sábado, 4 de septiembre de 2010

Encrucijada Baloncestística…o cuando la pelotita no entra.

Bueno, pues empieza el Mundial de Turquía de Baloncesto…¿Qué?¿Qué empezó unos días? Creo que no, amigos visto el paupérrimo papel que ha realizado nuestra selección en la fase de clasificación. Para el grupo estaba claro que el Mundial empezaba hoy con los cuartos de final cuando las cosas se ponen duras, se separa a los hombres de los niños y el que no gana se vuelve para casa.

A pesar del lamentable espectáculo que ha sido el grupo – con ridículo incluido frente a Lituania, una selección a la que habíamos ganado fácil en la preparación y a la que hicimos héroes en un partido que recordó bochornos anteriores vividos con angoleños y chinos (menos mal que estos son lituanos…)- la suerte de los campeones nos ha sonreído y vamos a evitar a los EEUU hasta la final si conseguimos ir pasando partidos cosa que está por ver, visto lo visto.

España tiene que mejorar en todo porque todos los jugadores han estado por debajo de su nivel, pero, sobre todo, en la dirección de juego, tanto en el campo como en el banquillo. Ricky Rubio tiene que hacer honor a su fama y a su calidad y asumir el rol de base titular con el aplomo y calidad que se le presupone y siendo consciente que, lamentablemente, ya no tiene las espaldas cubiertas con Calderón. Scariolo debe demostrar que el banquillo está para algo y hay que tener soluciones preparadas y confiar en los jugadores que ha elegido, cosa que de momento no ha hecho con sus erráticas decisiones, siendo el que más ha echado en falta a Pau “arreglalotodo” Gasol.

La primera piedra de toque será la marrullera Grecia a la que hemos ganado en los últimos tiempos con facilidad pero de las glorias del pasado no se vive. Grecia jugará lento y a posesiones largas como siempre y tendrá que notar la baja de Papalukas más que en anteriores encuentros. Es un partido para que Marc Gasol demuestre que es mucho más que el hermano pequeño de Pau frente al equipo contra el que empezó a adquirir renombre.

En fin, hoy empieza realmente el Mundial y yo creo en esta España sin Pau…Espero no equivocarme porque yo soy de los que todavía cree en España.

viernes, 3 de septiembre de 2010

“El asedio”, de Arturo Pérez-Reverte.

La última de mis lecturas iniciadas en mi estancia playera (¿estuve en la playa? Ya ni me acuerdo…) fue el último novelón histórico de Pérez-Reverte al que muchos ponen en la picota por cuestiones ajenas a lo literario pero que a mí me suele entretener con su estilo patibulario y barojiano y del que admiro su voluntad por reivindicar la novela histórica de época con protagonismo español mostrando que esta no tiene que ser coto privado de escritores anglosajones de calidad muchas veces más que discutible.

El asedio” nos sitúa en el Cádiz de la Guerra de la Independencia con la ciudad asediada por las tropas francesas que se afanan por lograr bombardear toda la ciudad mientras los gaditanos y los miles de refugiados cobijados en la ciudad siguen con bastante tranquilidad sus vidas bien pertrechados. Mientras en la Ciudad los recientes parlamentarios discuten la Constitución de 1812 y algunas casas comerciantes intentan salvar la difícil situación económica armando barcos corsarios. En esa cosmopolita ciudad se inicia una invisible partida de ajedrez entre un duro y poco escrupuloso policía y un misterioso asesino en serie que deja los cuerpos de sus víctimas en los lugares en los que caen los zambombazos franceses.

