lunes, 25 de noviembre de 2013

“JLA: El Clavo”, de Alan Davis y Mark Farmer.




En estos tiempos que corren en que la actual línea editorial del NUDC genera tanta polémica entre el fandom, conviene cerrar filas, volver la vista atrás y recordar el porqué los superhéroes DC eran tan divertidos y nos gustaban tanto, aprovechando la reedición por parte de ECC Ediciones de “El Clavo”, una miniserie de tres números que Alan Davis realizase como autor completo para la línea Elseworlds a finales de los noventa, y quizás sea la última obra significativa que reivindicó y reprodujo el sentido de la maravilla y espectacularidad  de la DC de la Silver Age.
En una Tierra paralela, en la que Luthor se presenta como el alcalde de Metropolis y Jimmy Olsen es su mano derecha, se está orquestando una campaña de prensa en contra de los metahumanos presentados como la avanzadilla de una secreta conspiración alienígena para dominar el planeta. Con una JLA desorientada y a la expectativa y cuenta con Lois Lane como agente de prensa para limpiar su imagen, poco a poco irán descubriendo que los supervillanos han sido diezmados y numerosos superhéroes están desapareciendo acosados por un enemigo que se mantiene oculto. La confundida y dividida JLA en este momento de necesidad necesita de Superman para que tome el liderazgo de la situación, pero… ¿quién asumirá su papel en un mundo en el que no existe el Hombre de Acero?.

Un Alan Davis pletórico, quizás en el momento más dulce de su fructífera carrera y perfectamente secundado por un Mark Farmer en el entintado,  retornó a DC para ofrecer su homenaje a los héroes de la Silver Age en una historia evocadora de aquellos cómics de los setenta. Para conseguirlo, Davis aprovechó la libertad que le ofrecía la línea Elseworlds para reconstruir un universo superheroico en el que Superman no había sido criado por los Kent y no asumió su papel protagonista para construir una entretenida historia  evocadora en parte de “Legends” o el Universo Mutante marvelita para marginar a los superhéroes pero manteniendo su esencia luminosa y sin caer en el tratamiento oscuro, adulto y atormentado que tanto les limitó en los ochenta.

Davis construye una historia entretenida y fluida que se lee  con gran agilidad gracias a su inigualable sentido del ritmo, desarrollando una trama que hoy en día habría dado para un macroevento de tres años y que finiquita en una miniserie de tres comic books. El magnífico dibujante despliega su talento no solo desarrollando la historia desde un planteamiento en que prima el aspecto gráfico sobre el literario eliminando todo tipo de cartela y cuadro de texto sino que además evoca la esencia de clásicos  como JLA 200 y los clásicos encuentros con multitud de personajes de JLA/JSA  introduciendo en la historia multitud de personajes y grupos clásicos del Universo DC a los que rinde su particular homenaje sin que por ello la historia se resienta ni las viñetas resulten sobrecargadas ni pierda la historia el vertiginoso ritmo ni la espectacularidad que sabe imprimirles en todo momento

Davis en esta obra se sitúa al nivel de excelencia de un George Perez en su habilidad para introducir multitud de personajes en la historia pero frente al estatismo de este además se beneficia de su conocimiento de los mismos para ofrecer perfectas y dinámicas caracterizaciones de los héroes icónicos propias de la Silver Age, demostrando como su estilo ha evolucionado a partir de lo mejor de los Kane, Aparo, Adams, etc que tanto influyeron en su desarrollo.

En ese sentido, “El Clavo” es una obra construida para su lucimiento como dibujante y la entretenida trama está pensada precisamente para conseguir ese lucimiento, pero mérito de Davis es saber encontrar el equilibrio entre los dos aspectos. “El Clavo” es un tebeo retro y nostálgico, evocador de los “buenos viejos tiempos”, que a las alturas de su publicación habían quedado atrás en busca de adaptar a los personajes a unas formas y modas que no casan especialmente bien con la idiosincracia de los personajes DC pero que, en una historia con el tratamiento que les es propio, como es esta lucen de maravilla. 

