sábado, 8 de mayo de 2010

Nuevo trailer de “Inception”, de Christopher Nolan.

Bueno, mientras se decide o no a acometer una nueva entrega de Batman, Nolan va a estrenar este curioso thriller con apuntes fantásticos que realmente apunta buenas maneras. Habrá que echarle un ojo y esperar que DiCaprio nos quite el sabor de boca de su última interpretación en la fallida “Shutter Island”, de Scorsese. En Julio se estrena en EEUU y supongo que para Septiembre en las Españas.

viernes, 7 de mayo de 2010

“Las Águilas de Roma II”, de Enrico Marini.

Me decepcionó tanto la primera entrega de esta serie en la que el suizo Marini ha realizado su debút a los guiones que cuando me enteré que Norma iba a publicar esta segunda entrega a punto estuve de dejarla en el expositor de la librería. Craso error hubiera cometido, porque si bien el primer álbum de “Las Águilas de Roma” muestra todos los vicios del guionista primerizo en esta nueva entrega Marini enmienda la plana y ofrece un entretenido peplum que nada tiene que envidiarle a clásicos del género como “Murena”.

Marini demuestra unos recursos narrativos insospechados en este nuevo álbum en el que se hace desde el principio con el lector situando la acción varios años en el futuro respecto el punto en que acabó la primera entrega presentado a Marco, uno de los protagonistas que en la primera entrega dejamos casi adolescente, como un curtido soldado que, a su regreso a Roma tras una dura campaña, se dedica a la conquista de las mujeres de los senadores engañando a su propia mujer. Tras este impactante inicio, Marini inicia un largo flashback en el que retoma la acción donde la dejó al final de la primera entrega para mostrar a Marco y Arminio en la tumultuosa Roma de su juventud en la que intentan labrarse una carrera de éxito. Mientras el ambicioso Arminio pretende progresar dentro del ejército, Marco conocerá a una joven noble y se enamorarán locamente a pesar de ser estar prometida a uno de los hombres más ricos y ambiciosos de la ciudad por su padre. La aventura amorosa de Marco acabará mal y le generará peligrosos enemigos para el futuro, provocando, además, el distanciamiento definitivo con Arminio. Años más tarde, el emperador Tiberio encarga al Marco adulto una peligrosa misión que le obligará a reencontrarse con su viejo amigo Arminio tras cinco años de distanciamiento en la revuelta Germania y con el amor del que fue separado.

Marini sorprende en esta nueva entrega de “Las Águilas de Roma” rectificando buena parte de los errores de la primera entrega para ofrecer un álbum entretenido y muy bien construido a pesar de no transitar dentro de premisas poco originales. A lo largo de sus cincuenta y seis páginas, la narración está perfectamente hilvanada y los personajes se muestran bien construidos más allá de lo manido del género al que se adscribe la historia. Se nota que Marini se ha preocupado especialmente en documentarse para que los personajes reaccionen y se comporten como es de suponer que lo harían y refleja la obra un cuidadoso estudio de las tradiciones e instituciones de la Antigua Roma. Marini ,tras el álbum de la presentación, plantea emocionantes tramas que confluyen en el personaje de Marco el cuál asume todo el protagonismo quedando, sin embargo, en suspenso su resolución hasta próximas entregas.

Si la historia mejora a nivel argumental y en el desarrollo narrativo, en el apartado gráfico, auténtico punto fuerte de Marini, me atrevería a decir que el autor se supera. Marini recrea perfectamente los distintos ambientes de la ciudad de Roma desde las villas hasta el Hipódromo, pasando por el palacio imperial o los barrios más humildes con maestría y sentido al tiempo que caracteriza perfectamente a los distintos personajes cuidando todos los detalles, desde la indumentaria hasta los más mínimos rasgos, con un detallismo que pocos alcanzan hoy día, resultando un placer demorarse en las grandes viñetas en las que el autor no ha dejado nada al azar.

En definitiva, el segundo álbum de “Las águilas de Roma” es el mejor trabajo que he leído de Enrico Marini hasta la fecha y deja con ganas de más, mostrando a un autor maduro que cuando quiere es capaz de realizar trabajos a la altura de los mejores manteniéndose, eso sí, fiel a las reglas de los géneros más comerciales en los que se mueve.
Si quieren leer un tebeo escaso de originalidad pero bien construido, entretenido y adictivo prueben con este.

Otras obras de Marini en El lector impaciente:

La estrella del desierto”.
Las águilas de Roma I”.

jueves, 6 de mayo de 2010

“Kick-Ass”, de Mark Millar y John Romita Jr.