No sé si “El Asedio” es la mejor novela de Pérez-Reverte, pero sí que es la más compleja y ambiciosa. Una novela que se desarrolla a partir de diferentes subtramas paralelas con diversos protagonistas que permiten al autor ofrecer un reflejo coral de Cádiz cuando todavía era una ciudad comercial por la que entraban los ingresos de las colonias americanas, notándose el esfuerzo de documentación al autor para otorgar verosimilitud a su ficción. Esa estructura de narraciones paralelas en la que de vez en cuando se entrecruzan sus protagonistas beneficia al lector, que puede elegir cuáles de esas historias le resultan más interesantes y siempre salvar algo de la obra, y al autor para contraponer diversos puntos de vista y opiniones jugando a entremezclar géneros en esta ocasión desde la clásica novela policíaca hasta la romántica o la bélica y de intriga. No maneja del todo bien esos registros Pérez-Reverte, y a pesar de todas esas buenas intenciones previas, “El Asedio” es una novela que va de más a menos, especialmente la trama policiaca que acaba resolviéndose de un modo un tanto confuso y precipitado que traiciona todo el artificio montado por el autor.

Con todo, “El asedio” es una buena novela para pasar el verano dada su variedad temática y la fluidez narrativa de un Pérez-Reverte que cada vez escribe mejor y sigue desgranando novela a novela las grandezas y miserias de nuestra historia común.



Otros libros de Arturo Pérez-Reverte en El lector impaciente:





jueves, 2 de septiembre de 2010

“La Búsqueda del Pájaro del Tiempo 5: El amigo Javín”, de Loisel, Le Tendre y Lidwine.

Ya comenté aquí el regusto agridulce que me dejó la sexta entrega de la serie “La Búsqueda del Pájaro del Tiempo: El libro mágico de los dioses”, publicada recientemente por Norma. Por un lado, resultó entrañable el reencuentro tras tantos años con el universo mágico de fantasía heroica ideado por Loisel y Le Tendré, pero el álbum me pareció que no estaba a la altura de tanta espera con una historia embarullada y dispersa que distaba de estar a la altura de lo publicado anteriormente. Pensé que quizás el problema era mío, que yo había perdido algo con los años y ese era el nivel real de la serie, por lo que me volví a leer la primera entrega del segundo ciclo, “El amigo Javin”, para cerciorarme y descubrir que, efectivamente, los años no había pasado sólo para mí sino también para Loisel y el resto ya que “El amigo Javin” volvió a parecerme tan bueno como cuando lo leí por primera vez.

El amigo Javin” es la primera entrega del segundo ciclo de la popular serie “La Búsqueda del Pájaro el Tiempo”. Un segundo ciclo en el que se nos narran los orígenes y las aventuras de juventud de los protagonistas del primero. Cronológicamente, se trata, por tanto, del primer álbum en el que conocemos al iluso Bragon, un joven granjero con aspiraciones de convertirse en un poderoso guerrero y vivir aventuras. Cuando el despreocupado Javin pasa por la granja en que trabaja, Bragon se decidirá a intentar hacer realidad su sueño y partir en su compañía en bsca de aventuras, iniciándose una amistad entre los dos jóvenes que ni la presencia de Mara, la altiva princesa-hechicera, podrá destruir.

El amigo Javin” es ante todo un canto a la amistad. Un álbum medido y espléndido en el que Le Tendré y Loisel ofrecen una historia de amistad y aventura por la aventura a través de la relación que se establece entre los jóvenes Bragon y Javin y sus vagabundeos por los mundos de Akbar que permiten una vez más el despliegue de recursos de ese virtuoso que es Loisel que en esta ocasión cuenta con Lidwine para el acabado de sus dibujos. Bragon, desde su pueblo, vive una historia de iniciación de los sueños de la infancia a las crudas realidades de la madurez para descubrir de la peor manera posible que todo el mundo es vulnerable y, en demasiadas ocasiones, las aventuras tienen el peor de los finales.
En este álbum, Le Tendré escribe una historia autoconclusiva a la altura del primer ciclo, partiendo de una fórmula tópica pero con situaciones muy bien hilvanadas que le permiten ir desarrollando la historia y el carácter del trío de protagonistas al tiempo que incorpora notas de humor e ironía picarona que le dan a la historia un aire naif que contrasta con lo anterior y seducen al lector. La trama estáperfectamente construida para que el lector se encariñe con los personajes –especialmente el que da nombre al álbum- y lograr que el efecto final resulte si cabe más sobrecogedor sin que en ningún momento la narración resulte forzada ni sufra altibajos a lo largo de las 56 páginas de un álbum repleto de aventura y acción en el que aparece un surtido grupo de personajes secundarios que enriquecen exponencialmente la historia. Con todo, el disfrute visual está asegurado con un artista como Loisel que recrea perfectamente los reinos de Akbar, sus costumbres y sus habitantes, insuflándoles coherencia y humor, erotismo e ironía, sin que en ningún momento caer en la banalización del subgénero de Fantasía, ofreciendo una visión del mismo y su imaginería fresca y original al tiempo que coherente con los tópicos y convenciones del mismo, un poco en la estela abierta por Mezières en la Ciencia Ficción bastantes años antes con “Valerian”.

