miércoles, 21 de mayo de 2008

James Stewart, in memoriam


Con todo el jaleo ocasionado con la compra del nuevo televisor, no pude hacerme eco del aniversario del día de ayer, en el que el bueno de James Stewart (1908-1997) cumplió cien años.

Stewart fue el actor más versátil que ha dado Estados Unidos, capaz de interpretar con solvencia cualquier papel, desde el sofisticado galán hasta el ciudadano medio, adaptando a sus capacidades con naturalidad la imagen del héroe por antonomasia de la época, el cowboy. Ninguno de los grandes géneros del cine norteamericano le fue ajeno y en todos dejó huella. Trabajó con los más grandes directores de la época, destacando su continuada colaboración con gente tan legendaria como Frank Capra, Anthony Mann, Alfred Hitchcock o John Ford.

Stewart era capaz de interpretar héroes con los pies de barro como nadie, siempre dotando a los personajes de una humanidad poco apreciada hasta entonces, interpretando personajes cercanos al espectador y con los que le resultaba fácil identicarse. Puso cara al norteamericano medio, íntegro y honrado, dispuesto a salir adelante tras la “Gran Depresión”. Repasando el listado de sus casi cien películas es difícil encontrar una mala y hay un buen puñado que pueden ser consideradas auténticas “obras maestras”.

Ganó numerosos premios y gozó de reconocimiento en vida. Once años después de su muerte sigue siendo recordado. En sus películas vivirá para siempre.

Probablemente, junto a Katherine Herpburn, los dos más grandes talentos de la época dorada de Hollywood.

Con ustedes James Stewart:

Caballero sin espada” (Mr. Smith goes to Washington), 1939 de Frank Capra.




La Ventana Indiscreta” (Rear Window), 1954 de Alfred Hitchcock.



El hombre que mató a Liberty Balance” (The man who shot Liberty Balance), 1962 de John Ford

4 comentarios:

tristan dijo...

Siempre recordaré cuando fuí a ver al cine Historias de Filadelfia. Aunque la había visto varias veces por la tv fue como verla de nuevo por primera vez. Una de las escenas que más nos impacto fue aquella en que Stewart va borracho a buscar a Cary Grant a su casa después de la fiesta. Estan los dos sentados en el salón y Stewart le suelta un monólogo de borracho a Mr. Grant. Éste sólo escucha pero la cara lo dice todo, está admirado, sorprendido y gozoso de ser testigo del talento de su compañero. En un momento del monólogo a Stewart le viene hipo y el que pide perdón es Grant. Jimmy dice que no pasa nada. Es un momento sublime. Stewart confesó que la ocurrencia de Grant le descolocó y que estuvo a punto de echar a perder la escena. Pero aguantó y replicó.
Eran muy grandes y les recomiendo que cuando puedan vean estas películas en el cine. Son completamente diferentes. También he visto en el cine el Hombre que Mató a Liberty Valance, Wichenster 73, El hombre de Laramie y es una experiencia muy diferente. En fin, gracias por recordarme estas cosas y por recordar a este grandísimo actor.

PAblo dijo...

Tienes toda la razon, Tristan.

Lo que resulta una lastima es que ni siquiera en las filmotecas se programan ciclos con regularidad dedicados a actores, en todo caso a directores y generalmente "exoticos" dejando de lado los clasicos.

Yo en pantalla grande creo haberle visto solo en "La ventana indiscreta" y el resto de las veces he tenido que acceder a estas peliculas en la tele y ultimamente parece que la unica opcion que nos queda a los aficionados al clasico (y por clasico ya me estoy refiriendo a todo el cine hecho antes de los setenta) es ampliar la deuvedeteca y me parece muy injusto. Porque, de acuerdo que las televisiones privadas pueden echar la bazofia que les de la gana, pero las televisiones publicas deberian gestionar mejor toda esta herencia cinematografica y no reducirla solo a una pelicula muy de tarde en tarde o cuando se muere alguien (y por lo general siempre ponen las mismas).

Mi pelicula preferida de Stewart es ¡Que bello es vivir! seguida muy de cerca de "La soga" y "La ventana indiscreta" pero hay unas cuantas mas que me parecen espectaculares. Se trata de esos raros actores que mejoraba cualquier pelicula en la que participase y dejaba su huella.
No como muchos de los actores actuales que parecen intercambiables.

Juan Rodríguez Millán dijo...

Y es que donde esté una estrella clásica de Hollywood, que se quiten todos los modelos que pasan por el cine actual...

Jimmy era de los grandes y, como dices, lo mejor que tenía es que siempre dejaba huella en sus películas.

Para mí siempre será George Bailey gritando "Feliz Navidad" a todo el mundo en 'Qué bello es vivir'. Un grande entre los grandes.

Javi dijo...

>Para mí siempre será George Bailey gritando "Feliz Navidad" a todo el mundo en 'Qué bello es vivir'. Un grande entre los grandes.

Con la voz en el doblaje del fallecido Jesús Puente.

A mí me encanta Vertigo.