viernes, 15 de mayo de 2009

Hugo Pratt, for ever

Entrevistador: ¿Sería correcto decir que en el fondo Hugo Pratt ha hecho siempre el mismo tebeo, un poco como Fellini hacia siempre el mismo film?

Pratt: No es del todo así. Ésta impresión nace del hecho de utilizar los mismos personajes aunque en historias diferentes. El Teniente Tenton de "Los escorpiones del desierto" nos los podemos encontrar también en "Ana de la Jungla" y en "Corto Maltés". Es como si estuviera jugando una gran partida de ajedrez. Es la lección que aprendí de Milton Caniff. Él movía también sus peones... Dragon Lady y Burma se encontraban y esto les hacía importantes.

Entrevistador: Siempre habla de Caniff. ¿Lo considera su gran maestro?

Pratt: Yo hablo siempre de Caniff porque tiene una elegancia extraordinaria. Él ha revolucionado el tebeo del dibujo lineal, pasando a ser un gran representante de la llamada "Escuela de la línea clara" ("scuola della linea chiara"). Todo vale. El dibujante de líneas puras no existe. O el dibujante es bueno o no lo es.

(De una de las últimas entrevistas realizadas al gran Hugo Pratt antes de su muerte por Graziano Origa en la que el autor de “Corto Maltes” habla de sus influencias y obra. La pueden leer completa aquí).

jueves, 14 de mayo de 2009

“Beltegeuse” de Leo.

Mucho antes de lo que esperaba ha publicado Planeta el segundo ciclo de “Los Mundos de Aldebarán”, la obra más emblemática de Léo, un autor brasileño afincado en Francia que nos ofrece la crónica de los primeros pasos de la Humanidad hacia la colonización de otros mundos.

En este segundo ciclo, la acción abandona el planeta Aldebarán y se traslada a un nuevo mundo en el sistema solar de la estrella Beltegeuse, donde la raza humana se está planteando un nuevo proyecto colonizador para lo que envió una expedición con la que se ha perdido el contacto. Para averiguar qué ha ocurrido con esa primera nave y averiguar la viabilidad de colonización del Planeta, desde Aldebarán se decide mandar una nueva expedición. Cuando esta llega al nuevo planeta, sus miembros se ven abandonados a abandonar su nave y acaban en la superficie del planeta. ¿Descubrirán los miembros de la nueva expedición que ha pasado con la anterior? ¿Sobrevivirán a ese nuevo y misterioso mundo? ¿Se acabará colonizando Beltegeuse? Tendrán que leer la historia para averiguarlo.

Leo en este segundo ciclo de “Los Mundos de Aldebarán” vuelve a mostrar las cualidades que hicieron del primer integral una lectura tan agradable. Una trama de ciencia ficción inspirada en la obra de grandes del género como Lem, Asimov o Herbert, que toma como nexo de unión con el anterior ciclo la figura de Kim Keller, la intrepida adolescente protagonista de la primera entrega que, tras su paso por la Tierra, ha madurado y en esta nueva entrega se muestra como una resuelta y decidida joven, junto con el misterio que envuelve a las mantrices, unas misteriosas criaturas extraterrestres que en esta nueva entrega ven su origen desvelado.

Leo se muestra como un autor ambicioso y quizás más asentado que en el primer ciclo de su obra con un guión en el que no quiere dejar tema por tocar en una historia que es una bella apología del ecologismo sostenible y el respeto a la diversidad resultando fascinante no tanto como fabulador, ya que muchas de las ideas sobre las que se sustenta esta obra no son nuevas dentro del género, como un correcto y coherente creador de mundos imaginarios, diversos e interesantes. Ese es el punto fuerte de una obra que no acaba de parecerme redonda debido a la incapacidad del autor de ofrecer un tratamiento de los personajes en profundidad resultando, en mi opinión, excesivamente planos y sus diálogos poco creíbles aunque se note cierta mejoría en este sentido respecto a la primera entrega. En el aspecto gráfico, pasa tres cuartas partes de lo mismo. Léo se muestra como un narrador correcto aunque su narración no resulte del todo fluida y en muchos casos abuse de los diálogos entre los personajes (en ocasiones, debido a la necesidad de aclarar, mediante este recurso, detalles de la trama pero en otras tanto diálogo resulta redundante y demuestra cierta inseguridad de Léo como narrador). Por otro lado, aunque muestra una enorme capacidad para dibujar todo tipo de animales imaginarios y naves espaciales, sus figuras humanas resultan un tanto hieráticas, rígidas e inexpresivas, lo que se hace especialmente patente en las expresiones de los rostros de los personajes que son excesivamente parecidas todas. Esa inexpresividad de los personajes transmite frialdad que se ve quizás potenciada por un uso de una paleta de color de ordenador excesivamente plana.

La relación calidad-precio de la edición de Planeta es bastante buena ofreciendo en un único volumen los cinco álbumes que componen el segundo ciclo de una serie amable que entretiene y resulta agradable aunque esté lejos de convertirse en una referencia dentro del género. Queda por publicar el tercer ciclo de la serie, “Antares”, en el que está trabajando el autor en estos momentos y que va por su segundo álbum en Francia. ¿Cuándo lo verán nuestros ojos? Pues probablemente dentro de unos añitos.

Otras obras de Leo en El lector impaciente:

-“Aldebarán”.

Las cinco novedades que no dejare pasar del Salón del Cómic 2009.