En definitiva, “El amigo Javin” es una magnífica historia que prometía pese a su abrupto final de que Loisel y Le Tendré tenían ganas e ideas para continuar con la serie. Lástima que los acontecimientos, los álbumes y los años les hayan quitado en parte la razón. Con todo, “El amigo Javin”, es un señor tebeo que hay que disfrutar y valorar.

Mark Waid, Internet y el negocio editorial.

No quiero tener miedo. No quiero entrar en la tercera década de mi carrera aterrorizado porque el negocio editorial se vaya a ir por el retrete cuando tenemos el poder de modificarlo. En realidad, tenemos la ventaja de poder ver cómo otros medios han administrado mal sus intentos digitales a lo largo de 10 años y aprender de sus errores. Podemos encontrar -y lo haremos- maneras de que internet trabaje para nosotros y para el enriquecimiento de la cultura.

(El Tío Berni ha traducido el discurso de Mark Waid en los Premios Harvey en el que dice cosas constructivas, sensatas e interesantes sobre como debe afrontar el mundo del cómic la irrupción de Internet. Eso sí, soluciones mágicas que contenten a todo el mundo, no las proporciona, quizás porque no las haya).

30 Days Blog 2010.


¡Ha pasado un año ya y volvemos a reencontrarnos con la tradición esta de recomendar cinco blogs!... Mi propia tradición impone que en lugar de celebrarlo el día que se supone -31 de Agosto- lo haga más tarde.

Por otro lado, pocos blogs nuevos puedo recomendar porque soy tipo de costumbres y siempre suelo visitar las mismas casas –hay otras nuevas, de todos modos, que no están nada mal…- pero hay amigos que cambian la decoración a menudo y voy a aprovechar la entrada para decirles que me gusta como les va quedando:

- UTCON: El blog de Pedro Garcia es un clásico de la blogosfera comiqueril que tiene la buena costumbre de ofrecernos todos los veranos una serie de artículos didácticos y amenos sobre Historia del Cómic. Este año ha tocado la historia de EC. Imprescindibles para aquellos que les gusten los tebeos.

- Pecios: Jesús Duce es comentarista habitual en multitud de blog que frecuento, dejando muestras siempre de su erudición y amabilidad por lo que el que por fin se haya decidido a abrir casa propia es una buena noticia para todos los que les gusten los buenos tebeos.

- Man of Bronze: Este es nuevo…Nuevo el blog porque su autor, Pedro Angosto, lleva media vida escribiendo, debatiendo y defendiendo el cómic de superhéroes. Un blog como su autor sin pelos en la lengua (en otras partes tampoco).

- El increíble Ju: Este también es nuevo pero es de los que enganchan…Julián es un amante del cómic de superhéroes fundamentalmente, pero que no obvia escribir con criterio sobre otros temas de interés.

- Frog2000: Creo que ya lo incluí en una relación de estas pero como suelo enlazarle todas sus traducciones de entrevistas a autores de cómics en "Esto Dicen" y, de vez en cuando, se monta unos monográficos muy chulos (mismamente anuncia uno de Sienkiewicz que ya espero con ganas…), tengo una deuda moral que así saldo. Félix es de los que saben un montón de esto de los tebeos así que cuando escribe hay que leerle... de música punk también sabe pero eso ya lo dejo para quien le interese.