Mark Millar es probablemente el guionista que mejor conoce actualmente el mainstream norteamericano, el que mejor conecta con la amplia masa de los aficionados y quién mejor sabe qué demandan actualmente en un tebeo. Esto lo saben sus seguidores que compran sus obras religiosamente, lo saben los editores que lo miman, lo sabe el propio Millar que se deja mimar y lo saben los productores que le compraron los derechos para la película de “Kick-Ass” incluso antes de tener publicado un episodio en el sello adulto de Marvel, Icon, lo que ya de por sí generó una enorme expectación hacia el tebeo del que acaba de publicar Panini los ocho primeros episodios en un tomito muy apañado. ¿Merece la pena “Kick-Ass”? Yo creo que sí.

Dave es un adolescente que pasa sin pena ni gloria sus días en el instituto haciendo el friqui al tiempo que anda enamoriscado de una compañera de clase y tiene fantasías palilleras con las profesoras. Todo muy normal, hasta que no se le ocurre mejor idea para destacar que convertirse en uno de los superhéroes sobre los que lee y vivir así emocionantes aventuras. Tras comprarse un traje de neopreno por ebay, el bueno de Dave saldrá a patrullar por la ciudad para ir descubriendo a tortas que ser un superhéroe en la vida real es mucho más duro de lo que parece en los cómics.

Flaco favor hace Millar en “Kick-ass” a los que abogan por la normalización del cómics y a sus aficionados a los que no deja para nada bien parados. No nos engañemos, más allá de la gracia que puedan hacernos las burradas y ocurrencias gruesas de Millar en este tebeo autoreferencial en el que más de uno puede sentirse reflejado en el soberbiamente construido protagonista, el escocés ofrece una visión triste y deprimente de los aficionados a los cómics de superhéroes como una especie de inadaptados sociales que canalizan sus complejos a través de las lecturas superheroicas que explota todos los tópicos.

Para mí, “Kick-ass” como la mayor parte de la obra de Millar se sitúa en la frontera de género de superhéroes, siendo en este caso “Kick-ass” más bien un irónico e hiperbólico acercamiento a las frustraciones de la adolescencia y las tonterías que en ella se cometen aunque el pretendido realismo de la historia –esto de que Millar hace tebeos “realistas” es uno de los grandes bluffs que circulan por ahí- se centra en el tratamiento de las reacciones del protagonista y la construcción del entorno por el que se mueve acertando especialmente en el tratamiento de tecnologías como Internet o los móviles que ya forman del día a día pero que en muchas ocasiones todavía su inclusión se ningunea en los cómics. Más allá de esta reflexión, no hay que restarle méritos a Millar quien desarrolla la historia de “Kick-Ass” en un largo flashback bastante tópico en el que vuelve a dejar en evidencia sus habituales influencias cinematográficas sacando partido de los excelentes diálogos que sabe construir y dan visos de verosimilitud a la ambientación de la increíble y salvaje trama.

Buena parte del atractivo de “Kick-Ass” corresponde al apartado gráfico en el que John Romita Jr. realiza un fantástico trabajo, potenciado por el gran Tom Palmer. Romita Jr. demuestra una vez más su talento para la narración gráfica reflejando las ideas de Millar, con el que ya había colaborado anteriormente en “Lobezno”, a través de impactantes viñetas y ofreciendo siempre la mejor solución gráfica. Romita Jr. escapa de los tópicos y poses habituales del género para reflejar las peleas y la casquería que desprende la historia de Millar con una crudeza que hace aconsejable no dejar este tebeo a los más pequeñajos.

Nos guste más o nos guste menos, no hay que restarle méritos a Millar al que me atrevería a calificar como el Tarantino de los cómics, y hay que saber reconocer que es un gran guionista que conecta perfectamente con un amplio segmento de los actuales consumidores de cómics, siendo quizás “Kick-ass” su proyecto más ambicioso hasta la fecha, aunque me quede la duda sobre su legibilidad dentro de veinte años. El resultado es un tebeo más complejo de lo que parece y que cumple sus objetivos desde el mero entretenimiento cafre hasta la reflexión más pausada sobre la adolescencia en un “totum revolotum” en el que el escocés es especialista. Yo no me lo perdería y tampoco me perderé la película. Ya les contaré.

Genies y la penuria del cómic

P: Alfredo, ALEX MAGNUM ha sido tu primera obra importante y casi tu canto de cisne al mismo tiempo en el mundo de la historieta. ¿Por qué no seguiste en los cómics, por qué nos hemos pasado dos décadas sin saber de ti?

G- Bueno, después de MAGNUM, intenté buscar otras cosas, otros personajes, y no surgieron. Tuve unos encuentros con el guionista Antonio Segura, para ver si encontrábamos un personaje. La cosa no cuajó. Como yo también tengo otras posibilidades, dentro del mundo del grafismo, la pintura, publicidad, etc., como no vería claro lo del cómic en aquel momento, preferí lanzarme por otros caminos. Lo dejé. Al ver que no había una idea clara ni un producto claro, lo dejé.