En fin, “El Clavo” es el homenaje y alegato de Davis  a una forma de entender el género y los héroes DC que ha sido progresivamente arrinconada por los editores pero no olvidada por los aficionados y que solo precisa de autores con la libertad creativa, el talento, cariño  y sabiduría que le puso Davis a este tebeo para volver a brillar. Tal y como están las cosas no es poco, pero si queréis saber la razón porque seguimos fieles a los superhéroes DC, leeros “El Clavo”.

jueves, 21 de noviembre de 2013

“Babel”, de David B.





Si uno, estos días de agobio con el asedio de novedades atractivas que se agolpan en las librerías especializadas, es capaz de resistir y pasar de largo de los expositores y dirigirse a los apartados amontonamientos de las mesas de saldos podrá encontrar tesoros como el tebeo que hoy nos ocupa. Nada  menos que el “Babel”, de David Beauchard, más popularmente conocido en los sospechosos ambientes del mundillo comiqueril como David B., obra cuya primera parte publicara Sins Entido hace ya unos añitos en su Colección Ignatz y que ya ha sido descatalogada.
En “Babel”, David B. inicia el relato intimista de su infancia centrándose en el impacto que le produjo la primera crisis epiléptica de su hermano Jean-Christophe y la incapacidad de su entorno adulto para explicarle la enfermedad lo que provocó que el pequeño David encontrara las respuestas a los vacíos y silencios que le preocupaban en su fértil imaginación, o el impacto de las crueles imágenes de la Guerra colonial en Biafra. La necesidad de entender llevò a David a empezar a dibujar.
David B,. que no es un autor que para nuestras desgracia se prodigue todos los años, es una de las figuras más influyentes de eso que se llamó la Nouvelle BD y en “Babel” deja una demostración palpable de su portentosa imaginación y capacidad gráfica para plasmar mediante viñetas la riqueza angustiosa de su mundo interior añadida a la crudeza de los hechos objetivos que interpreta. En “Babel”, que podría considerarse en principio una obra menor y complementaria de su obra maestra “La ascensión del Gran Mal” (“Epiléptico”), nos encontramos con un David B. que asume un cambio de registro y tratamiento para buscar una voz narrativa más intimista y reconcentrado que intenta explicar(se) cómo nació su vocación autoral.
Por otro lado, en esta obra, David B. entronca de manera expresa su propio universo onírico al del Winsor McCay de “Little Nemo” ofreciendo pasadas las décadas el reverso oscuro de aquella obra maestra del Cómic. David B. cuida con mimo cada viñeta para construir angustiosas y nerviosas composiciones naif en las que los negros y los rojos se imponen para inducir el desasosiego del lector que asiste al exorcismo del autor de sus demonios infantiles.
En fin, “Babel” podría pasar por una obra menor por su extensión y sencilla edición pero encierra entre sus pocas páginas toda la esencia y sabiduría de uno de los autores  más originales e influyentes del Cómic contemporáneo. No dejéis de buscarlo y rescatarlo de la pila de Saldos porque no os dejará indiferentes.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

“Superman: ¡ Contra el demonio de la Quinta Dimensión! ”, de Grant Morrison y Rags Morales.




Finaliza la etapa de Grant Morrison y Rags Morales en la "Action Comics" del NUDC, que he venido analizando aquí y aquí, con la saga que el guionista escocés ha ido planeando con mimo desde el primer número de la serie con la reintroducción de Mxyzptlk, el duende de la Quinta Dimensión en una nueva y remozada versión. ECC ha recogido este último arco argumental en los números 14 a 17 de su serie regular española que recogen los números 13 a 18 de la numeración norteamericana.

El enemigo oculto que ha estado acosando al hombre de acero durante todos estos meses da por fin la cara en un ataque total contra Superman en todas las épocas al mismo tiempo. Se trata de Vyndktvs, el rencoroso rival de Mxyzptlk en la Quinta Dimensión, que cuenta con el apoyo para asestar el golpe definitivo contra Superman de algunos de sus más letales enemigos, incluido Doomsday. Sin embargo, para hacer frente a su amenaza Superman tampoco estará solo y contará con la ayuda de la Legión de los Superhéroes y aliados tan sorprendentes como Krypto y Luthor.