Como ya viene siendo costumbre, y aprovechando el listado que ha subido Álvaro Pons en La Cárcel de Papel, les dejo mi relación de cinco novedades imprescindibles que se van a poner a la venta en la presente edición del Salón de Barcelona. De la selección, excluyo algún libro que me parece compra obligadísima, como “Kirby, el Rey de los Cómics” , y me centro únicamente en los cómics que deben ser los protagonistas de un Salón.

Estos son mis cinco imprescindibles:
MASQUEROUGE” de Juillard y Cothias.144 págs. Color. PVP: 24 €


SKY MASTERS OF THE SPACE FORCE 2”, de Jack Kirby y Wally Wood. 128 págs. BN. PVP:20,00 €


DIARIO DE GUERRA: HUGO PRATT 1”, de V.A.L. Holding, E.Evans/Alf Wallace, Fred Baker, Donne Avenell y Hugo Pratt. 272 páginas. PVP:15 €


All Star: Superman”, de Grant Morrison y Frank Quitely., 288 págs. color. PVP:20 €


Biblioteca Grandes del Cómic: Popeye Nº 02”, de E.C. Segar. 184 págs. BN y color.PVP: 25 €

Como veís, una selección marcada básicamente por la edición de clásicos. Hay otras obras interesantes pero si sólo pudiera elegir cinco me quedo con estos cuyo precio conjunto además no pasa de los 104 €. Me gustaría conocer vuestras selecciones, si vosotros tuvierais que elegir sólo cinco obras de las que se publican en el Salón este año cuáles elegiríais para ver si más o menos todos elegiríamos las mismas. Animaros.

Más cincos y selecciones: Tebeos y algo más.,La Cárcel de Papel, 999, La Caraviñeta, BDSpain, La Canción de Tristán, Travelling en los surcos,Corsario sin Rostro,El Cuarto Mundo,

miércoles, 13 de mayo de 2009

“Carlos Gardel: La voz de Argentina” de Múñoz y Sampayo.

Si hay un equipo artístico que se compenetra como pocos dentro del mundo del cómic esos son los incombustibles José Múñoz y Carlos Sampayo, una unión profesional que se remonta a hace más de treinta años y ha dado obras tan memorables como “Alack Sinner” o “El Bar de Joe”. Por eso, cuando Planeta publicó su último trabajo, la primera parte de una obra centrada en la figura de Carlos Gardel, no he podido resistirme. Y, lo cierto, es que parafreasendo el tango, la pareja demuestra que treinta años no es nada y firman un gran trabajo, ofreciendo un acercamiento a la figura mítica de Gardel inteligente y adictivo.

Huyendo del mero relato autobiográfico, la pareja intenta enfocar la obra captando la enorme diversidad de imprecisiones y misterios que rodean la figura de Gardel desde su lugar de nacimiento hasta su orientación sexual pasando por su ideología política. Para ello, la historia se monta alrededor de un debate televisivo en el que dos contertulios enfrentados discuten sobre distintos aspectos de la figura del cantante. Nada está claro y todo se presta a interpretación en una historia que me recuerda –salvando las distancias- a la wellesiana “F of Fake”, con una estructura sólo aparentemente sencilla, sustentada en la excelente labor gráfica de ese estupendo dibujante que es José Múñoz.

Múñoz dotado de un estilo expresionista, lleva todo el peso de la narración apoyado en cuadros de textos que muchas veces sólo sirven para apostillar sus viñetas. Dotado de un blanco y negro de fuertes contrastes y un trazo grueso, juega con la forma de las figuras humanas para distorsionarlas a la manera de las última etapa de Alberto Breccia, contraponiendo su estilo de dibujo, que se caracteriza por tener una fuerte influencia surrealista, el realismo de lo relatado, contando, además, más allá de la historia principal, pequeñas historias protagonizadas por personajes secundarios, generalmente con cierta carga satírica protagonizadas por personajes anónimos y de denuncia social, que se mueven en un segundo plano, e ilustran la trama principal con una duración indeterminada entre una y varias viñetas. Múñoz es el nexo de unión entre el gran Alberto Breccia y dibujantes más jóvenes tan notables como Eduardo Risso, y en esta obra raya a gran altura transmitiendo su característica energía y realizando para mi uno de sus mejores trabajo.

En definitiva, “Carlos Gardel: La voz de Argentina” es un estupendo cómic que sabe a poco y deja con ganas de más. Quizás hubiera sido mejor opción por parte de Planeta haber esperado a la publicación de la segunda parte en Francia para ofrecer la obra completa en un único volumen. Aun así la edición de la obra es bastante correcta con varios artículos muy interesantes escritos por los autores.

Antonio Vega (1957-2009)

Ayer nos enteramos de la muerte de Antonio Vega. La noticia, que creo que a poca gente que haya seguido su trayectoria vital y profesional ha podido pillar de sorpresa, dado el fantasmal aspecto que Vega mostraba en sus manifestaciones públicas desde hace años, consecuencia de una vida vivida muy deprisa, y que llevó a Miguel Bosé, en uno de sus últimas actuaciones conjuntas, a llorar en el escenario.

Realmente no sé si a Antonio Vega era un chico triste y solitario, si se le hacia muy cuesta arriba la vida o si se le atragantó el éxito. Eso quedará para la intimidad de los que lo conocieron. Lo que sí me consta es que es el autor de las mejores canciones pop de los años ochenta, muchas de ellas auténticos himnos intergeneracionales que hoy día siguen cantándose en los garitos que tanto le gustaban y que, probablemente, seguirán cantándose dentro de muchos años, cuando muy pocos recuerden el nombre de su autor. Quizás sea ese el mejor homenaje que pueda hacérsele, la recompensa máxima del auténtico artista, el perdurar en su obra...

