viernes, 13 de septiembre de 2013

“Conspiraciones”, de José Domingo.


José Domingo me parece uno de los autores más interesantes que siguen publicando por estos lares. Un autor en continua evolución y que, obra a obra, no deja de sorprenderme no solo por sus originales propuestas sino además por su evolución gráfica que le lleva a experimentar con diversos estilos y formas. Por ese motivo, y aunque he tardado un poquillo, no podía dejar de echarle un ojo a su última obra “Conspiraciones”, publicada por Astiberri Ediciones dentro de su colección de minicómics, “Leyendas Urbanas”.

En “Conspiraciones”, Domingo presenta al Profesor Domenikus, un estudioso de las Conspiraciones y las Realidades Ocultas tras la Vida Cotidiana, que iluminará al lector sobre el Universo Oculto en el que vivimos los humanos ordinarios víctimas sin saberlo de grupos y sociedades secretas que pugnan por el control de nuestras vidas.
Domingo se marca un ensayo gráfico  en torno a las diversas sociedades secretas que haría las delicias de Iker Jiménez y demás investigadores de lo oculto por su documentación y detallismo. Sin embargo, es en el elemento formal más que en el contenido, donde Domingo insinúa la pregunta en torno a la verdad en torno a todos esos grupos de los que todos hemos al menos oído hablar – masones, templarios, Skull&Bones…- al presentar el detallado discurso  bajo la presencia de un hilarante narrador interpuesto, el apasionado Profesor Domenikus, un alter ego caricaturesco del propio autor cuya cordura poco a poco conforme avanza la narración iremos poniendo en duda.

Domingo vuelve a sorprender en esta obra necesariamente menor no solo en tamaño no solo por la originalidad del planteamiento que le permite diversos niveles de lectura mediante la implicación del lector sino además por la astucia de su desarrollo gráfico en la que mezcla influencias tan diversas como la Escuela Bruguera o la caricaturización ligera a lo Cels Piñol, enfatizada por un acertado bitono rojo, con la exposición gráfica atractiva y cuidada siguiendo el modelo de los ensayos de Scott McCloud.

En definitiva, “Conspiraciones” no es más que una pequeña muestra más de un talento sorprendente que no para de reinventarse con acierto en cada nuevo proyecto. Deseando estoy de leer el próximo.

jueves, 12 de septiembre de 2013

“Silas Corey: La Red Águila”, de Fabien Nury y Pierre Alary.





Publica Dibbuks en un cuidado integral los dos álbumes de “Silas Corey: La Red Águila”, un entretenido pastiche ambientado en la I Guerra Mundial obra del guionista Fabién Nury y el dibujante Pierre Alary.
En el caótico París de 1917, el destino de Francia en la I Guerra Mundial depende de un misterioso sello en el que se esconde un mensaje secreto del Gobierno francés al Imperio alemán. Cuando el sello es interceptado por un astuto periodista que pretende aprovecharse de la información en beneficio propio, diversas facciones empiezan a operar para intentar hacerse con la codiciada estampa recurriendo varias de ellas a Silas Corey, un excombatiente algo crápula que se gana la vida como detective privado. Corey, que no le hace ascos a trabajar como agente doble de diversos clientes, y su ayudante Nam se encontrarán en el centro de un complicado juego de poder en el que se verán enfrentados a Águila, el más eficaz espía del Imperio alemán que opera en territorio francés y su red de espías que pretenden que el sello llegue a cualquier precio a su destino

Fabien Nury, avezado guionista de BD al que ya conocíamos por estos lares gracias a series como "Érase una vez en Francia", “XIII Mystery” y “WEST”, firma en “Silas Corey” uno de sus mejores guione,s planteando una rocambolesca historia de espionaje, soberbiamente documentada, con claras reminiscencias del mejor pastiche francés y la novela de detectives sherlocksianas. Nury construye con oficio una una elaborada trama en la que las sorpresas y los giros argumentales van dosificándose al tiempo que presenta una galería de personajes arquetípicos soberbiamente caracterizados.
Si en obras anteriores, al exquisito Pierre Alary (“Belladona”, “Sinbad”) se le había achacado cierta endeblez narrativa, en “Silas Corey” se beneficia del sólido guión de Nury para aprobar con nota la prueba de adaptar una historia bastante compleja. 
Alary desarrolla con claridad la historia sin altibajos, al tiempo que mantiene sus cualidades de siempre demostrando un especial cuidado a la hora de trasladarnos al París de 1917 en la ambientación de época. Seguramente, estamos ante la que es su mejor obra de las publicadas en España. Un gran dibujante en progresión a partir de influencias variadas que van de la animación de Disney hasta el dibujo de autores como Loisel o Marini.