Morrison en su afán de recupera, aglutinarr y reiventar todos los elementos clásicos de Superman se atreve con el más complejo y, porque no decirlo, ridículo de ellos el duende de la Quinta Dimensión Mxyzptlk. A pesar de vivir él mismo en otro plano dimensional distinto la mayor parte del tiempo, Morrison no tiene un pelo de tonto y es consciente que adaptar un concepto tan añejo como el Mxyzptlk original es imposible, por lo que lo remoza en una retorcida y delirante historia interdimensional de las que tanto le gustan a las que incorpora para rizar el rizo un montón de superhéroes y villanos y reducirlo todo a un intercambio de mamporros espectacular y un deselance plenamente coherente con los de esas historias de los años 50 en los que aparecía Mxyzptlk.

Y es que, a pesar de lo enrevesado del planteamiento, el meollo es bastante simple y su desarrollo aparentemente  pobre para tratarse de un cómic de un guionista de la reputación de Morrison, quién sentó cátedra en “All Star Superman” y en esta irregular segunda etapa de “Action Comics” a pesar de partir de planteamientos atractivos no ha logrado un resultado tan unánime como en aquella. Aunque si se conocen un poco los cómics originales los aficionados enterados se darán cuenta que Morrison referencia y capta la esencia entre grandiosa y ridícula de los añejos enfrentamentos entre Superman y Mxzypltk de antaño con un resultado sorprendente aunque seguramente desconcertante para muchos lectores.

El que sí ha ido mejorando a lo largo de estos números es un Rags Morales tan espectacular como siempre que ha intentado poner orden y claridad en la intrincada y confusa trama ideada por el escocés. Por descontado, no lo consigue, pero por el camino nos ha dejado buenas muestras de su cuidadoso y elegante trazo que le refuerza como un dibujante ideal para representar a los personajes más icónicos del Pulp y las mallas.

¿Volverá a repetir una tercera vez Morrison con “Superman? No seré yo el que apueste por ello pues conforme ha ido progresando esta segunda etapa el guionista ha dejando patente el agotamiento de sus planteamientos, aunque conociendo a Morrison nunca se sabe. Yo, de momento, le voy a mandar a la Quinta Dimensión a que se inspire: NOSIRROM.

martes, 19 de noviembre de 2013

“El diablo de los siete mares”, de Hermann e Yves Hermann.





La nueva editorial Yermo Ediciones irrumpe en el panorama comíquero español apostando fuerte con la publicación de “El diablo de los siete mares”, un integral en el que recoge los dos álbumes de la esperada serie de piratas homónima ya concluida en Francia, que viene avalada por ser uno de los últimos trabajos del gran Hermann Huppen, aunque sea acompañado, como viene siendo habitual en sus últimas obras, por su hijo Yves en los guiones. Pocas cosas hay más fuertes que el amor de un padre por su progenie, pero el gran Hermann tras la lectura de esta obra –y otras previas-  creo que debería plantearse si le merece realmente la pena dilapidar su reputación asociándose con la mediocre labor en los guiones de un Yves que no acaba de despuntar y acaba lastrando su labor.

Harriet y Conrad, dos jóvenes amantes sellan un matrimonio secreto en la Carolina del Sur del siglo XVIII, lo que despertará las iras del despótico padre de ella, el poderoso Lord Somerset, señor de una rica plantación que guarda un oscuro secreto. Huyendo de tan tiránico personaje, los jóvenes aventureros se harán a la mar en busca de un legendario tesoro mientras Rob Murdoch, un sanguinario pirata conocido como El Diablo de los Siete Mares, llega a la plantación paterna  para firmar un oscuro pacto con el tirano. Mientras, en el mar, otro aventurero conocido como La Iguana y su lugarteniente persiguen la ilusión de un fabuloso tesoro y su ambición y la casualidad hará que su destino se cruce con el del Diablo, al tiempo que desde el Almirantazgo británico se fletan barcos para acabar definitivamente con la amenaza de El diablo de los siete mares.

A priori, una historia de piratas en la que estuviera involucrado Hermann  Huppen con todos los elementos mencionados, tendría que hacer salivar a todo buen aficionado al cómic europeo de género. Sin embargo, la ilusión se torna migraña y decepción ante el retorcido planteamiento ideado por Yves que, alejándose de cualquier presentación convencional de los elementos en aras a un virtuosismo que no posee, opta por una historia de vidas cruzadas en las que los diversos personajes mencionados protagonizan sus propias aventuras, encontrándose y desencontrándose a lo largo de una narración que acaba volviéndose forzada y, en ocasiones, un tanto ilógica. 