P: Esto a mí me sorprende mucho. Hablando con otros autores de tu generación que tomaron esa misma decisión, prácticamente en una época donde los dibujantes estaban acostumbrados a vivir de su trabajo, al contrario que la generación posterior, me asombra esa determinación a abandonar su vocación. Desde la perspectiva de un fan, los artistas son multimillonarios, viven en mansiones y llevan una vida plena de reconocimiento, fama y maravilla: no percibimos las penurias que puede pasar un autor de cómic. Eso me ocurría cuando yo os leía de chaval: para mí, vosotros estabais viviendo un momento de éxito. ¿Tan frágil era o es la profesión como para
que en un único momento dado un autor joven y talentoso como tú decida tirar la toalla sin mirar atrás?

G- Sí. Yo lo que recuerdo es que no era tanta la percepción de éxito que yo tenía. Era la de ir tirando mes a mes. Hubo un momento en que nuestro editor, Josep Toutain, nos planteó que había que dejar la serie. A partir de ese momento, pensé que había que buscar otra cosa. Pero como no la vi clara, pues preferí tirar por otros caminos. Yo pienso que Toutain fue un poco injusto, porque él tuvo una época de esplendor, que fue la revista 1984. Coincidió que cambió el título de la revista con que los grandes autores que habían trabajado para él se habían ido. Y hubo un reciclaje de autores nuevos, que no eran tan conocidos: entre ellos yo. Enrique (Abulí) sí era conocido, pero yo no. Y entonces el ZONA 84, su sustituta como revista, dio un bajón. Y Toutain, en vez de promocionarnos a nosotros como nuevas estrellas, como nuevos bastiones de la revista, nos dejó totalmente tirados. No hubo ninguna ayuda de promoción ni de darnos publicidad ni de nada. Y entonces, claro, el ALEX MAGNUM la verdad es que pasó sin pena ni gloria, un poco injustamente, porque fue un producto que en aquella época tuvo una cierta coherencia con las películas del momento.Pero nadie le hizo mucho caso.

(Extracto de una jugosísima entrevista que Alex Migoya realizó a los autores deAlex Mágnum”, Enrique Sánchez Abulí y Alfredo Sommer "Genies", publicada en el integral recientemente editado por Glénat que reseñé el otro día y que pueden leer completa aquí).

miércoles, 5 de mayo de 2010

Trailer “ilegal” de “Machete”, de Robert Rodríguez y Ethan Maniquis.

Aquí les dejo el trailer que se han montado el amigo Robert Rodríguez junto a Ethan Maniquís para promocionar su última frik…digo, película, protagonizada por Danny Trejo. Si estos nombres, no les dicen ya lo suficiente en el reparto también andan gente tan sospechosa como Steven Seagal, Don Johnson y Robert de Niro que debía pasar por allí junto a beldades como Lindsay Loham, Jessica Alba y Michelle Rodríguez.

Si “Planet Terror” y “Death Proof” no fueron suficiente ataros los machos que “Machete” promete superarlas a partir de Septiembre.

Almas sensibles, abstenerse. Sólo recomendable para auténticos amantes del cine cafre.

“Nadie”, de Jeff Lemire.

La nómina de personajes vendados dentro de DC en la que se figuran algunos tan carismáticos como El Soldado Desconocido y El Hombre Negativo de la Patrulla Condenada (¡y la Mujer Negativa!) se ha ampliado con el protagonista de “Nadie”, la última obra que Jeff Lemire, autor canadiense que goza de buena reputación merced a su obra “Essex County”, publicó dentro del sello Vertigo y Planeta acaba de publicar en España en un tomito bastante apañado. Les cuento.

En un monótono pueblecito pesquero llamado Large Mouth la rutinaria vida de sus habitantes se ve alterada con la llegada de un forastero completamente vendado de pies a cabeza. El forastero se convierte pronto en el centro de todas las habladurías por su extraña apariencia y su esquivo comportamiento manteniéndose aislado del pueblo salvo por la relación de amistad que entabla con una chica agobiada por el asfixiante ambiente del lugar. Cuando en el pueblo desaparece una chica todas las sospechas recaen en el misterioso forastero quién tendrá que recurrir al misterio que se oculta tras sus vendas para sobrevivir.