Bueno, y luego está la muchachada habitual de siempre que no baja el nivel (los enlaces a sus blogs buscarlos en los comentarios o en la columna de al lado si todavía hay algún despistado que no los conoce): Angux el de los mil blogs (ojito a la ultima entrada de El Hojeador con las novedades por venir de autores patrios), Mo, Fran, David, Tristán, Ternin, Bruce, Crowley, Emilio, Lord Pengallan, Juan, etc,…
(Sí, hay una notable ausencia de feminas pero que le vamos a hacer... Ya se sabe que esto de los cómics y los blogs suele ser cosa de hombres ;-).

miércoles, 1 de septiembre de 2010

“666-999”, de J.M. Beroy.

Hoy toca ponernos apocalípticos –que no integrados- y continuar el repaso de la obra de José María Beroy con una de sus obras más curiosas y sorprendentes “666-999”, originalmente publicada serializada en “Creepy” y, posteriormente, en un álbum unitario por Toutain hace casi ya un cuarto de siglo.

Es difícil explicar de qué va “666-999” porque no estamos ante un álbum al uso que sigue una secuencia lineal clara sino ante una historia que busca innovar tanto en lo formal, a través de la inserción de curiosos flashbacks alucinados y metalingúísticas élipsis que intentan trascender el mismo medio, como en su trasfondo, obviando la presencia de un protagonista único identificable y convirtiendo al acojonado lector desde el cómodo sofá en testigo de las crónicas del doble Apocalipsis del que Beroy se convierte en evangelista.a un ritmo frenético y desenfrenado

En pocas palabras, podemos resumir “666-999” como una doble crónica apocalíptica acerca del advenimiento del Fin del Mundo cada mil años en la eterna lucha de las fuerzas del Bien y el Mal que con acierto Beroy desdibuja para casi convertir en una misma cosa. Pocas y torpes palabras que no hacen justicia al despliegue visual en blanco y negro con que el autor sorprende en esta historia en que los elementos mágicos y pseudocientíficos se dan la mano con inusitada habilidad y, a pesar de los años, todavía sorprende por su narración arriesgada que convierte una historia ordinaria en un tebeo que se queda grabado y deja al lector agotado.

Beroy, en los ochenta, ya demostraba ser un lector y espectador ecléctico e inquieto capaz de absorber como una esponja referencias culturales y temores propios de la época para insertarlos con naturalidad en el desarrollo de una historia que sorprende página a página y pese a ser releída tras unos cuantos años - ¡ Y haberse ya superado el milenio lo cuál tranquiliza!- no haber perdido actualidad. Y es que las sectas destructivas, la contaminación nuclear, el terrorismo islámico o las enfermedades de transmisión sexual fueron y son el pan nuestro de cada día y forman parte de nuestro imaginario de temores no superados que e indepenientemente podrían servir cada una de ellas de tema a una buena historia pero que en la obra de Beroy se convierten en simple trasfondo que enriquece el estado alucinado de un futuro aparentemente superado.

Beroy es un dibujante brillante que en esta obra da muestras de su habilidad desbordante, aprovechando al máximo la composición de página para ofrecer unas figuras posmodernas, estilizadas y frías que recuerda a las ciudad deshumanizada de “Metrópolis” en su frío modernismo retro. Pueden intentarse rastrear referencias gráficas de Beroy en la obra de Chaland o la del coetáneo Daniel Torres, pero su estilo tiene suficiente empaque y su versatil narración personalidad suficiente como para negarle su originalidad.

En definitiva, “666-999”, ayer como hoy, es un tebeo que deja apabullado al que lo lee y, en ningún caso, debería caer en el olvido. Menos mal que existe un proyecto de recuperación junto a otras obras del mismo autor en un restaurado integral para este mismo año. Impaciente lo espero porque esta obra a color creo que puede incluso reforzar su efecto.

Aquí, una obligada reseña de uno que lleva años y años reivindicando a Beroy y al que dedico esta entrada.

Y aquí, una explicación por el propio autor explicando los orígenes de la misma.
Otras obras de Beroy en El lector impaciente:

Laurent Fignon (1960-2010)

Allá por los años ochenta, cuando gracias a las chapas del colegio y a Perico Delgado me empecé a aficionar al ciclismo que por aquel entonces era cosa de “esforzados de la ruta” y largas siestas de sobremesa, había un tipo que a mis ojos infantiles de lector de tebeos de superhéroes reunía todos los defectos que un supervillano a pedales podía reunir.