El defecto principal de la historia es, en mi opinión,  la incapacidad de Yves –premeditada incluso me atrevería a decir- para establecer un argumento que hilvane las diversas subtramas y unos personajes con otros, quedando estos finalmente perdidos al capricho de un guionista que plantea y resuelve las más rocambolescas de la manera más pobre o apelando directamente al difícilmente justificable socorrido recurso sobrenatural, lo que acabará provocando la irritación de más de un lector ante semejante tomadura de pelo.

Al disparatado guión se añade que en el aspecto gráfico, el maestro Hermann no parece estar en su mejor momento resultando su trazo, en esta historia de género tan propicia para su lucimiento algo acartonado, cayendo, y creo que es lo peor que se puede decir de un autor tan implicado y arriesgado con su obra como ha sido Hermann Huppen a lo largo de toda su carrera, formulaico y sin la brillantez habitual, cobijándose  en composiciones y recursos que a los conocedores de sus trabajos previos le resultarán muy familiares. 

Es cierto también que su tratamiento del color es brillante y sus perspectivas únicas pero el conjunto acaba resintiéndose lastrado por la labor de Yves y porque Hermann en sus últimos trabajos parece cada vez más ensimismado en deleitarse en el dibujo de elementos paisajísticos o animales y menos dispuesto en implicarse en componer un buen tebeo.

En resumen, “El demonio de los siete mares” es un tebeo lleno de posibilidades desaprovechadas y lo que podría haber sido un bello alegato por el género de piratas acaba convertido en un tebeo del montón. Una pena.

lunes, 18 de noviembre de 2013

“Prophet 2: Hermanos", de Brandom Graham, Giani Milonogiannis, Simon Roy y Farrel Darymple.





Publica Aleta Ediciones un segundo recopilatorio del revitalizado “Prophet”, creado por Rob Liefeld y revitalizado actualmente por el equipo formado por Brandom Graham, Giani Milonogiannis, Simon Roy y Farrel Darymple, quienes han logrado dar nuevo recorrido, como ya comenté poraquí, a la serie y el personaje, ampliando las premisas originales al infinito.

En este nuevo recopilatorio, que recoge los números  27 a 31 y 33 de la serie norteamericana, nos encontramos con un John Prophet anciano pero todavía pleno de facultades que vuelve a la vida tras milenios en animación suspendida tras la guerra. El viejo y desubicado Prophet intentará volver a reunir a sus antiguos hermanos de armas, dispersos por todo el Universo, para seguir luchando en su guerra estelar eterna.

A veces resulta divertido ver cómo una serie se convierte en una revelación para muchos seguidores que proclaman su originalidad cuando realmente no hace nada más que adaptar modelos propios de otras épocas. Y es que la apuesta por la Ciencia Ficción Hard que propone el nuevo “Prophet” entronca directamente con un modelo tan alejado en el tiempo como el “Metal Hurlant” francés de los Druilet, Gillon, Moebius y demás de mediados de los setenta.

El segundo volumen de “Prophet” se reafirma como una propuesta clara por la aventura de género pura y dura con la creación de universos de ficción artificiales en los que desbordar la imaginación, el esbozo de formas de vidas imposibles y mundos extraños por los que, cuan Arzachs modernos se tratasen, deambulan los prophets viviendo las más variopintas aventuras, Una fórmula sencilla pero bien construida y en estos tiempos eclécticos y confusos en que tan de moda está mezclar los géneros sorprende por su pureza.

Este segundo recopilatorio es tan entretenido y adictivo para los aficionados al género de la Ciencia Ficción como el primero. El único pero que quizás se le puede poner a este cómic es que los dibujantes me parecen bastante limitados y no hay punto de comparación con los del modelo que emula encontrándose a años luz de los artistas del “Metal Hurlant” aunque dentro de sus posibilidades cumplen.