En fin, no es de extrañar que “Silas Corey” haya sido una obra superventas en el mercado francés ya que es una obra de género especialmente cuidada en todos sus detalles. Ojala a Dibbuks la acompañe la suerte y la obra tenga la misma acogida en España porque realmente merece la pena.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

“Mundo Putrefacto 3: El Reino Rojo”, de Scott Snyder, Yanick Paquette, Jeff Lemire y Steve Pugh.




Llegamos a la conclusión de “Mundo Putrefacto” –la saga que ha involucrado a “AnimalMan”, “Frankenstein, agente de SHADE” yLa Cosa del Pantano”,  las tres principales cabeceras de “terror” del NUDC, de la que ya escribí por aquí y aquí- con la publicación de ECC Ediciones de esta tercera entrega independiente en la que se recogen los números 13 a 18 de “Animal Man” y los números 17 y 18 de “La Cosa del Pantano”.

La Putrefacción se extiende por la Tierra gracias a la manipulación de los Cazadores de Anton Arcane de la pequeña Maxine, el Avatar del Rojo destinada a detenerlos. Cuando Animal Man lo descubre, se unirá a un pequeño grupo de superhéroes en una misión imposible para salvar a su hija a través de un planeta Tierra desolado y repleto de mortíferos agentes de Arcane dispuesto a detenerlos. Animan Man encontrará otros resistentes junto con los que acometerá el desesperado enfrentamiento final contra la Putrefacción. Sin embargo, solo la irrupción de unos inesperados aliados permitirá a La Cosa del Pantano y Abigail Arcane tener una última oportunidad para acabar con la maldición del Mundo Putrefacto.

Estamos ante un tomo claramente dividido en dos partes. En la primera, centrada en la serie “Animal Man”, Lemire se encarga , como anteriormente los autores de las otras series, de desarrollar las peripecias de Animal Man en “El Mundo Putrefacto” en un trámite que se vuelve monótono y predecible al contar con una evolución en paralelo que las de los personajes que protagonizaron las otras líneas argumentales. 

Sin embargo, la cosa mejora en cuanto al tratamiento de la serie al plantear Lemire una serie de consecuencias que afectan directamente al punto “débil” de Animal Man, su familia. Finalmente,  en la segunda parte, llegamos a la auténtica conclusión de la saga desarrollada en la serie de “La Cosa del Pantano” con un planteamiento un tanto rocambolesco pero aceptable que vuelve a replantear la relación de Alec Holland y Abigail y abre nuevas vías para el futuro inmediato de ambos personajes.
En el aspecto gráfico, hay una gran diferencia entre los dibujantes de las dos series. Y es que el salto de calidad entre Steve Pugh, el limitado dibujante de “Animal Man”, y Yannick Paquette, el gótico dibujante de “La Cosa del Pantano” quedando más que patente las diferencias entre ambos leyendo los números de corrido. En "Animal Man" hay un irritante abuso de los fondos neutros y la recreación de unos personajes pobre que no acaba de estar a la altura del aceptable trabajo que en líneas generales está realizando Lemire en la serie.

Pugh es un dibujante ramplón y algo descuidado que en esta serie ofrece una narración aburrida que contrasta con la imaginativa composición de un Paquette que se adapta perfectamente a la ambientación monstruosa y macabra propia de la “Existenz” de Cronemberg a la que parece referirse visualmente la imagineria de “Mundo Putrefacto”.También es cierto que los "ayudantes" con los que cuenta Pugh son incluso peores que él.