Era un tipo con un carisma especial con sus gafitas y su coleta que le hacía diferente al resto. Su imagen de profesor despistado o hippy metido a ciclista se contradecía con su carácter orgulloso, maleducado y grosero que no tenía problemas en repartir escupitajos a diestro y siniestro. Quizás por sus contradicciones y porque ganaba los franceses le adoraban y veían en él al sucesor del gran Caimán Hinault. Era un tipo arrogante pero que sabía dar pedales como los mejores (luego se descubrió que como todos no iba del todo limpio) que, para mi mortificación, ganó dos Tours sin que nuestro despistado Perico pudiera hacer gran cosa.

Con todo, Fignon se humanizó a mis ojos el día que otro depredador de la bicicleta, Greg Lemond, le arrebató un Tour en un golpe de pedal espectacular–ganó el Tour en una contrarreloj por la diferencia en la general más corta de la historia: ocho segundos- del que nunca se recuperó. Fignon se volvió persona, dejó de ganar y los franceses no han vuelto a tener otro campeón en su carrera.

Y es que, si Fignon hubiera leído tebeos, habría sabido que al final el supervillano siempre pierde.

D.E.P.

martes, 31 de agosto de 2010

“Scalped 6: Roído”, de Jason Aaron y R.M. Guèra.

Llegamos a la sexta entrega de “Scalped” que recoge los números 30 a 34 de la serie regular a.i., en un arco argumental importante en el que desaparece alguno de los secundarios más carismáticos que habíamos visto en la serie.

Las cosas pintan todavía peor de lo habitual para un Dash Caballo Terco enganchado a la heroína y a la destructiva Carol, la imponente hija del jefe Cuervo Rojo, cuando este le encarga descubrir quién es el agente infiltrado en su organización. Por otro lado, Cuervo Rojo comete el desliz que el agente Nitz estaba esperando desde hace años para consumar su venganza, iniciándose una carrera contra reloj entre los secuaces del jefe y los agentes del FBI para capturar al único testigo cuyo testimonio puede ayudar a enchironar al fin al gangster. A todo esto, los "inversores" chinos a los que Cuervo Rojo ha ofendido tras detener al Sr. Brass han llegado a la reserva armados hasta los dientes y con ansias de revancha...Mientras tanto, el agente Caído, el único policía honrado de Prairie Rose, anda tras los pasos de un escurridizo Catcher para intentar aclarar la muerte de la madre de Dash, Gina. ¿Descubrirá Caído al asesino de Gina? ¿Atrapará Nitz a Cuervo Rojo? ¿Sobrevivirá Dash a su encargo? Tendréis que leeros el tebeo para descubrirlo.

Jason Aaron nos ofrece un nuevo y entretenido arco argumental de la que es la mejor serie negra que se viene publicando en la actualidad mediante una historia en la que cierra algunas subtramas y sitúa a los principales personajes libres para enfrentarse a nuevos retos. “Roído” es un arco interesante que mantiene el nivel respecto a lo publicado anteriormente aunque en esta ocasión quizás Aaron fuerce un poco más las situaciones para que todo acabe encajando en una historia en la que logra librarse con brillantez de personajes que si en su momento resultaron ser brillantes no daban mucho más de sí. Aaron, para quitárselos de encima construye unas tramas compleja y un tanto cogidas con alfileres pero que atrapan por la habilidad con que el guionista maneja los resortes del “hard boiled”, contando con grandes diálogos y unos cliffhangers soberbios cuyo efecto lamentablemente se pierde en la edición recopilada. Por otro lado, el personaje que ha crecido enormemente y se ha convertido en el verdadero protagonista desde hace muchos números de la serie es Cuervo Rojo, un personaje enormemente complejo y rico, que le resta protagonismo al desorientado Dash.