En fin, “Metal Hurtlant” fue una propuesta pionera y revolucionaria que sitúo al Cómic en la vanguardia de la Ciencia Ficción en los setenta. “Prophet” está muy lejos tantos años después de llegar a esos extremos de excelencia pero no deja de ser de momento una más que digna serie de género que cumple con el objetivo principal de hacer pasar un buen rato al lector a la espera de acometer tramas más complejas y que se dote a los personajes de una profundidad que empieza a echarse a faltar. “Hermanos”, una historia en continuidad, puede ser un buen punto de partida para evolucionar en ese sentido. Veremos que nos deparan las futuras entregas.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Cartel del XIV Encuentro del Cómic y la Ilustración de Sevilla, comentado.

No suele ser habitual que se unan diversos artistas para realizar un cartel colectivo como es el caso de este cartel de la XIV edición del Encuentro del Cómic y la Ilustración de Sevilla. José Luis Ágreda, Guillermo, Antonio Hitos, Abel Ippólito, Irene Roga, Diego Galindo, Carlos Hernández y Pedro Alpera se unen para homenajear y aportar su propia versión de un icono del cómic patrio inolvidable, como es el siempre hambriento Carpanta de Escobar.

Para más información sobre el evento, aquí.


jueves, 14 de noviembre de 2013

“El Soldado de Invierno 2: La caza de la viuda negra“, de Ed Brubaker, Butch Guice, Jason Latour y Nic Klein

Panini publica su segundo recopilatorio 100% de “El Soldado de Invierno”, reuniendo los números 10 a 19,  con un Brubaker que pone el colofón final a su colaboración en la serie  y sorprende la compenetración alcanzada con Guice en este tomo en la aventura titulada “La caza de la viuda negra” con el mejor arco de la serie y la historia guionizada por Jason Latour y dibujada por Nic Klein con la que esta concluyó.

El Soldado de Invierno se embarca en la búsqueda de su amada Natasha Romanoff, la Viuda Negra, manipulada mentalmente por su reverso oscuro, el vengativo Leonid Novokov para olvidar su relación con Barnes y su pasado superheroico, recordando solo su vida como agente soviética. Con la ayuda del Capitán América, Ojo de Halcón y Lobezno, un desesperado Bucky siempre va un paso por detrás del maquiavélico plan orquestado por Leonid. En el segundo arco, Furia pide a un atormentado Barnes que contacte con un antiguo agente de Shield infiltrado en Hydra, lo que le llevará a enfrentarse con las consecuencias derivadas de su pasado como Soldado de Invierno al servicio de la URSS.

Brubaker y Guice nos han reservado el mejor arco argumental para el final, retomando el hilo de lo publicado en el primer volumen en una estupenda historia de acción en la que torturan un poco más a su creación favorita y en la que participan de modo coral todos los superhéroes con los que ha tenido una relación estrecha la Viuda Negra a lo largo de su trayectoria superheroica. Brubaker maneja los hilos con primor para construir una entretenida trama en la que destila toda la sabiduría adquirida a lo largo de estos años en “Capitán América”, pero el que realmente está estupendo es un implicadísimo Butch Guice que en mi opinión realiza uno de sus mejores trabajos, manejando a la perfección la ambientación climática para reflejar la tormenta exterior con la interna del protagonista en la estela del mejor Colan y ofreciendo una versión de los personajes, especialmente de su Lobezno, brillante.
Tras el subidón de la despedida de Brubaker y Guice, el bajón que supone el segundo arco es demasiado abrupto porque el relevo de los bienintencionados Latour y Klein sufre en la comparación, desarrollando una confusa historia con muchos elementos interesantes pero que no acaban de apuntillar. Latour no es capaz de organizar el batiburrillo de subtramas cruzadas que orquesta y Klein hace lo que puede, jugando con  su estilo para plantear una puesta en escena moderna y experimental en la que se notan diversas influencias desde Steranko y Aja hasta Sienkiewicz.

En fin, ahora sí que sí, se ha acabado la etapa de Brubaker en Marvel por ahora y la cancelación de la serie de “El Soldado de Invierno”, dejándonos con la sensación que lo deja en el momento adecuado para que sea recordado como una de las más notables y coherentes de un guionista en la Casa de las Ideas en los últimos tiempos. Seguro que en sus nuevos proyectos independientes seguirá deparándonos buenas lecturas.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

“El juego de Ender”, de Gavin Hood.