En fin, en conjunto, se puede considerar que “Mundo Putrefacto” es una buena idea de inicio pero que adolece de un desarrollo limitado, precipitado y superficial, y de la que creo estos mismos autores podrían haberse sacado un mayor partido si hubiesen contado con más libertad por parte de la editorial. Y es que el desarrollo en paralelo resulta bastante pobre y la escasez de sorpresas argumentales hace el desarrollo de la historia muy predecible hasta su conclusión al introducir en su desenlace una serie de interesantes novedades que pueden dar nuevo aire a las series de sus protagonistas principales, “Animal Man” y “La Cosa del Pantano”, a poco que sus guionistas se pongan las pilas. Esperemos que sea así..

martes, 10 de septiembre de 2013

“RASL”, de Jeff Smith.





Una de las lecturas que me ha acompañado estas vacaciones ha sido este “RASL” publicado por Astiberri en dos volúmenes, que almacenaba en casa esperando su momento. Tras su lectura, puede afirmar que se trata de un curioso y recomendable intento por parte de su autor Jeff Smith de reinventarse y cambiar de tercio tras el exitazo que supuso “Bone” con un oscuro thriller de Ciencia Ficción repleto de elementos adultos y personajes atormentados.

RASL es un ladrón de guante blanco capaz de hacerse con cualquier obra de arte por difícil que resulte. Nadie conoce el secreto de su éxito y nadie se lo creería si lo descubriera pues RASL realmente es un antiguo científico fugitivo  que viaja gracias a una máquina de su invención por diversos universos alternativos en los que se hace con réplicas de las obras que le solicitan aunque el uso de su invento le ocasione un gran desgaste físico y mental. Pero, además, RASL es un fugitivo que huye tanto de los militares que financiaron sus proyectos y a los que robó los diarios secretos de Nikola Tesla y quieren recuperarlos a cualquier precio, como de su turbio pasado. Sin embargo, cuando un asesino desalmado equipado con una máquina igual que la suya y capaz de rastrearlo empieza a asesinar a sus seres queridos, RASL tendrá que dejar de huir para enfrentar a sus fantasmas y arreglar unos errores que pueden acabar destruyendo el multiverso.

Resulta curioso cómo, desde el éxito de la película de Nolan “The Prestige”, parece que la figura del científico misterioso por excelencia Nikola Tesla se ha reivindicado no siendo pocos los libros y cómics en la que aparece reflejada, siendo quizás “SHIELD”, del que ya comenté por aquí, y este “RASL” los cómics en los que más relevancia adquiere.
Y es que en “RASL” lo primero que llama mi atención  es el excelente ejercicio de documentación en torno a la figura del genio yugoslavo realizado por  Smith para construir a partir de su carismática figura y sus inventos este ambicioso y entretenido thriller de Ciencia Ficción que no deja de ser un rendido homenaje a su genio y una invitación para empezar a indagar en su personalidad.

Dicho esto, Smith ha cuidado especialmente la ambientación de la historia para desmarcarse completamente del colorista estilo cartoon que desarrolló en “Bone” y optar en esta obra por el blanco y negro y una atmósfera que entronca con las películas de Terror, Ciencia Ficción y Suspense de serie B del que parte para construir una trama efectiva  en la que reinterpreta diversos casos conspiranóicos famosos desde la famosa Área 51 al Experimento Filadelfia o la explosión de Tugunska.

Probablemente lo que acabe evitando que “RASL” no sea una obra redonda para mí, es su construcción del personaje protagonista sobre el que orbita toda la historia y que para mi gusto resulta difícilmente asumible, no quedando excesivamente bien explicadas las diversas facetas de su compleja y torturada personalidad y resultando un tanto plano en su carácter de héroe omnipotente.
Smith da a la historia el tratamiento oscuro que requiere desarrollando un ecléctico planteamiento a medio camino del thriller y la Ciencia Ficción pero no desdeñando elementos románticos ni dramáticos aunque, creo que a la histoira le falta ritmo narrativo y acaba pasándole factura su ambición, precisando diversos aspectos de la trama de una mayor elaboración y concluyendo por no estar a la altura de las expectativas generadas.
A pesar de ello, no se puede decir que Smith no deje muestras de su talento como autor completo y su gran versatilidad como dibujante a la hora de acometer una historia narrativamente tan compleja desarrollada en diversos lapsos temporales que Smith acomete con habilidad mediante cuidadas elipsis y en ocasiones –especialmente, en los largos circunloquios en torno a la figura de Tesla- optando por un dibujo más realista junto a una composición de página más libre, aunque creo que a la larga tanta complejidad resulte excesivamente artificiosa y repercuta negativamente en el resultado final.
 Por otro lado, Smith brilla especialmente en aquellas páginas en las que prescinde del diálogo y muestra su talento para la secuenciación de la narración muda confiando en su detallado y expresiva caracterización de los personajes así como su excelente técnica en el tratamiento del blanco y negro.
En fin, “RASLes un cuidada y entretenida apuesta por el tebeo de genero realizado con gusto pero no acaba de lograr en su resultado final aglutinar todo lo bueno que apunta. Una lástima.