En el aspecto gráfico, esta vez R. M. Guèra me ha gustado menos que en anteriores entregas. Me sigue pareciendo un buen narrador pero da la sensación de haberse acomodado un tanto y haber perdido la sintonía con el tono de la serie y los colores de Giulia Brusco no ayudan. Es cierto que Guèra capta bien el deterioro físico de los principales personajes y los fenómenos atomósfericos pero su dibujo me ha parecido un tanto apresurado y esquemático, abusando del tono sombrío de la serie para obviar detalles sin mejorar por ello la expresividad. Con todo, forma un buen equipo con Aaron y la ejecución justifica en buena parte la compra del tebeo.

En definitiva, “Roído” es un tebeo muy entretenido que ha de servir de prólogo a nuevas entregas de una serie que espero no se alargue demasiado para que los autores mantengan el nivel mostrado hasta el momento. Respecto la edición, me parece un acierto por parte de Planeta tanto la reproducción de las soberbias portadas de Jock como incluir en los créditos de los distintos números a los coloristas y editores. Ojalá siempre lo hicieran.

Ann Nocenti, la rojilla.

Richard Meyer: ¿Alguna vez te has metido en problemas por ser tan progresista (de nuevo para que conste, soy bastante conservador, pero aún así me encantan tus cosas)?

Ann Nocenti: Recuerdo que después de una historia del Capitán América recibí una carta que decía: “Lárgate de la serie, rojilla”. Nos reimos mucho con eso. Afortunadamente tenía un editor bien informado, Ralph Macchio, así que tuvimos un montón de conversaciones divertidas en cada número, y aunque a veces no estaba de acuerdo con mi ideología, me permitió hacer lo que yo quería. Era un editor que daba un apoyo gigantesco y era muy inteligente. También recuerdo que una vez escribí una historia de los Nuevos Mutantes [Un Mutante en Megalópolis] sobre los conglomerados de medios informativos, y cuando los más altos cargos de Marvel se enteraron antes de ir a imprenta, cortaron la tirada (incómodos con el hecho de que ellos eran alguna de las cosas que estaba criticando.) Así que se ocultó el número y muchos no lo pudieron leer, pero recibí una maravillosa carta de Noam Chomsky, el gran escritor y gurú analista de los medios, así que me emocioné.

(Una vez más me quito el sombrero ante la labor traductora de Frog2000 que se ha currado una completísima entrevista a Ann Nocenti, la estupenda guionista que tantos recordamos de su compleja etapa en “Daredevil”. Una entrevista imprescindible que se puede leer completa aquí).

Scott Beatty y los personajes.

P: Has trabajado para DC Comics y Dynamite, ¿Cuáles son las diferencias entre las dos compañías con respecto a métodos y sistemas de trabajo?

S.B.: La principal diferencia son los personajes. Yo siempre escribo de la misma manera, no importa para qué compañía trabaje. De todas maneras, el género, personajes, la dirección del relato a veces demandan diferentes estilos de prosa y perspectivas. Al final de la jornada, cada buena historia está regida por los personajes, así que la cosa está en ponerte en la piel del héroe e imaginarte su motivación.: lo que le mueve, loque teme, por lo que lucha…

(En Planeta parece que le han visto las orejas al lobo y para la nueva temporada da la sensación que van a realizar una promoción activa de su catálogo. Aparte de ofrecer un top ventas mensual, prometen ir ofreciendo entrevistas propias con autores . La primera es con Scott Beatty, guionista de “Robin: Año Uno” y el nuevo relanzamiento del clásico “Buck Rogers” que aparecerá este mes.
Beatty dice eso de arriga que a pesar de parecer una perogrullada tiene miga ya que en demasiadas ocasiones todos intuimos que hay guionistas y editores que parecen olvidar que lo importante no es quién firma las historias sino la calidad de las mismas. Espero que a Beatty no se le olvide nunca. El resto de la entrevista, aquí).

lunes, 30 de agosto de 2010

Entrevista a Fernando Fernández.

He encontradoun fragmento de entrevista en que el recientemente fallecido Fernando Fernández relata una anécdota de niñez sobre sus primeros recuerdos en el mundo del cómic.

“Sabre”, de Paul Gulacy y Don McGregor.