Creo que llevo media vida oyendo y leyendo rumores sobre la adaptación cinematográfica del ya clásico de Orson Scott Card,El juego de Ender”, por lo que cuando por fin se puso en marcha el proyecto a mí ya se me había pasado la ilusión chavalera ante esta película y acudí al cine con bastante escepticismo Y, sin embargo, la película ha superado mis expectativas.

La Tierra sufrió hace años el intento de invasión de una civilización extraterrestre a la que a duras penas se logró rechazar. Para prevenir un nuevo ataque que podría acabar con la especie humana, el ejército busca entre niños especialmente seleccionados a su futuro líder poseedor de las cualidades innatas que les permitan resistir. El elegido parece ser el pequeño Ender quién será sometido a un riguroso entrenamiento que forjará su personalidad.

Cuando leí “El juego de Ender” hace ya muchos años me pareció que Card ya manejaba iinteligentemente ideas potentes que desembocaban en un sorprendente y acertado final practicando un estilo parco, llano y directo, que se ajustaba a la perfección a la ambientación de la historia, aunque ello supusiera sacrificar en ocasiones dejar a la imaginación del espectador buena parte de los elementos de ficción. “El juego de Ender” era una novela que iba al grano frente a la imagineria hueca de la mala Ciencia Ficción y “El juego de Ender”, la película, es una  aceptable traslación de la historia de Card al medio cinematográfico pues no solo se ha ceñido fielmente los hechos y mantenido la esencia de la novela original sino que un director, con oficio pero sin imaginación, como el esforzado Gavin Hood ha sido capaz de aprovechar con eficacia los efectos especiales actuales para mostrar las espectaculares batallas y ambientaciones en las que se desarrollaría la historia y sobre las que  Card en la novela pasaba de puntillas y encontrar hueco para plantear las dudas del personaje protagonista embarcado en una cruzada bélica que no comprende. Es cierto que seguramente con otro director con más personalidad muchos de los aspectos más sesudos de la novela se habrían visto reforzados (ya me hubiera gustado a mí que se hubiera animado Stanley Kubrick, que en paz descanse, en su momento) pero el limitado Hood se muestra fiel al guión consensuado con el escritor para ofrecer una película que no avergonzará a los conocedores de la novela original y seguramente fascinará a los que no la conozcan.

Arropado por un reparto de campanillas con veteranos de relumbrón como Ben Kingsley y Harrison Ford, destaca entre el grupo de jóvenes actores que participan en la historia el protagonista, un Ass Butterfiel con un físico a medio camino entre Tobey Maguire y Elijah Wood, que logra una estupenda interpretación del joven Ender Wiggins aunque el que se lleve la palma y destaque pero negativo sea Nonso Anozie,, quién realiza una ridícula y absurda interpretación a medio camino de M.A. Baracus y el Sargento Hartman de “La Chaqueta Metálica”, del Sargento de la Escuela de Batalla. Anozie casi se carga él solo la película por lo que debería replantearse en el futuro su carrera actoral y dedicarse a otros menesteres.

En fin, “El juego de Ender a falta de brillantez cumple trasladando con oficio y corrección la novela a imagen real dejando todo preparado para la adaptación de la segunda novela de la saga, “La Voz de los Muertos”. Y es que me parece a mí que a poco que las cuentas cuadren vamos a tener en la pantalla grande Ender para años. Y si no, al tiempo.

martes, 12 de noviembre de 2013

“Isabellae: El hombre noche”, de Raúle y Gabor.