Antonio Vega ya no es más que una voz dulce y triste, que quizás fue lo que realmente persiguió siempre, y a los que tenemos asociadas sus canciones pedacitos de nuestra vida nos ha dejado un pequeño vacío en el alma, tan profundo como el que dejó la muerte de Enrique Urquijo. Los de la SGAE, siempre tan eficaces, han montado en su sede central la capilla ardiente. No creo que Vega se sintiera cómodo en ese ambiente, seguramente hubiera preferido un pequeño local oscuro de los alrededores, más discreto, más intimo, y unos cuantos amigos con unas guitarras. Sólo ellos y su música.


Como las palabras sobran y no creo que se le pueda hacer mejor homenaje que escucharle, ahí les dejo una de sus canciones más emblemáticas, “La chica de ayer”.

D.E.P.

martes, 12 de mayo de 2009

“Scalped 2: Casino Boogie” de Jason Aaron y J.M. Guéra.

Si hubo un cómic que el año pasado me sorprendió esa fue la primera entrega de “Scalped”, un “hard boiled” amargo y crepuscular como pocos, en el que los desconocidos para mí Jason Aaron y J.M. Guéra daban una vuelta de tuerca más a un género necesitado de nuevos aires.

La historia, localizada en una deprimida reserva india, demostraba un enorme respeto y conocimiento por las convenciones del género incorporando a la cruel, dura y amarga trama de policías camuflados, gangster y políticos corruptos medidas dosis de violencia y erotismo junto al tantas veces olvidado por supuestos maestros del género contemporáneos elemento de denuncia social que diferencian las grandes obras de las mediocres. Pero es que, además, Aaron y Guéra, con una propuesta atrevida y renovadora del género negro como no se había visto desde "Balas Perdidas", aprovechaban con enorme talento los recursos que el cómic les ofrecía para dosificar la tensión y el interés por la historia mediante una compleja estructura basada en continuos flashbacks y cliffhangers, con una última viñeta que prometía nuevas emociones en la siguiente entrega.

Bien, pues casi un año después, aquí tenemos la segunda entrega de “Scalped”, que engloba los números 6 a 11 de la edición norteamericana, Casino Boogie, y, si me quedaba alguna duda sobre el talento del equipo creativo, se han despejado completamente pues es incluso mejor que la anterior. Aaron haciendo gala de un oficio que para sí quisieran muchos aparca el cliffhanger abierto en el tomo anterior y hable una elipsis de seis episodios aprovechando su dominio de los saltos temporales para incorporar y añadir nuevos elementos a la historia, profundizando en la caracterización de algunos de los principales secundarios que conocimos en la anterior entrega e introduciendo algo más al tiempo que enriquece la trama principal con nuevas revelaciones y puntos de vista. La visión que ofrecen el equipo artístico del pueblo indio es pesimista, amargada y desencantada como queda de relieve en fantásticas historias autonconclusivas como las historias protagonizadas por personajes como Dino Oso Pobre o Catcher.

En esta entrega, las motivaciones del malo de la historia, el alcalde Cuervo Rojo, quedan matizadas mientras que los supuestos “buenos” adquieren un giro más siniestro y culpable. Aaron mantiene como un equilibrista la tensión de la historia sin caer en contradicciones y escondiendo sus cartas para evitar caer en la predecibilidad ante los lectores resabiados, permitiéndose incluso el lujo de incorporar notas de humor negro que más que aliviar la carga dramática la amplifican distorsionada, haciendo si cabe más cínica y decadente la historia. Todo ese complejo entramado, en el que el lector ya conoce parte de los hechos futuros, añade nuevas perspectivas a una historia que queda colgada en el mismo punto, la misma encrucijada, que el anterior tomo, pero con la curiosidad del lector aumentada frente a lo que se avecina.

En el aspecto gráfico, J.M. Guéra se muestra como un magnífico creador de atmósferas realizando una excelente labor aumentando la carga dramática de la historia de Aaron mediante un estilo de dibujo feista, oscuro y expresionista que entronca perfectamente con la atmósfera opresiva que un cómic tan negro como este requiere. El colorido lleno de sombras y tonos oscuros hace la atmósfera en la reserva más apremiante, que transmite al lector la idea de que la historia se sitúa en una olla a presión a punto de estallar..

En definitiva, estamos ante la mejor serie Vertigo del momento y probablemente una de las mejores de toda su andadura que, si no decae, puede convertirse en un referente del género negro del nuevo milenio.

Ya estoy esperando ansioso la próxima entrega que esperemos no se demore hasta el año que viene ya que en Estados Unidos hay bastantes números publicados..

Más “Scalped” en El lector impaciente:

Nación India”

Nuevo trailer de “Gamer”de Mark Neveldine y Brian Taylor.



¿Han dormido bien?¿Han desayunado fuerte esta mañana? Porque mucha energía es la que se necesita para ver el trailer de “Gamer”, una película de acción que lleva a sus últimas consecuencias la evolución de los videojuegos cuando los jugadores de un juego de acción controlan a personas reales (reclusos) que pueden morir cuan “lasers” de maquinitas de 25 pesetas se tratase. Sin ser una idea excesivamente interesante, el trailer derrocha adrenalina y en el reparto de la película hay gente competente en estos menesteres como Gerard Butler o Dexter (quiero decir, Michael C. Hall).