Irregular irrupción la de Jeff Lemire en España a través de una obra en la que deja muestras de conocimiento del medio aun cuando la historia se encuentra lastrada por un desarrollo dubitativo en el que el autor no explota en profundidad todas las posibilidades que enuncia su historia. Lemire propone una historia de intriga en la que intenta actualizar el mito de “El Hombre Invisible” ofreciendo una visión del mismo un tanto alejada del original literario de H.G. Wells y más cercana si cabe a la estupenda versión cinematográfica de la Universal al tiempo que la sazona con las neuras y depresiones propias de la adolescencia, que Charles Burns supo reflejar con mayor habilidad en “Black Hole” o Lapham en "Silver Fish", a través del personaje de la camarera y una galería de personajes corales que recuerdan a los de David Lapham –quizás el autor con el que Lemire tiene más coincidencias- en sus “Balas Perdidas” o "Mátame". Quizás el elemento mejor desarrollado en la obra sea la descripción costumbrista que realiza el autor de la vida en un pequeño pueblo norteamericano –dato este que da igual puesto que esas conductas son propias de cualquier pueblo pequeño en cualquier lugar del mundo donde llega un extraño- en el que el chismorreo es la única valvula de escape de la rutina de unos personajes anónimos que bien podría haber figurado en cualquier película de los hermanos Cohen.
En el apartado gráfico, probablemente es en el que “Nadie” destaca más, descubriéndose Lemire como un más que correcto narrador gráfico en la línea de David Lapham mostrando un gran dominio de las perspectivas y la composición de página que utiliza para dosificar los tempos de una historia acaso demasiado ligera. Lemire es un dibujante de trazo grueso y feista que sabe sacar partido del elegante bitono azul y negro para dar una apariencia elegante a una historia que de otro modo hubiera recordado en exceso a autores como el propio Lapham o Burns, con los que no aguanta la comparación.

En definitiva, “Nadie” es un cómic ligero que se lee con agrado gracias a su fluida narración aun cuando la historia que nos cuente peque de resultar poco original y su desarrollo acaso demasiado predecible. Con todo, sirve para pasar el rato si no se tiene nada mejor que hacer ya que su anodino protagonista no consigue desbancar al Hombre Negativo como mi personaje vendado favorito. Si lo leéis, ya me contáis.

Exposición y venta de ejemplares de Javier Olivares en Universal Cómics.

Ferrán, de la librería Universal Cómics de Barcelona, avisa que del 7 al 15 de Mayo han montado una exposición en la librería con venta de originales del “El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr Hyde” de Javier Olivares y Santiago Garcia. De este tebeo ya comenté por aquí y Olivares me parece uno de los dibujantes más talentosos de este país así que no estaría de más que él que pudiera se diese un garbeo por ahí para disfrutar de su trabajo.

Más información aquí.

martes, 4 de mayo de 2010

“Alex Magnum”, de Enrique Sánchez Abulí y Geníes.

Calentito anda todavía en las librerías el recopilatorio en el que Glénat ha reunido las historias que para la revista “Zona 84” realizarán uno de nuestros mejores guionistas patrios, Enrique Sánchez Abulí, junto al hijo de uno de nuestros mejores dibujantes, Manfred Sommer, que tampoco le iba a la zaga, Alfredo Sommer, Genies, a mediados de los ochenta. Historias que leídas hoy, tras un cuarto de siglo de su primera publicación, conservan buena parte del descaro y aromas de la libertad creativa con la que fueron concebidas. Les cuento.

Alex Mágnum, o Maremágnum como también es conocido, es un policía posapocalíptico que vive con su madre mientras se mueve entre los restos ruinosos de la sociedad. Mágnum patrulla por el gueto de Metropolis y alrededores imponiendo suorden a la fuerza y haciendo gala de su particular sentido de la justicia en compañía de compañeros novatos o veteranos entre los que se erige siempre como el más chulo y cafre del lugar. En su día a día, Mágnum evita suicidios con su particular estilo y resuelve -o no - casos rocambolescos de asesinos de heladeros mientras mantiene tempestuosas relaciones con femmes fatales cyberpuntk tan autodestructivas como Destroyer o directamente que no son lo que parecen como Heleno. Pequeñas muestras de cómo Mágnum pone orden en el caótico futuro visionado por Sánchez Abulí y Genies.

Alex Mágnum” es un tebeo cafre, golfo y fresco en el que Sánchez Abulí, con la complicidad necesaria de un inspirado Genies demasiado pronto perdido para la causa de los tebeos, ofreció su versión autóctona –o kañí, como escribiría Abulí- del cyberpunk que empezaba a extenderse en aquellos días a la estela de películas como “Blade Runner” o “Mad Max” pero, además, suponía la oposición frontal frente al héroe clásico de ciencia ficción que venía haciéndose en esos años en España de la mano de autores como Antonio Segura o Carlos Trillo. La visión cyberpunk de Sánchez Abulí rebosa cinismo, ironía y humor negro frente al academicismo de “Kraken” o la crítica social "light" de “Custer” (ambas obras soberbiamente dibujadas por Jordi Bérnet). No, Sánchez Abulí se regodea en mostrar el lado más sórdido y oscuro del ser humano desparramando a través de las aventuras de un antihéroe amoral más a su medida incluso que el mismísimo Luca Torelli, Alex Mágnum, un policía cuya principal misión es servirse a sí mismo antes que al ciudadano. En las historias de extensión variable que recoge este volumen, Sánchez Abulí no muestra demasiado interés por ofrecernos una descripción precisa del gueto decadente en que se desarrollan convirtiéndose en un mero escenario difuso y rico en referencias a las películas arriba mencionadas y a otras como “The Warriors”en las que situar la acción de unas historias basadas en unos magníficos diálogos de género negro e impactantes y agresivas situaciones aprendidas en las novelas de Ed McBain que Sánchez Abulí sabe aplicar brillantemente. “Alex Mágnum” es ciencia ficción, sin moralina y ni falta que hace, pero también es el lado más oscuro y salvaje de un guionista maduro y sin complejos, que se siente libre para hacer lo que le da la gana.