Hoy toca reivindicar otro clásico del cómic norteamericano injustamente olvidado por nuestros editores, un tebeos que no sólo por su calidad intrínseca es destacables sino también por protagonizar un pequeño capítulo en la historia de la industria del cómic nortemaericano. Me estoy refiriendo a “Sabre”, un cómic de ciencia ficción posapocalíptica, creación de Don McGregor y Paul Gulacy.
A finales de los setenta los hermanos Mullaney creron Eclipse Comics una editorial independiente que incapaz de competir con las grandes editoriales en cantidad de títulos publicados apostó por la calidad y la innovación para abrirse un hueco en el complejo mercado norteamericano. De este modo, Eclipse Comics supo reivindicarse gracias a la calidad con que editaba la mayoría de sus cómics superior a la habitual, el pago de suculentos royalties por ejemplar vendido y una libertad creativa que no constreñía a los autores tanto como era habitual en las grandes editoriales por aquella época y provocó que un buen número de autores de renombre se embarcaran en la nueva editorial. De este modo, atrajeron autores de talento como Marshall Rogers, Steve Englehart o Gene Colan, a los que pronto se unieron Paul Gulacy y Don McGregor que un año más tarde con “Sabre: Slow Fade of an Endagered Species” dieron un auténtico campanazo con la primera gran obra de Eclipse.

Por un lado, “Sabre: Slow Fade of an Endagered Species” fue el primer cómic que se comercializó en el llamado mercado directo (es decir directamente en las tiendas especializadas donde compraban los aficionados y alejándose de los canales mayoritarios donde se distribuían los comic-books generalistas en Estados Unidos y que englobaba colmados, farmacias y demás…) con un sorprendente éxito que pilló desprevenidas a las grandes y, por otro, por ser la primera “novela gráfica” publicada, adelantándose en unos meses a la aparición de la celebre y genial “Contrato con Dios” de Will Eisner. “Sabre: Slow Fade of an Endagered Species” ya cumplía con todas las características que los expertos identifican con la “novela gráfica” y quizás sino es considerada mayoritariamente como la primera quizás se deba al atractivo magnético del concepto ideado por Eisner de “novela gráfica” (graphic novel) que se impuso al aglutinado por McGregor de “comic novel”.

Y tras esta historieta para interesados en estas cosas, ¿“Sabre: Slow Fade of an Endagered Species” merece la pena? En mi opinión, sí. Se trata de una atractiva y barroca historia de ciencia ficción posapocalíptica que tan de moda estaban en la época (“Mad Max” se estrenaría un año después). “Sabre” sigue la estela del añorado “Killraven” que años antes popularizara en Marvel el propio McGregor junto a Craig Russell y narra las peripecias de Sabre, un héroe negro gemelo de Jimmy Hendrix–quizás en un postrer coletazo de la Blaxploitation setetentera-, que junto a su compañera la despampanante Melissa Siren se rebelan contra el poder fascista encarnado en el malvado Overseer y el descreído mercenario Blackstar Blood en un extravagante y delirante futuro lleno de peligros en un alocado año 2020 en el que lo mismo conviven mutantes y clones con galeones a vela y castillos medievales.

Sabre” bebe directamente de las cortapisas que en Marvel pusieron a McGregor en “Killraven” y, sobre todo, del espectacular trabajo de un Paul Gulacy sobresaliente, probablemente en uno de los mejores trabajos de su carrera. dando forma al mundo en que se desarrolla la acción plagada de amenazas contra los amantes y una cuidada y elegante composición que potencia una narrativa setentera que lamentablemente se ha obviado en el cómic mainstream actual.

Al éxito de “Sabre: Slow Fade of an Endagered Species” le siguió en 1982 una serie a color que siguió contando con los guiones de McGregor y llegó a los 14 números , contando en sus primeros episodios con Gulacy (los dos primeros números son una reedición de la novela gráfica previa) que posteriormente sería relevado por Bylly Graham y José Ortiz.