Un interesante proyecto de película palomitera que habrá que ver si cuaja.

lunes, 11 de mayo de 2009

“Star Trek (2009)” de J.J. Abrams.


Bufff…¡Qué subidón de adrenalina ver la nueva entrega de “Star Trek”! Con que buen sabor de boca sales cuando por una vez y sin que sirva de precedente una película supera tus expectativas y, lamentablemente, que poquitas veces sucede.

El viernes acudí a ver la precuela de “Star Trek” todavía intentando digerir la deprimente “X-Men Orígenes: Lobezno”que me había tragado el lunes y, cuando salí, ya la había olvidado completamente. Vaya por delante, que no soy un “trekkie” fundamentalista y no he visto todas las películas y temporadas anteriores pero, por lo que sé, creo que Abrams ha logrado aparte de una estupenda película de ciencia ficción –probablemente la mejor “space opera” que hemos visto en años, incluidos los tres primeros episodios de la trilogía “Star Wars” - que funciona perfectamente sin ser un experto en las obras precedentes, ofrecer un nuevo envoltorio, más vistoso y bonito, a la más antigua franquicia de ciencia ficción que creará nuevos aficionados y devolverá el vigor a la serie.

La película engancha desde el principio con un espectacular inicio para pasar inmediatamente a desarrollar la trama que explica la incorporación de Kirk y los diferentes miembros de la “Enterprise” original a la Flota Estelar y al servicio en la nave insignia, en una ingeniosa historia basada en las paradojas temporales, especialmente respetuosa con la obra precedente y desarrollada de una manera fresca, entretenida y sin complejos, con un guión inteligente, no exento de épica, que coquetea con las estructuras de las películas “teen” o, directamente, con la comedia, merced a un inteligente guión elaborado por Roberto Orci y Alex Kurtzman, que seguramente enganchará a nuevos aficionados y con el suficiente respeto a los “trekkies” de siempre, con detalles como la incorporación del mítico Leonard Nimoy con un papel secundario pero con una importancia crucial en la trama o el guiño final a la serie televisiva original. Precisamente, otro de los aciertos de la serie es la adecuada elección del reparto que incluye a veteranos ilustres como el ya mencionado Nimoy o a Winona Rider, con solventes secundarios como Simon Pegg, o Zoe Saldana, y una pareja protagonista, formada por Chris Pine y Zachary Quinto si acaso no tan carismática como los originales Nimoy y Shatner, más que correcta.

En cuanto a la dirección Abrams, que ya se había hecho un nombre en series como “Lost” o “Alias”, en la que demostraba su dominio a la hora de manejar tramas trepidantes y liosas, traslada sus conocimientos con una solvencia que no había mostrado en intentos precedentes en la gran pantalla y se confirma como el director a seguir dentro del cine palomitero de los próximos años. Abrams demuestra su capacidad para rodar todo tipo de secuencias de acción desde espectaculares batallas espaciales con derroche de efectos especiales hasta una patibularia y clásica pelea a puñetazos, y, logrando, además que la trama y desarrollo de la película no se resienta a pesar de sus constantes cambio de registro sino que se mantenga el ritmo trepidante y la tensión durante sus poco más de dos horas de duración.

En definitiva “Star Trek (2009)”, de momento, es la película que más he disfrutado en el cine de lo que llevamos de año y creo que abre un nuevo camino a seguir por la veterana franquicia trekkie. Esperemos que Abrams se mantenga durante años en el proyecto y nos siga ofreciendo películas al menos al mismo nivel que esta. Vulcanianos e impacientes saludos.

Trailer de “The Surrogates”



Ya tenemos a nuestra disposición, sin apenas darnos tregua entre tanto estreno, el primer trailer de “The Surrogates”, la adaptación cinematográfica que Jonathan Mostow anda preparando para Disney del cómic homónimo de Robert Venditti y Brett Weldele que en España publicara Glenat hace un par de años.

El cómic planteaba la posibilidad de una sociedad en la que la población dispone de un doble robotico, un surrogate, que realiza todas aquellas obligaciones que pueden resultarle gravosas. Cuando un asesino en serie relacionado con un movimiento que se opone a la proliferación de estos dobles empieza a terminar con ellos la policía se pone tras sus pasos. Un cómic entretenido –a ver si le dedico una entrada más detallada- de ciencia ficción con toques a lo “blade runner” de la que se puede hacer una peli curiosa. De momento, por lo que se ve, la cosa es prometedora, salvo por el horrible tupe que luce Bruce Willis, y que horrorizara a cualquiera.

domingo, 10 de mayo de 2009

Crónica de un naufragio o quince cómics fundamentales. (Parte 3)

He decidido escapar de esta prisión desesperante. Quizás en esa huida hacia delante no encuentre más que la muerte, pero voy a desafiar al caprichoso océano para intentar unirme con mis congéneres. He desmontado el baúl que me ha servido durante este tiempo de refugio y con sus tablas he construido una frágil balsa, que he unido al cocotero que a base de patadas he logrado derribar y con las páginas de algunos cómics –un último sacrificio- he confeccionado una enorme vela latina. A veces, en los días despejados veo en la distancia dispersos islotes como el mío en el que quizás alguno de mis antiguos compañeros de tripulación esté viviendo una experiencia similar a la mía. Hacia ellos me dirigiré. Si alguien lee estas notas encerradas en una botella, que recé por mí si cree en dioses y si no me deseé suerte. En la isla, he dejado por si algún otro naufrago sufre mi mismo destino, la última hornada de los cómics que tanto me han hecho disfrutar todos estos años. Con ellos, un hipotético naufrago tendrá la diversión asegurada y yo, en cuanto llegue a la civilización, procuraré hacerme con nuevas ediciones.