En el apartado gráfico, un joven Genies se muestra brillante tanto en la construcción del personaje principal – Alex Mágnum es como Alice Cooper pero con una apariencia más sanota- como en el desarrollo de los distintos secundarios que van coprotagonizando las historias abiertamente marcados por las referencias cinematográficas mientras que va ganando pulso narrativo aprovechando la libertad que le deja el guionista a la hora del desarrollo de las historias. El dibujo de Genies es potente y efectivo y su blanco y negro es perfecto para reflejar la suciedad del gueto sacando partido incluso de sus imperfecciones y, aunque el dibujante señale como una de sus principales influencias la de Hugo Pratt creo que esta, junto a la de Caniff, le llegan a través de la obra de su padre, el gran Manfred Sommer, pudiendo rastrearse otras influencas menos evidentes como la de José Múñoz y su “Alack Sinner” o el mismo Jordi Bérnet.

En definitiva, “Alex Mágnum” es una joyita olvidada del “boom” del cómic patrio en los ochenta cuyo destino hubiera sido, si su irrupción no hubiera coincidido con el declive de la “industria” del momento, en convertirse en un “Nathan Never” a la española. No está de más recordarlo ante tanto subproducto anglosajón y reivindicar una excelente generación de autores desconocida para muchos jóvenes aficionados aunque, probablemente, al final, como dice uno de los personajes, lo mismo dará por delante que por detrás. Pues eso.

Mis 5 novedades imprescindibles del Salón de Barcelona.

Basadas exclusivamente en mi gusto personal y mi apetencia destaco los 5 cómics que considero imprescindibles de todos los que van a salir (o han salido ya) en los próximos días. Hay muchas más novedades que merecen la pena (aunque este año he notado un bajón de las novedades saloneras no sé si debido a la crisis que retraerá las ventas o que ya en años precedentes se publicaron cosillas más jugosas). Al final las cinco compras suman un total de 113,95 € que si bien es un dinero creo que entran dentro de lo que un aficionado medio puede –podemos- gastar en un Salón como este. Mis 5 imprescindibles son:

Príncipe Valiente: Lejos de Camelot”, de Mark Schultz y Gary Gianni. Panini (19,95 €): Tengo muchas ganas de leer la continuación de Schultz y Gianni de la magna obra de Foster. Me encanta el dibujo de Schultz y tengo curiosidad por ver las aportaciones de Gianni a un clásico. Como mínimo, un tebeo entretenido de los que me gustan.


Las extraordinarias aventuras de Adèle Blanc-Sec (Tomo 1)” de Jacques Tardi. Norma Editorial. (24€) Por una vez Norma demuestra reflejos e inicia la recopilación en integrales de la heroína más recordada entre los personajes de ese gran autor que es Tardi antes del estreno de la adaptación al cine. Mucho pulp, aventuras y misterio en un tebeo que creo que merece realmente la pena.


Hicksville” de Dylan Horrocks. Astiberri. (22 €). Una novela gráfica imprescindible para todos los que nos gustan los cómics y es una auténtica declaración de amor al medio que se edita por fin completa. No debería pasar desapercibida.


Gemma Bovery”, de Posy Simmonds. Sins Entido (18 €). Una de las cosas de las que más me arrepentí el año pasado fue de haber demorado en exceso la lectura de “Tamara Drewe”, el magnífico tebeo que a muchos nos dio a conocer a Posy Simmonds. Con “Gemma Bovary”, una obra que nos llega en este Salón a pesar de ser anterior a aquella, no pienso dejar que me ocurra lo mismo.


Cerebus: Alta Sociedad”, de Dave Sim. Ponent Mon (30€). Es LA NOVEDAD más esperada de esta edición del Salón y su publicación ha provocado tal revuelo en la blogosfera y aledaños que ya estoy un poco saturado antes incluso de leerlo. Sin embargo, creo que no hay que dejar pasar la oportunidad de leer uno de los tebeos más influyentes de los últimos treinta años por fin en español aunque sólo sea para que cada cuál pueda por sí mismo establecer si realmente le merecía la pena (yo creo que sí lo vale). Ya les iré contando en profundidad sobre estos tebeos y otros que seguramente también caerán pero antes les dejo otras recomendaciones igualmente interesantes aparecidas en la blogosfera: La Cárcel de Papel, El Hojeador, La Canción de Tristán, UTCON, El show de los Hombres Lobo, UTCON 2.

Moore y el porno.

