso está bien para mí”. No, eso no va a suceder. Es una cosa que voy a intentar por todos los medios que no ocurra. Por lo tanto no tengo problema en que termine el derecho de copia de WATCHMEN. Si DC fuera a dejar de publicar WATCHMEN entonces saldría de la imprenta y de esa manera los derechos revertirían automáticamente en mí y en Dave Gibbons, lo que es justo, como sabes. Esos eran los términos bajo los que yo entendía que la cosa ocurriría. Pero ciertamente no voy a aceptar una oferta donde parece que ellos sólo están esperando lanzarme una relativamente pequeña suma de dinero o devolverme los derechos de propiedad de una forma que muy bien que podrá ser usada desde su punto de vista, con el objetivo de conseguir que les deje seguir adelante con todos estos potencialmente muy lucrativos proyectos. No, como yo digo, es algo de lo que estoy totalmente en contra. Y me sorprende que se movieran de una manera tan torpe, pero supongo que eso es DC Comics.

(Moore sigue siendo Moore, y que nos dure muchos años. La entrevista completa aquí. Muchas Felicidades).

6 comentarios:

Julián Glez. Aréchaga dijo...

Muchas gracias por la referencia. Leí la entrevista completa en su momento y me parece muy bien scogido el párrafo. No puedo estar más de acuerdo con Mr. Moore.

PAblo dijo...

Julián,

A tí en todo caso por recordarme la efeméride con tu entrada. Toda la entrevista me parece bastante jugosa. Moore es como un caballo desbocado pero no le falta razón en lo que dice...

Impacientes Saludos.

Julián Glez. Aréchaga dijo...

Lo del caballo es una buena comparación.

Salud.

Maya dijo...

Interesante entrevista, ahora mismo me voy a leerla completa. ¡Moore es grande!

Goku_Junior dijo...

Llevo poco tiempo leyendo comics pero siento lo mismito que el gran Moore y supongo que a muchos nos pasará lo mismo. Que nunca cambie y que siga haciendo lo que mejor sabe hacer que es contar historias. Y que DC y las editoriales dejen de dar por culo, hombre ya.

PAblo dijo...

Julián,

Sí, pero no creas que él realiza las declaraciones fruto de un calentón. Sabe perfectamente lo qué dice y que él puede decir cosas que otros no pueden permitirse (aunque las piensen).

Maya,

Disfrutarás. En el Blog de Espiral han hecho una gran traducción. Moore en toda su salsa.

Goku,

Es el inevitable choque entre el artista y el empesario. Se da en casi todos los ámbitos en que ambos espacios deben convivir.

Impacientes Saludos.