lunes, 9 de septiembre de 2013

“FF”, de Matt Fraction y Michael y Laura Allred.



Parece que hay una premisa clara en la Marvel actual, reinventada por enésima vez bajo la marca Marvel Now  que consiste en no dejar por no dejar de otorgar posibilidades a ningún personaje, por secundario o terciario que haya sido su carrera hasta el momento a lo largo de los años.
De este modo junto a los habituales iconos con tirón comercial y los carismáticos secundarios que han servido de argamasa del universo marvelita y que se reservan para las cabeceras principales en las que se desarrollan los megaeventos y los argumentos más ortódoxos y cinematográficamente asumibles, se les han unido, juntos pero no revueltos, los personajes más variopintos y marginales en experimentos desarrollados en series paralelas a las cabeceras de las franquicias que están aportando frescura y creatividad a Marvel como hacia décadas que no vivía gracias a talentosos equipos creativos con libertad para arriesgar e inventar sin poner en demasiado peligro los planes maestros de la Casa de las Ideas que pueden cancelarlos sin problemas en cuanto las ventas no acompañen. Sin embargo, gracias a esta fórmula podemos disfrutar de series tan divertidas como “Lobezno y la Patrulla X” o su serie paralela en cuanto a concepción dentro de la línea dedicada a los 4 Fantásticos, “FF” a cargo de Matt Fraction al guión y Michael Allred al dibujo, del que Panini acaba de publicar en un tomo unitario los ocho primeros números.

En esta serie paralela bajo el título genérico de “FF” se narran las aventuras entrelazadas de los alumnos de Fundación Futuro, la Escuela de jóvenes extraordinarios que se ha ido formando en el Edificio Baxter alrededor de los 4F durante la larga etapa de Hickman, y el grupo de 4 Fantásticos que ha quedado de guardia formado por personajes satélites de los personajes principales formado cuando el grupo originario parte a una épica misión en los límites de la realidad que se alarga más de lo programado. Los nuevos 4F, todos viejos conocidos de la serie e incluso algunos miembros del grupo en anteriores etapas, bregarán con las amenazas supervillanas que van surgiendo, curiosamente las mismas que aparecían en los primeros números de la serie original en los míticos inicios de Stan Lee y Jack Kirby, mientras van conociendo e interactuando con la extraordinaria muchachada.

A estas alturas de la fiesta, Matt Fraction, un guionista poco brillante en la mayor parte de las ocasiones pero que cuenta con la cualidad de ser capaz de sacar adelante cualquier encargo a ojos del editor de turno, y que ha trabajado ya con la mayor parte de los personajes y pasado por todas las franquicas que conforman el Universo Marvel ha demostrado su versatilidad tanto para ceñirse a la ortodoxia prefijada del megaevento de turno como darse cuenta que su rol es secundario y permitir el brillo del talentoso dibujante de turno y beneficiarse de la misma como le viene ocurriendo con su buen entendimiento con el multipremiado David Aja.

En “FF” se adapta a ese segundo rol a la perfección para dejar que sea el carismático Michael Allred el que destaque con su apabullante estilo pop que rápidamente otorga unas señas de identidad propias identificables y únicas a cualquier proyecto en que se embarque. Allred, aunque quizás no sea santo de la devoción de todos, es el heredero directo de una manera original y brillante de entender el dibujo de superhéroes en el que tiene más importancia la vivacidad y dinamismo de las formas, la explosividad cinética de trazo y la originalidad compositiva que la figuración y la espectacularidad hueca a la que ha derivado buena parte del medio.