Frog2000 ha terminado la traducción del impresionante estudio que cierto mago barbudo de Northamptom realizó sobre la pornografía en 2006. Son tres partes que no tienen desperdició y son de obligada lectura para todos los seguidores del autor de “Watchmen”. Pueden leer el ensayo completo aquí, aquí y aquí.

¡Enhorabuena Frog2000 por el curro!

lunes, 3 de mayo de 2010

Thor, ¿Thor?....¡¡Thor!!




Bueno, pues ya se ha colado la primera imagen de Chris Hernworth en su papel de Thor en la película que Keneth Branagh (del que tengo en buen concepto por sus adaptaciones de Shakespeare pero que me da miedito adaptando superhéroes marvel) estrenará este año y podemos empezar a comparar a cuál de las más populares versiones del personaje está más cercano.



¿A la del padre de la criatura (y no me refiero a Odin…), Jack Kirby?




¿A la de Walter Simonson, que es la que más me gusta?




¿Ó a la molona de Bryan Hitch en The Ultimates”?





Yo creo que la cosa está clara, ¿y vosotros qué opináis?


(A propósito, en Uroloki también han puesto ya imágenes del Destructor, uno de los enemigos del muchachote. Bastante fiel al cómic, por otro lado).


“Pluto 6”, de Naoki Urasawa.

Sigo con el repaso de la última obra de Naoki Urasawa publicada por Planeta en la que, aparte de rendir cumplido homenaje al maestro Tezuka, el japonés está sacando lustre a algunos de los hitos de la ciencia ficción de los últimos lustros. Les cuento.

En “Pluto 6”, la serie empieza a llegar a su punto culminante con un Gesitch que, tras recorrer medio mundo, parece que por fin ha descubierto la identidad de Pluto, el supuesto asesino de los robots más sofisticados de la Tierra , y cuáles son sus móviles y está resuelto a arrestarle o acabar con él. Sin embargo, cuando el caso parece cerca de alguien secuestra al doctor Hoffman y obliga al detective a tener que elegir entre detener a Pluto o salvar a su creador. ¿Qué hará Gesitch?¿Acabarán las muertes?¿Es Pluto un asesino o una víctima más? Tendrán que leer el tebeo para enterarse.

Urasawa sigue demostrando el por qué es el guionista que mejor mantiene el suspense número a número en una serie regular. En este nuevo volumen, aparentemente nos sorprende mostrando por fin la identidad del villano que está moviendo los hilos de la conspiración para terminar con los superrobots pero lo que en manos menos diestras supondría el clímax final de la serie con la explicación de todos los misterios que han ido surgiendo a lo largo de las anteriores entregas, en las de Urasawa se convierte en fuente de nuevos enigmas con los que mantener atrapado a sus lectores, escamoteando el enfrentamiento entre Gesitch y Pluto para dar un nuevo giro de timón a la historia eliminando al personaje que venía siendo el hilo conductor hasta ahora de la serie.

Urasawa sin prescindir del suspense característico de su obra se vuelve en este volumen más tezukiano que nunca mostrando a través de los personajes robóticos lo paradójico de la condición humana convirtiendo a los avanzados robots en testigos y víctimas desengañadas de las pulsiones e intereses de sus creadores dejando formuladas interesantes reflexiones acerca de la evolución robótica y humana que espero irá desarrollando en los próximos volúmenes.

La sexta entrega de “Pluto” mantiene el nivel de la serie, sin que hasta el momento esta dé síntomas de agotamiento ni estiramiento de la trama como ocurría en obras precedentes del japonés, enfilando su desenlace con todo el interés intacto. No pienso perdérmelo.

Seguro que es casualidad pero…

…A mí me ha llamado la atención las similitudes de estas dos portadas aparecidas como novedades este mes:

Un largo destino en sangre 1” de Fabien Bedouel y Laurent Frederic Bollée, es una historia de misterio ambientada en París durante la I Guerra Mundial editada por 12 Bis.


Silhouette”, de Víctor Santos y Jesus Alonso Iglesias, es la historia de un justiciero enmascarado que se desarrolla en París durante la II Guerra Mundial, editada por Dolmen.

Son curiosas las coincidencias de ambas portadas publicadas prácticamente al mismo tiempo y que parecen partir de una misma idea inicial...

¿Cuál os gusta más? A mí la de “Silhouette” me parece mucho más impactante.

Si me leo los tebeos, ya os contaré si las casualidades van más allá o se quedan sólo en una curiosa coincidencia.

sábado, 1 de mayo de 2010

“Arzak Rhapsody 10”



En el Día del Trabajo -y más si cae en sábado, nadie debería trabajar- salvo Arzak de la mano de Moebius explorando mundos imaginarios para todos. Pero, como por desgracia en el mundo real no es así, una vez más no debemos dejar de demandar: TRABAJO DIGNO PARA TODOS.

viernes, 30 de abril de 2010

Trailer oficial de “Jonah Hex”, de Jimmy Hayward.