No deja de ser un síntoma de la calidad de los autores españoles que no dejen de exportar sus creaciones a otros mercados, trabajando directamente para editoriales extranjeras y sean las editoriales nacionales las que luego deban comprar los derechos de esas obras para publicarlas aquí. El penúltimo ejemplo, lo tenemos con el equipo formado por el guionista barcelonés Raúle y el dibujante madrileño Gabor, que acaban de publicar en Norma Editorial el primer álbum de “Isabellae”, una serie de fantasía oriental de la que en Francia han publicado ya la segunda entrega.
En el Japón medieval del siglo XII,  Isabellae es una joven vagabunda pelirroja que acaba con los bandidos de los caminos a cambio de recompensa. Isabellae, mitad occidental y mitad japonesa, es una avezada luchadora atormentada por los fantasmas y acompañada por los amigos que hará por el camino intentará expiar las culpas de su pasado para lo que debe encontrar una hermana que la odia.
Raúle, un guionista bregado y que ya ha demostrado su dominio de otros géneros a pesar de su juventud, pone las bases de una atractiva fantasía oriental ambientada en un Japón medieval fantástico en el que conviven los samuráis con la magia. En esta primera entrega, Raúle se las ingenia para poner en macha la trama y presentar y caracterizar a los protagonistas de una historia ideada básicamente para entretener y que cuenta con todos los ingredientes para gustar a un amplio abanico de lectores que busquen una lectura evasiva bien construida.
En el aspecto gráfico, sobresale la labor de un Gabor que para mí firma su mejor trabajo hata la fecha. El dibujante demuestra la versatilidad de su estilo alejándose de la vis comica que explotase en “Los Patricios” para ofrecer un dibujo más estilizado y elegante que a mí me recuerda al de Pierre Alary o Kenny Ruiz y preocupándose especialmente en el estupendo tratamiento del color de la obra así como de la narración de la historia para complementar a la perfección el guión y los textos de Raule. Además, Gabor realiza una estupenda recreación de las localizaciones y cuida al detalle la caracterización de los diversos personajes coreografiando con especial acierto las secuencias de lucha que abundan en el comic.
“Isabellae: El hombre-noche” es básicamente una invitación a la aventura realizada por un equipo creativo maduro y experto a pesar de su juventud y que sabe muy bien lo que se trae entre manos para ofrecer al lector un cómic de género de calidad. De vosotros depende aceptar o no su invitación.

lunes, 11 de noviembre de 2013

“Thor: El mundo oscuro”, de Alan Taylor.



Esperada segunda entrega de la licencia cinematográfica de “Thor”, a la estela de la recomendable primera entrega de la que ya escribí por aquí, manteniendo el reparto que tan buen nivel mostrara en la primera entrega con la salvedad del cambio de director pues al inspirado Kenneth Branagh le ha sustituido el mediocre Alan Taylor, un director bregado en las series de televisión pero con un bagaje bastante corto en el cine

La paz reina en los Nueves Reinos donde Thor anda reparando los entuertos causados por su hermanastro Loki quién  está confinado en una mazmorra de Asgard, mientras  su enamorada Jane Foster languidece en la Tierra. Sin embargo, la tranquilidad se rompe cuando Jane es poseída por el Ether, un arma arcana de los antiguos enemigos de los asgardianos, los otrora poderosos elfos oscuros, derrotados hace eones y desterrados de la existencia por Bor, el abuelo de Thor. Sin embargo, próxima la Alineación planetaria que permitirá el renacimiento de los elfos oscuros su señor, Malekith, y sus huestes intentarán raptar a Jane para recuperar el poder del Ether aunque para lograrlo deban verse las caras con la circunstancial alianza de Thor y Loki.

A diferencia de la primera entrega, no se han escatimando en medios para intentar que la secuela cinematográfica de “Thor” estuviese al menos a la altura de la  primera entrega. Y se puede considerar, que en algunos aspectos se ha logrado e incluso superado el objetivo ya que estamos ante una película que no escatima en espectacularidad ni gastos en efectos especiales (ahonda incluso más en las esencias fantásticas del personaje pasando las localizaciones urbanas a un segundo plano); cuenta con un argumento muy adecuado al personaje que perfectamente podrían haber firmado los Lee, Thomas o Simonson; y un grupo de actores, que deja constancia del buen ojo de los encargados de su selección familiarizados ya con sus personajes porque en su mayor parte repiten lo que debería garantizar mejores interpretaciones .