Los cinco últimos son:


Maus” de Art Spiegelman.


The Spirit” de Will Eisner.


Paracuellos” de Carlos Giménez.


Watchmen” de Alan Moore y David Gibbons.


Príncipe Valiente” de Hal Foster.


Tras escribir la última lista y lanzarla a la mar, el naufrago cuyo nombre no era Ismael, embarcó en su frágil balsa y desplegando la enorme vela de su embarcación, puso la proa hacia el ocaso.

En su viaje de regreso, vivió muchas aventuras y leyó muchos cómics, pero esa es otra historia y ya os la contaré en otra ocasión.

sábado, 9 de mayo de 2009

Crónica de un naufragio o quince cómics fundamentales. (Parte 2)

...¡Perra suerte! Este pequeño islote sólo permite mantenerme vivo a base de una dieta de cocos que nunca me gustaron y agua de mar previamente desalada. Por las noches me hielo y por los días me abraso, encontrando únicamente cobijo en la sombra del delgado cocotero que es, aparte mía, el único ser vivo en este sitio perdido. Menos mal que en el cofre he descubierto cinco nuevas obras que me deleitarán en mi soledad y ayudarán a alejar el fantasma de la locura.


"Valerian", de Pierre Christin y Jean Claude Mezieres.


«Blackhole», de Charles Burns


Blueberry”, de Giraud y Charlier (Álbumes comprendidos desde “La mina del alemán perdido” a “Angel Face”).




Los Cuatro Fantásticos”, etapas de Jack Kirby y Stan Lee, y John Byrne.


Rip Kirby” de Alex Raymond.

Mañana la última entrega...

viernes, 8 de mayo de 2009

Crónica de un naufragio o quince cómics fundamentales. (Parte 1)


Mi nombre no es Ismael. Cuando me enrolé en la nave La Blogosfera a las órdenes del capitán Jaime Sirvent y el contramaestre Mo Sweat poco podía imaginar que acabaría mi periplo solo en esta desolada isla, que he dado a llamar isla del Aburrimiento. Nada hacia presagiar dados los buenos vientos con los que zarpamos y la alegre y experimentada tripulación de la que formaba parte este triste destino, sin embargo, una pavorosa tormenta surgió en la noche y, antes de poder reaccionar, una enorme ola me arrojó junto a un bául de mercancías por la borda a un mar embravecido. Aferrado a ese improvisado y ataúd hermético que me sirvió de asidero llegué exhausto a esta orilla maldita donde no cuento con más compañía que mis pensamientos y un cocotero que me provee de alimento. Triste sino el mío.

Esta mañana, armado con una piedra he logrado forzar el candado del baúl al que debo mi supervivencia esperando encontrar algo que me sea útil para escapar de mi prisión y para mi sorpresa lo he encontrado lleno de magníficos tebeos que me permitirán sino escapar físicamente al menos evadirme en la imaginación de mi destino. La primera alegría entre tanta desgracia.

Estos son los cinco primeros.


Batman: Año Uno” de Frank Miller y David Mazzuchelli.


El lobo solitario y su cachorro” de Kazuo Koike y Goseki Kojima


Mort Cinder” de Alberto Breccia y H.G. Oesterheld.


La Balada del Mar Salado” de Hugo Pratt.


Peanuts” de Charles Schulz.

Ha llegado la noche y el ocaso y la falta de luz impiden que siga leyendo. Mañana seguiré revisando mis tesoros.

jueves, 7 de mayo de 2009

“Los amigos del crimen perfecto” de Andrés Trapiello.



Tenía pendiente desde que en el año 2003 recibió el premio Nadal esta novela en la que Andrés Trapiello, ensayista, poeta, novelista, y, sobre todo, gran literato realizaba su particular homenaje a las novelas policíacas y que me sedujo desde el primer momento por su sugerente título. Uno de esos libros que siempre tienes en mente leer, pero que, por uno u otro motivo, su lectura se va demorando hasta caer en las peligrosas lagunas del olvido. Menos mal que hace poco me hice con él y he podido rescatarlo estos días porque Trapiello, un gran literato que hace gran literatura, propone una subversión del género negro y de las novelas de barato que no es más que un rendido homenaje al mismo en el contexto de los primeros años de la Transición española.

En 1981, los amigos del crimen perfecto es el nombre con el que se denominan una serie de variopintos personajes que una vez a la semana se reúnen en tertulia en el Café Comercial de Madrid para hablar y filosofar sobre su gran pasión, las novelas policíacas. Personajes anodinos y fracasados que, bajo el seudónimo de un gran personaje del género, desgranan la comisión de la cuadratura del círculo del género negro, el crimen perfecto. Cuando, inesperadamente, se enfrentan a un asesinato real que desafía sus aptitudes, los amigos, liderados por Paco Cortés, un escritor de novelas de a duro de los kioscos, irán descubriendo que la realidad siempre supera la ficción.