Bueno, ahí os dejo el trailer oficial de la adaptación cinematográfica de “Jonah Hex”, el pistolero más feo y mal encarado que ha dado el cómic merced a la inventiva de John Albano y Tony deZuñiga para DC Cómics. ¿Qué deciros viendo el trailer? Que es bastante espectacular, pero en principio parece adaptar demasiado libremente al personaje de los cómics.

Eso sí, por ver a John Malkovich haciendo de malo una vez más y a Megan Fox haciendo de Megan Fox no me importará pagar la entrada el Día del Espectador este veranito, aunque Josh Brolin no me convenza para nada como Jonah Hex.

Espero equivocarme pero este Jonah Hex parece que va a disparar balas de fogueo,…

“Por el imperio: El honor”, de Merwan y Vivés.

Nos llega una terna de títulos de cómics europeos ambientados en el mundo antiguo que seguramente harán disfrutar a todos los aficionados al “peplum”. Continuaciones esperadas de series exitosas , como “Murena”, o sospechosas a las que dar una segunda oportunidad, como “Las Águilas del Imperio“, que ya iré comentando por aquí, pero hoy me gustaría destacar”El honor”, el primer álbum de la serie que ha abierto el fuego, “Por el imperio”, primorosamente editado por Diábolo Ediciones, que reúne el talento de Merwan Chabone y Bastien Vivés. Les cuento.

El capitán Glorim Cortis es un guerrero de élite del imperio. Vive por y para guerrear y ha convertido a su unidad en la más eficiente de todo el ejército y la encargada de realizar las misiones más arriesgadas. Es tal el éxito del capitán Cortis y sus hombres que el propio emperador les ha encargado la misión más compleja de todas, una misión que ampliará la gloria del imperio y la suya propia más allá del espacio y el tiempo: descubrir qué nuevos territorios conquistables se extienden más allá de los últimos límites conocidos del Imperio y realizar mapas e información al emperador. Cortis juntó a un grupo escogido de aguerridos soldados se aventurará a las tierras ignotas en pos de su destino y la gloria. Si quieren saber más, tendrán que leer el tebeo.

Vivés que hasta el momento se había dado a conocer con buenas críticas con una obra de marcado carácter autobiográfico como “El gusto del cloro” amplía en esta serie registros con una fórmula aparentemente más convencional pero que destaca por sus propuestas gráficas originales que convierten esta primera entrega en un tebeo destacable. A partir de un eficaz guión de Merwan, un guionista hasta ahora inédito en España, se construye una historia opresiva que recuerda en parte a mitos clásicos como el de la legión perdida explotado literariamente por autores como Manfredi o Kane y, en parte, a una película tan entretenida como fue “El guerrero nº 13”, aunque el desarrollo de Merwan quizás esté más cercana a las crónicas de conquistadores españoles como Lope de Aguirre. Merwan mantiene una estudiada ambigüedad sobre los datos históricos para evitar necesariamente la identificación de su imperio y su ejército con el romano, aunque resulte bastante obvia.

La historia está estructurada claramente en dos partes: en la primera, se introduce una narración paralela en la que se presenta lacónicamente a los principales personajes al tiempo que gráficamente se desarrolla el asedio de una ciudad de un modo que me ha recordado a un autor aparentemente tan alejado de Merwan y Vivés como Frank Miller y su “300” para, posteriormente, pasar a la trama principal en la que se cambia de registro y la historia se centra en la misión encomendada por el emperador al pequeño grupo de protagonistas que se van adentrando en un territorio hostil, recordado en el tratamiento de los personajes a autores de la Nouvelle BD como Blain o Sfar. La historia se interrumpe en un abrupto “continuará…” que promete que lo mejor está por llegar (¿cuándo el cómic francés abandonará el anticuado formato de 56 páginas para ofrecer historias unitarias que no obliguen esperar años para terminar una historia?), dejando al lector con la miel en los labios.
La hilazón de las partes que componen el álbum la proporciona un Vivés inspirado que consigue que el álbum entre por los ojos y nos demoremos en su hipnótico y personal dibujo, de apariencia sencilla a través del cuál va construyendo una atmósfera opresiva que sirve para dejar en el lector el poso de distintas impresiones: en la primera parte de la obra, del poderío sin límites del imperio y, en la segunda, de la ambigua extensión de terreno ignoto por el que avanza la expedición exploradora.


El dibujo de Vivés es de líneas simples y rectas, pero enormemente eficaz tanto a nivel narrativo como descriptivo, identificando perfectamente a los principales personajes de la historia en función a unos pocos rasgos definitorios y dosificando a través de una inteligente planificación de página el ritmo de una historia que ora avanza al ritmo impuesto por las lacónicas y eficaces cartelas de Merwan, ora se separa en una eficaz narración en paralelo. Punto y aparte merece el magnífico y original tratamiento del color (gracias también a la labor de la colorista Sandra Desmazieres) basado en un fuerte contraste de colores primarios y tonos oscuros y apagados con un matiz terroso que recuerda en muchas ocasiones al de la cerámica griega y refleja a la perfección la oscuridad de aquellos tiempos antiguos de guerras y conquistas.
En definitiva, “El honor” es un álbum notable que deja con ganas de más tanto por sus hallazgos gráficos como por lo correcto de la historia. Esperemos que los dos álbumes anunciados que completan la historia estén a la altura de esta primera parte. Impaciente los espero.

jueves, 29 de abril de 2010

“The Losers”, de Jack Kirby.