Y sin embargo, a mí la película no me ha acabado de convencer, sobre todo como consecuencia de la dubitativa e impersonal dirección de un Alan Taylor no aguanta la comparación con un Branagh que, a veces discutiblemente, le daba una impronta personal a su Thor y lo hacía más interesante. Y es que  el impersonal Thor de Taylor es demasiado ambiguo y tributario de otras franquicias cinematográficas y unon por momentos no sabía muy bien si estaba viendo un refrito malo de la primera entrega, la trilogía del Señor de los Anillos de Peter Jackson o el “Hellboy y el Reino Dorado” de Guillermo del Toro. A partir de adaptar premisas ya trilladas, Taylor incluye la retahíla típica de toda adaptación marvelita que se precie, con sus cameos, continuarás (dos) y referencias que tanto pirran al fandom, pero dejando, al menos a mí, con el regusto que otro director con un poco más de empaque podría haber dado otro aire menos artificioso y una mayor trabazón al conjunto, perdiéndose la oportunidad de realizar una gloriosa adaptación del "Thor" de los cómics al cine porque historia había para ello. Por otro lado, no toda la responsabilidad sería del director ya que el reparto que en su mayoría repite no realiza interpretaciones a la altura de mis expectativas, salvo quizás el protagonista Chris Hemsworth y sus interpretaciones distan de resultar especialmente brillantes limitándose a cubrir el expediente con profesionalidad pero sin creerse demasiado ni disfrutar de lo que hacen.

En fin, “Thor: El Mundo Oscuro” hará las delicias de los seguidores de las franquicias marvelitas, que tendrán una buena dosis de soma de una fórmula plenamente consolidada y que sigue funcionando estupendamente dando buenos réditos en taquilla pero  el espectador más avisado y que busque algo más que mero entretenimiento atisbará bajo tanto artificio los costurones que en una buena historia deja una puesta sin demasiada brillantez, originalidad ni energía. Ojala que las próximas entregas de la saga sean más redondas.

viernes, 8 de noviembre de 2013

“Cleveland”, de Harvey Pekar y Joseph Remnant.



Vaya por delante, que a Harvey Pekar y sus cómics se les ama o se les odía, por lo que si alguno ya ha intentado introducirse en su mundo a través de “American Splendor”, “El Derrotista” o algún otro de sus cómics y no puede con él,  pues que ni siquiera lo intente con su última obra publicada por la editorial Gallo Nero, Cleveland”. Sin embargo, si se es conocedor y admirador de Pekar y su pequeño universo, “Cleveland” es una obra que se le antojará indispensable.
A lo largo de sus paseos por Cleveland, la ciudad en la que ha vivido a lo largo de su vida, un Pekar anciano desgrana su historia y la de su ciudad reflexionando con lucidez en torno a las luces y sombras de ambas
Pekar es uno de los pioneros y mejores exponentes de ese género llamado slice of life y en “Cleveland” vuelca toda su sabiduría para ofrecer su legado autoral en lo que es una declaración de amor hacia su ciudad y un documento vivo de su ingente necesidad de autoafirmarción y comunicación, mostrando con extrema honradez su personalidad obsesiva. Pekar asocia indefectiblemente su propia vida con la de su ciudad, reflejando su decadencia como una bella metáfora de su propia senectud en una licencia lírica, sutil y poética de un autor que siempre ha defendido el realismo y la veracidad de sus historias.
En el aspecto gráfico, Joseph Remnant, es sin duda uno de los mejores dibujantes con los que se ha asociado Pekar y en "Cleveland" realiza un estupendo trabajo ilustrando los monólogos del guionista y reflejando los diversos paisajes urbanos por los que Pekar pasea en su deambular así como las disgresiones del autor en torno al baseball y la historia de la ciudad. Remnant dota de un bello lirismo poético al lacónico estilo narrativo de Pekar sirviéndole de contrapunto para reforzar el conjunto del cómic y lo convierte en una lectura de lo más interesante. Se podría pensar que el austero discurso del cómic empobrece el contenido, sin embargo está lleno de recursos, desde la constante ruptura de la cuarta poder del narrador/autor/protagonista Pekar para implicar y mantener la atencion del lector a las elegantes elipsis y transiciones para introducir los flashbacks y disgresiones de su discurso.

En fin, “Cleveland”, es el compendio final de una obra y una vida indefectiblemente unidas,  vida y obra de uno de los mejores y más influyentes autores de cómics norteamericanos y el cómic que sin duda recomendaría para aquellos que todavía no lo conozcáis y tengáis ganas de hacerlo. De vosotros depende.