Trapiello escribe una novela de detectives peculiar en la que importa menos el caso y su resolución como la descripción de los personajes que conforman la galería de amigos del crimen perfecto, personajes perdedores que encuentran en la literatura negra y su tertulia el único escape a una existencia gris y opresiva en la España de los primeros ochenta. Una apuesta arriesgada que enervará a muchos lectores seguidores del género que pueden sentirse decepcionados al no encontrar lo que esperan, pero es que Trapiello en ningún momento adopta una actitud condescendiente hacia el lector y huye como el diablo del tradicional maniqueísmo del género para resolver con desgana y casi por obligación un caso sometido a tal grado de grises en sus motivaciones por el que en ningún momento se ha sentido demasiado interesado.

En definitiva, una novela policíaca que merece la pena ser leída por su carácter tramposo y subversivo, que alejándose del entretenimiento ahonda en la reflexión y la inutilidad de los paraísos artificiales en los que nos refugiamos para protegernos de una realidad a veces demasiado cruel. Si pueden, échenle un ojo, y ya me cuentan.

miércoles, 6 de mayo de 2009

“X-Men Orígenes: Lobezno” de Gavin Hood.

Andaba yo muy mal acostumbrado con las últimas adaptaciones de superhéroes al cine, que me habían parecido películas discutibles, sí, pero que hacia que mereciese la pena pagar la entrada –eso sí, en día con algún descuento-, así que el lunes pasado acudí muy confiado a ver la última de la franquicia mutante dedicada a Lobezno. Demasiado confiado, quizás, porque lo que había visto en los trailers parecía interesante, la trilogía X-Men me había parecido (por lo menos, mientras Singer se mantuvo al frente) de lo mejorcito del género y pensaba que Hugh Jackman, aparte de simpático, conocía lo suficiente a su personaje cómo para afrontar el peso de toda una película centrada únicamente en Lobezno, uno de los personajes más importantes del Universo Marvel y que en los ochenta llegó a rivalizar en popularidad con el mismo Spiderman. Lobezno, un personaje de incierto pasado, complejo y atormentado, mitad bestia, mitad humano, siempre en constante lucha para mantener a raya sus instintos asesinos, con la suficiente carga dramática para dar mucho juego en la gran pantalla. Bien, tras ver la película puedo decir que ninguno de esos apriorismos que hacían de "X-Men Orígenes: Lobezno” una película atractiva cubre las expectativas y, con suerte, se puede calificar la película de Gavin Hood de indigno producto palomitero para consumo en el sillón la sobremesa del domingo.

Y es que esta precuela en la que se nos cuentan parte de los orígenes de Logan es aburrida de solemnidad en su previsibilidad y llaneza merced a un guión insulso que se limita a obviar toda la carga dramática que encierra el personaje y que no ofrece ninguna sorpresa al espectador, contentándose con la mera reiteración de peleas que van desde lo espectacular, el enfrentamiento entre Logan y Zero en el helicóptero, a lo idiota, ese enfrentamiento pugilístico con la Mole, aderezadas en los tiempos muertos con la aparición gratuita de personajes que muy poco aportan a la historia, salvo el lucimiento de los miembros del Departamento de Efectos Especiales. En este quiero y no puedo que es “X-Men Orígenes: Lobezno” y en el que Gavin Hood, aparte de colocar la cámara y cobrar un sustancioso cheque poco más parece que ha aportado, el elemento principal que podía haber dado hilazón a la trama con el enfrentamiento fraterno entre Logan y Dientes de Sable queda meramente esbozado, desaprovechándose el potencial de un perturbador Liev Schereiber, que se come con patatas a Hugh Jackman, demasiado preocupado en no perderse ni un primer plano en una actuación bastante decepcionante tras lo visto en las películas de “X Men”. Llegados a este punto, y reducido todo el interés de la película a una mera sucesión de luchas de videojuego, podríamos haber esperado disfrutar de la coreografía de las mismas, sin embargo, su ritmo acelerado y nervioso sólo logra aumentar la crispación del espectador –yo- que siente que le están tomando el pelo, hasta que llega el ansiado y estúpido final, que no les reviento por si todavía queda alguien con ganas de acercarse al cine.

¿Se puede salvar algo de tanto sin sentido e infantilización de una película sobre un personaje que podría haber ofrecido tanto? Poca cosa, salvo la secuencia de los créditos iniciales en los que se narra en apenas el transcurso de cien años en la vida de de Logan y Creed, participando desde la Guerra Civil Norteamericana hasta Vietnam, ingeniosamente narrado, y la interpretación de Lynn Collins, que se hace corta y da el pego como novia de Lobezno

En fin, salvo que sean adictos al género superheroico, una película completamente prescindible que amenaza con una segunda parte. Eso sí, que no cuenten conmigo.

martes, 5 de mayo de 2009

“Black Kaiser” de Victor Santos.

Si hay un autor que consideró un soplo de “aire fresco” (me encantan las frases hechas) en el panorama tebeístico español, colapsado últimamente de obras de corte intimistas en la que pesa la introspección y la pose ombliguista, ese es Víctor Santos, un autor que sin avergonzarse de sus múltiples influencias –más bien, al contrario, presumiendo de ellas- hace una apuesta clara y rotunda por el cómic de género –cualquier género, se atreve con todos- y que ha encontrado el aplauso del público si hay que hacer caso a las colas que se forman frente a su mesa en los salones de cómic, una apuesta que le ha permitido desarrollar una narrativa nerviosa, atrevida y vertiginosa que no da respiro al lector desde la primera a la última página. Por todos esos motivos, esperaba con muchas ganas la publicación de “Black Kaiser”, su última obra que acaba de publicar Planeta, una entretenida incursión en el género de espías y asesinos a sueldo que se disfruta enormemente el ratillo que dura su lectura a pesar – o precisamente por ellos- de sus defectos.