Allred ha sabido aglutinar y reinterpretar como nadie el sentido de la maravilla kirbiano y su efervescencia creativa envidiada por el Pop Art de salón  con los colores brillantes, planos y chillones propios de la escuela pictórica de ese Movimiento y que su esposa Laura en esta serie aplica con gusto y sabiduría. El resultado es una lectura brillante, fresca y divertida en la que Allred se aleja de los recursos más habituales en la narración gráfica de los superhéroes para intentar sorprender por vías diversas a los lectores y ampliar a sus ojos las posibilidades del medio.
En cuanto a las tramas, Fraction consigue sin renunciar a los indispensables enfrentamientos con supervillanos que estas tengan un carácter secundario frente al componente naif, frívolo y divertido con el que se articula la interrelación entre los personajes, pasando de puntillas por los elementos más dramáticos para apostar por un tratamiento ligero y fresco que no encorsete el torrente de creatividad gráfica de Allred.

En fin, “FF” empieza con muy buen pie como un primoroso ejercicio de estilo y homenaje a “Los 4 Fantásticos” clásicos, apostando por convertirse, como Alicia,  a través del espejo en su reflejo distorsionado contemporáneo a través de los ojos de un inspirado equipo creativo. Esperemos que la serie en las próximas entregas no se resienta mucho tras la marcha de Fraction, parece que los Allred afortunadamente continúan, pues estamos ante el que para mí es su mejor trabajo hasta la fecha. Seguiré informando.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Cartel de las XVIII Jornadas Internacionales del Cómic de Avilés.




Pues ya se ha hecho publico el cartel de las veteranas Jornadas del Cómic de Avilés, que se celebrarán del 10 al 14 de Septiembre y alcanzan este año su XVIII Edición, obra del veterano Enrique Ventura, conocido por ser colaborador habitual de “El Jueves” con sus “Grouñidos en el Desierto” y su larga trayectoria en el mundo de las viñetas asociada a revistas históricas como “El Papus”.

El cartel me ha gustado desarrollando un motivo clásico de un modo vistoso y efectivo.

viernes, 6 de septiembre de 2013

“Mundo Putrefacto 2: Los secretos de los muertos”, de Matt Kindt y Alberto Ponticelli.




Segunda entrega de MundoPutrefacto”, el evento que cruzó las tres grandes series de terror del NUDCLa Cosa del Pantano”, “Animal Man” y “Frankenstein, agente de SHADE”- y que ECC Ediciones ha reunido en tres volúmenes para su publicación en España. Esta segunda entrega, recoge los números 10 a 16 de la serie “Frankenstein, agente de SHADE” (del primer volumen de la serie ya escribí algo por aquí) y coincide con su cancelación consecuencia de las bajas ventas.

En estos números, el atormentado Frankenstein sigue siendo un peón en imposibles  misiones como agente de SHADE que le llevan a viajar a dimensiones paralelas y visitar ciudades ocultas en el interior de Leviatanes hasta que se ve implicado en la vorágine del Mundo Putrefacto consecuencia del predominio de la Putrefacción en una Tierra corrompida que ha perdido a la mayor parte de sus superhéroes. En ese mundo hostil, Frankenstein debido a su particular naturaleza de no muerto es uno de los pocos que no se ve afectado por la Putrefacción, e iniciará un largo viaje para organizar la resistencia de los últimos supervivientes en un desesperado intento por cambiar las tornas que le llevará a enfrentarse a un poderoso agente de la Putrefacción que para su desgracia conoce demasiado bien, su “padre” Victor Von Frankenstein.

Kindt finiquita con oficio las tramas pendientes en torno a esta nueva encarnación trágica del monstruo, más tributaria en esta versión comiquera del “Hellboy” de Mignola que del icono creado por Mary Shelley. Kindt, muy alejado del autor sutil que se nos muestra en sus trabajos personales para editoriales independientes, ofrece una trama apocalíptica sencilla y esquemática que encuentra en el eclecticismo de elementos del terror y la ciencia ficción su principal aliciente y que seguramente hubiera requerido algo más de extensión para resultar  más interesante, pecando de un desarrollo predecible, lineal y plano y una escasa profundización en los personajes principales. Supongo que estar trabajando con plazos cortos, objetivos inmediatos y presiones editoriales acabaron repercutiendo en la calidad final de la obra.