Antes del recomendable revival de “The Losers” para el sello Vertigo de Jock y Diggle del que ya escribí por aquí el otro día, existió otro, menos conocido pero no por ello menos importante, ya que el protagonista del mismo no fue otro que Jack “The King” Kirby. Les cuento.

Los Perdedores” originales fueron creados por Robert Kanigher, el mandamás absoluto de los títulos de Guerra de DC durante la Silver Age al que debemos sus personajes más carismáticos (El Soldado Desconocido -aunque de este ya existía una versión anterior-, Sgt. Rock o El As Enemigo, entre otros). En ese contexto, Kanigher creó “The Losers” como una unidad del ejército independiente formada por cuatro personajes (William Storm, Sarge Clay, Jonnhy Cloud y Gunner MacKey) que habían aparecido ya sin demasiada fortuna en otras series por separado, y otorgándoles como única nota definitoria del grupo el sentimiento de culpa que todos sus miembros sentían por haber perdido soldados bajo sus órdenes en otras misiones. Bajo esa premisa, “Los Perdedores” debutaron como grupo en el principal título de guerra de DC Our fighting forces” donde compartían aventuras con otros personajes bélicos que igualmente habían perdido sus propias series, convirtiéndose pronto en los protagonistas principales de la serie gracias al talento gráfico de autores de la talla de John Severin o Joe Kubert, y a los eficaces guiones de Kanigher en los que resaltaba el lado negativo de la guerra y la mala suerte que definía al grupo, desarrollándose sus aventuras en los principales marcos de la contienda del ejército norteamericano en la II Guerra Mundial.

Sin embargo, la serie fue languideciendo poco a poco debido al cambio de gustos de unos aficionados cada vez menos atraídos por los títulos de guerra. Buscando un golpe de efecto, Kanigher propuso a Kirby, quién tras su exitosa andadura en Marvel había recalado en DC para ir desarrollando su famoso “Cuarto Mundo”, la revitalización de “Los Perdedores”. Kirby, por aquella época, empezaba a estar disgustado en DC. Las ventas no habían acompañado a sus nuevas colecciones del “Cuarto Mundo” y el que había llegado como fichaje estrella a la antigua National se había convertido en una presencia un tanto incómoda por lo que aceptó hacerse cargo de “Los Perdedores” como un medio de cumplir su contrato de quince páginas por semana (a esas alturas de su paso por DC de sus series sólo sobrevivía “Kamandi”) siempre que contase con total libertad creativa ya que a Kirby, antiguo veterano de guerra y yanqui hasta las cachas, le apetecía dibujar historias de guerra en las que plasmar sus propias experiencias pero no se sentía cómodo con los personajes de Kanigher y no compartía ni entendía los derroteros fatalistas de la serie.

La presencia de Kirby en la serie se prolongó sólo durante doce números –del 151 al 162 de “Our fighting forces”- antes que Kanigher se viera obligado a cesar a Kirby (quién poco después volvería a Marvel) debido a las protestas de los lectores disconformes con el nuevo tono que había adquirido la serie en la que en demasiadas ocasiones los protagonistas eran meros secundarios.


¿Fueron justos los aficionados con Kirby? Probablemente no. Tras la revisión posterior de la obra, los doce números de la serie recientemente recopilados por DC en un bonito tomo que Planeta haría muy bien en publicar en España, demuestran la calidad de un Kirby motivado, capaz de aportar variaciones originales sobre un género tan manido como el bélico, gracias a su portentoso dominio del lenguaje secuencial en historias como “A small place in Hell” en la que mediante un impresionante estallido onomatopéyico “in crescendo”y la tensión de sus características perspectivas forzadas traslada todo el estruendo de la lucha urbana; “Kill me with Wagner”, una portentosa historia en la que adelantándose en varios años a Coppola mezcla la música de Wagner con el estruendo de las bombas; y, finalmente, mi favorita, ’Mile-A-Minute’ Jones”, en la que, homenajeando al gran Jesse Owens, narra el reencuentro de dos atletas olímpicos – el norteamericano Henry Jones y el alemán Bruno Borman- que reanudan la competición en medio de un campo de minas.

Más allá del rechazo que recibieron “Los Perdedores” de Kirby en el momento de su publicación por parte del fandom hoy en día estan considerados como una verdadera joya olvidada del noveno arte que Planeta no debería seguir ignorando.

Si queréis leer “A small place in Hell”, podéis hacerlo aquí.