Black Kaiser es una leyenda en el despiadado mundo de los asesinos a sueldo. Una máquina de matar entrenado en la Unión Soviética tras la Guerra Fría que vende sus servicios al mejor postor. Cuando el asesino tuerto aceptó un encargo para acabar con un congresista incómodo no podía imaginar que se iba a ver implicado en el atentado a las Torres Gemelas e iba a ser perseguido por varias agencias de espionaje. ¿Podrá una cansada leyenda viviente descubrir quién le ha tendido una trampa a él y a su joven ayudante antes de que le eliminen? Tendrán que leerlo para averiguarlo.

Victor Santos ofrece un cómic que se lee en un suspiro y cuya única pretensión es el entretenimiento. Brubaker, Azzarello, Risso, Timm, Grist y Miller son algunas de las referencias evidentes de las que se nutre Santos en una obra en la que homenajea a un grande de las novelas de espionaje injustamente olvidado como fue Trevanian, el autor de “Shibumi” o “La sanción del Eiger”, y al Nick Fury del nunca suficientemente reconocido genio del cómic Jim Steranko, personaje, junto al brubakeriano Soldado de Invierno, en el que se inspira Santos para caracterizar su Black Kaiser. Con todos esos mimbres, Santos escribe un pulp de espias clásico, frenético y desmesurado, confuso y potente en el que hace gala de un sólido blanco y negro que camufla algunas deficiencias narrativas evidentes que hubieran permitido trabar mejor la historia entre tanta acción y pelea.
En definitiva, Black Kaiser es un tebeo que no creo que pase a los anales del noveno arte pero con el que me lo he pasado pipa y que deja abierta la puerta abierta a nuevas entregas merced a su final abierto. La edición de Planeta bastante correcta y ajustada de precio incluye divertidos extras elaborados por el propio autor.

Trailer de “Tetro”, el último proyecto de Coppola



Se ha adelantado en Internet el trailer de “Tetro”, el nuevo y accidentado –recuerden que le robaron el ordenador donde tenía la película en Buenos Aires - proyecto en que anda Francis Ford Coppola y que cuenta con un reparto internacional en el que destacan Vicent Gallo y, sobre todo, Maribel Verdú y Carmen Maura.

La historia es una crónica familiar de emigrantes italianos en Argentina centrada en la búsqueda del joven Tetreo de su hermano mayor, un poeta atormentado, desaparecido diez años antes (No me pregunten por qué pero cuando me he enterado de que iba he pensado en seguida en Marco y Amelio…Cosas mías).

El trailer llama la atención por la importancia del papel que juega la Verdú en la trama aunque a mí lo que se ve me despierta bastantes dudas.

lunes, 4 de mayo de 2009

“Las Calles de Arena” de Paco Roca.

Con muchas ganas y curiosidad esperaba yo la nueva obra de Paco Roca tras el impacto que supuso “Arrugas”, la multipremiada obra con la que alcanzó los parabienes de público y crítica. Ganas por volver a recuperar en una nueva obra su narrativa sencilla, elegante y sutil, y curiosidad, por ver si Roca era capaz de rizar el rizo y ofrecernos una obra de tanta calidad como su predecesora.

Bien, ya les adelanto a los que lo esperan, que no estamos ante un “Arrugas 2”, pero sí ante una obra bastante honrada y digna en su coherencia con la trayectoria del autor, con la que Roca salva el accidente que supuso para su carrera el realizar una obra tan redonda como fue “Arrugas” y da quizás la dimensión real del autor y de sus preocupaciones

Un tipo anónimo llega tarde a una cita con su novia para firmar la hipoteca de su casa porque se ha dejado los cuartos en una figura a tamaño natural de Corto Maltes. Para atajar, el despistado aferrado a su tótem se adentra en el Barrio Viejo donde siempre se pierde, sin embargo, en esta ocasión, su despiste y las revueltas del barrio le lleva a un barrio completamente inesperado del que no puede salir, habitado por una pléyade de curiosos personajes. ¿Podrá escapar de las calles de arena o será uno más de sus asombrosos habitantes? Tendrán que leer el cómic para enterarse.

Las calles de Arena” es un cómic referencial lleno de prestamos de grandes literatos que supieron en sus obras entremezclar con acierto realidad y fantasía, que muy bien desgrana Juan Manuel Díaz de Guereñu en el prólogo de la obra. Autores que van desde Borges o Cortazar a Garcia Márquez, pasando por Kafka, Poe o Melville, y que Roca repasa a través de la galería de personajes que habitan las calles de arena – un reconocido homenaje al maravilloso cuento de Borges- en el que se desarrolla la historia.

En esta obra, nos encontramos a un Roca más cercano, aparentemente, en temática a “El faro” que a “Arrugas”, un autor, sin embargo, mucho más maduro que en aquella obra que encuentra soluciones muy sencillas para narrar una historia con un mensaje mucho más sutil y personal que el universal miedo al envejecimiento de la segunda.

La historia de “Las calles de arena” resulta agradable y se lee con interés, disfrutando de las múltiples referencias de Roca, mientras el protagonista sin nombre, deambula por el barrio de Arena y la torre en la que habita, conociendo a sus habitantes y los miedos que les impiden escapar de la prisión que ellos mismos se han forjado en la mejor tradición de Kafka, personajes con los que el autor va dando a conocer cuan si de una nueva “Alicia en el país de las maravillas" se tratara en una obra sin grandes pretensiones formales, que encuentra en la evocación simbólica su máximo atractivo.