Más atractivo resulta el trabajo gráfico de un  interesante Alberto Ponticelli, un dibujante italiano que demuestra un especial talento a la hora de dibujar todo tipo de monstruos y espantajos a cual más grandioso y espectacular, que brilla especialmente en estos números aunque finalmente acabe viéndose arrastrado por lo poco elaborado del guión de Kindt y limitándose a cumplir con los mínimos requeridos para finiquitar una serie que no ha sabido mantener las expectativas que creó en sus primeras entregas. La semana que viene, comentamos la conclusión de “Mundo Putrefacto”.

jueves, 5 de septiembre de 2013

“Paseo Astral”, de MAX.







Probablemente,no ha habido ningún autor de cómics español que haya sido considerado por los popes de la alta cultura como uno de los suyos, equiparando su labor de vulgar juntaviñetas con las formas más elevadas de arte reconocidas y abriéndosele las puertas de cenáculos, museos y exposiciones, como el laureado mallorquín Francesc Capdevila, MAX. Un reconocimiento de Artista con mayúscula que le otorga libertad para hacer lo que le dé la gana y encontrar un aplauso unánime a sus propuestas aunque sean tan controvertidas como este “Paseo Astral” que La Cúpula ha editado en una lujosa edición.

Paseo Astral” es una obra difícil de catalogar y valorar ya que su análisis se me antoja diverso en función a su formato. Si consideramos la obra tal y como fue ideada originariamente, para ser mostrada en grandes paneles en el stand de el periódico El País en ARCO podemos decir que estamos ante uno de los intento serio y original para equiparar y reivindicar el puesto del Cómic entre las demás manifestaciones artísticas destacando los antiguos lazos entre el Cómic y la Prensa con una representación moderna y sorprendente entroncada con los mandamientos del Pop Art que tanto se han aprovechado del Cómic.

Pero, sin embargo, si consideramos “Paseo Astral” exclusivamente en función del formato seleccionado por La Cúpula en la que se adapta en un cuidado volumen reproduciendo en cada página uno de los paneles originales  nos encontramos ante una historieta experimental de trama  bastante sencilla en la que el autor mediante la técnica del collage replantea con los mínimos argumentos el manido tema las dudas del creador y su búsqueda de inspiración reinterpretando tópicos como el de la consabida venta del alma al diablo planteado en Fausto y homenajeando a personajes de ficción como Pinocho y talentosos dibujantes de prensa como El Roto. 

MAX superpone e interconecta su historia fluida y minimalista con la localización en el Diario a veces complementando una con la otra o simplemente sirviéndole de fondo con lo que “Paseo Astral” situaría a MAX a pesar de su simplismo argumental en la cresta de la ola de los autores de cómics más arriesgados, experimentales y modernos a la altura del complejo Chris Ware, Art Spiegelman o en su momento Moebius.

Por otro lado, sospecho que si La Cúpula hubiera simplemente optado por un formato sencillo, barato, clásico y popular, como podría haber sido la reproducción de “Paseo Astral” como si de un periódico se tratase o como un humilde pero digno comic book ochentero, seguramente la genialidad de MAX  habría brillado igual y se vincularía más con la tradición experimental y de originalidad asociada a los orígenes del autor en el Underground español, rmovimiento repleto en su momento de mayor esplendor de tanta o mayor brillantez a pesar de sus formatos humildes pero que permitían su acceso a un público mayor. Pero, bueno, son los tiempos de la novela gráfica, ya sabéis...
 Y es que en el fondo “Paseo Astral”  es un compendio perfecto del actual Cómic español, su ingenio puntero y sus pretensiones, sus aciertos y sus errores frente a la encrucijada planteada en los tiempos inciertos que vivimos. En fin, que cada cuál lo lea, y saque sus propias conclusiones, que para eso se supone que es el arte, ¿no?