El Paco Roca de “Las calles de arena” se muestra mucho más sólido y hábil a la hora de resolver la historia que el Paco Roca de “El Faro”, obra mucho más endeble pero de similar temática, prescindiendo por momentos del diálogo y dejando que todo el peso de la narración recaiga en el dibujo mediante un juego de secuencias mudas bello y evocador que encuentra su colofón en la viñeta final que sella el destino del hombre sin nombre, en un hábil requiebro con el que rompe la coherencia de la conducta del protagonista hasta ese momento, pero que refuerza la idea que sobrevuela todo el tebeo, la retirada a los mundos propios frente a las crudas exigencias de la realidad. Un mensaje evasivo que no comparto pero que impregna toda la obra de Roca, incluida “Arrugas”.

En definitiva, una obra con la que Roca continua mostrando su evolución como narrador y cimenta su personalísimo y evocador universo personal pero que no puede ni debe compararse con “Arrugas”. En cuanto a la edición, resulta sorprendente y alarmante la pésima elección del papel por parte de Astiberri, similar al de “RG”, que estropea la cuidada ambientación con la que el autor pretendía caracterizar a los distintos personajes, comiéndose los colores y llegando por momentos a dificultar la lectura. Un gran fallo por parte de una editorial que suele ofrecer ediciones muy cuidadas, y que se ve agravado por su reiteración.

Otras obras de Paco Roca comentadas en El lector impaciente:

-“El faro”.
-“Arrugas”.

Nuevos trailers de “Tranformers 2” y “G.I. Joe: The Rise of Cobra” , la infancia recuperada.




G.I. Joe: The Rise of Cobra

Cuando uno era pequeñito –bueno, no tan pequeño, si me paro a pensarlo-, Forum publicó dos colecciones entre el glorioso plantel de cómics marvel que llenaba los kioscos por aquellas épocas, dedicadas a promocionar algunos líneas jugueteras de Mattel. Eran, claro, “G.I. Joe” y “Transformers” y, viendo estos dos nuevos trailers, he recuperado por un momento ese recuerdo. En su momento, ingenuo y jovencito como era, no entendí como los de la Marvel se atrevían a mancillar el Olimpo superheroico rebajándose a publicar esas cosas (hasta que me enteré de los dinerillos que se barajaban, claro) hasta que leí bastantes tebeos de los “Transformers” bastante entretenidos (recuerdo que en uno llegaban a mezclar a Spiderman, Bruce Springsteen y los “Transformers”, ¿se podía pedir más?) y alguno de “G.I. Joe” que nunca me acabaron de convencer. Lo que en aquella época ni se me hubiera pasado por la cabeza es que iban a tener adaptación al cine –la segunda en el caso de los transformers.

Por lo visto, en estos dos trailers, me quedo con la desintegración de la torre Eiffel en la película de los G.I. Joe y esa mezcla entre el anuncio del C4 y el humor tontorrón y autorparódico de la película de Michael Bay, aun así no e s suficiente para que me acerque al cine a ver ninguna de las dos películas y esperaré a que las echen en la tele alguna sobremesa.

Echen un vistazo y decidan ustedes. Yo para estas películas me he hecho mayor.


"Transformers 2"

sábado, 2 de mayo de 2009

Los cuatro tipos de dibujante, según Scott McCloud.

Joe Zabel: ¿Cómo de importante crees que es la destreza dibujando para hacer cómics? Hay diferentes escuelas de pensamiento acerca de esto, y a veces parece que esas escuelas no se hablan las unas con las otras.

Scott McCloud: Sí; realmente hay cuatro formas dominantes de ver los cómics. El grado de importancia que se da a la destreza en el dibujo es una de las cosas por las que se distinguen un par de escuelas.

Aquellos que valoran la habilidad en el dibujo por encima de todo, y que están más preocupados por la idea de la maestría, belleza y composición se encuentran el lado puesto de la valla de aquellos cuyos máximos valores son la honestidad, autenticidad y una especie de rebeldía frente al status quo. La dicotomía aparece entre lo que yo llamo los clasicistas y los iconoclastas. Los hijos de Hal Foster contra los hijos de Robert Crumb.

Esa es la cierta y bella diagonal que separa dos de las cuatro tribus. Las otras dos esquinas son los formalistas y los animistas, que representanla distinción entre forma y contenido. A los formalistas les gusta experimentar, diseccionar el medio, ver cómo funciona, y reconstruirlo, y tratar de hacer cosas nuevas; mientras que los animistas simplemente buscan contar una historia interesante, y quieren desdibujar la forma, para ser transparentes, de modo que tú no te des cuenta para nada de que estás leyendo un cómic.
(De una jugosísima entrevista, traducida y publicada hace ya unos años en Entrecomics, y que pueden leer completa, aquí. ¿Es universal la clasificación de McCloud o es personalísima? A mí no me acaba de convencer, aunque probablemente en el eje de coordenadas que dibuja el autor de "Zot" podrían colocarse casi todos los dibujantes que se les ocurran. ¿Ustedes que opinan?)

viernes, 1 de mayo de 2009

En el Día del Trabajo...

...No se trabaja como celebración. Aunque en años como este, por desgracia, como bien señala Forgés, algunos ya ni se acuerden. Y los de siempre, subidos en la parra, claro, como señala Vergara.