Más allá de la solvencia de McGregor en las epopeyas futuristas y el virtuosismo de la terna de dibujantes que pasaron por la serie, Sabre sorprende por la saludable libertad sexual que destila a la hora de mostrar cuerpos desnudos e introducir situaciones nunca vistas anteriormente en el cómic “mainstream” norteamericano como el primer beso gay.

En definitiva, “Sabre “ es un cómic de indudable interés que no debería pasar desapercibido para los aficionados españoles injustamente olvidada por nuestros editores (es curioso que habiéndose publicado en España casi todas las obras de Eclipse más relevantes esta continúe olvidada). A ver si alguna editorial se atreve a recoger el guante.

Si alguien duda de la calidad de “Sabre: Slow Fade of an Endagered Species”, aquí puede leer los dos primeros episodios que componen la novela gráfica.

sábado, 28 de agosto de 2010

Jack Kirby, 93 años.

Si Jack Kirby, el llamado “Rey de los Cómics”, no nos hubiera dejado en 1994 hoy habría cumplido hoy 93 años. Se supone que el tiempo pone a todo el mundo en su sitio y el tiempo es el que demuestra que Kirby fue uno de los grandes genios del noveno arte trascendiendo su influencia el mundo del cómic, gracias a un estilo único y personal que ha influido notablemente en autores posteriores y artistas procedentes de otras disciplinas.


Aunque Kirby nos dejó, celebremos su nacimiento y disfrutemos de su legado.













jueves, 26 de agosto de 2010

“Clásicos DC: JLA”, de George Perez, Gerry Conway y otros.

Tengo que reconocer que he disfrutado como un enano durante el veraneo leyendo despacito el tomazo en el que Planeta ha recopilado la clásica etapa de George Pérez junto a Gerry Conway en “La Liga de la Justicia de América” (en adelante “JLA”). Y no ya sólo por el espectacular talento de uno de los mejores dibujantes que ha trabajado el género superheroico en los últimos treinta años sino también por unas historias “precrisis” escritas por Gerry Conway que resisten (al menos para los lectores talluditos) perfectamente el paso del tiempo gracias a ese punto naif que sólo la perspectiva proporciona a lo que fue la “Silver Age”.

Como bien explican el propio Pérez y Len Wein (editor por aquella época de la serie) en sendos artículos, Pérez se encontró en el compromiso de hacerse cargo de la noche a la mañana de una serie que en principio no estaba destinada para él. Y es que la repentina muerte de Dick Dillin provocó que los planes de la editorial se precipitaran y pasara a “patata caliente” a George Pérez que había dejado poco antes Marvel por DC para encargarse del enésimo intento de revitalización de una serie llamada “Los Nuevos Titanes” y la promesa de que “algún día” se encargaría de la “JLA” cuando Dillin lo dejase, viéndose de la noche a la mañana dibujando la serie que siempre había soñado desde que era aficionado.

Visto lo visto, a los editores les salió una jugada redonda y Pérez realizó a trancas y barrancas un trabajo espectacular en una serie de historias que ,sin desmerecer los imaginativos guiones de Conway, brillan fundamentalmente por un incipiente Pérez que ya mostraba tanto su conocimiento de los personajes y su facilidad para manejar un gran número de ellos como la finura y elegancia de su estilo ideal para el género superheroico en historias desarrolladas en las más variopintas localizaciones sin que la narración se resintiese ni las viñetas pareciesen recargadas, aun cuando los guiones escritos con antelación por Conway, no estaban ideados para su lucimiento. Sin embargo, en estos pocos números que realizó en “JLA” antes de dedicarse en exclusiva a la ya exitosa “Los Nuevos Titanes” y la preparación de “Crisis en Tierras Infinitas”, Pérez confirmó dos de las notas características que le han llevado a convertirse en un autor enormemente valorado tanto por aficionados como por la industria : fiabilidad y brillantez.

Respecto a las historias en sí, hay que situarse a principios de los ochenta en una DC en plena transformación que intenta reaccionar ante la pujanza de Marvel modificando unas estructuras que se habían quedado obsoletas. Eso era particularmente evidente en un grupo como la LJA preso de la carga icónica de "los superhéroes más grandes del mundo" y el lastre añadido de compartir aventuras al menos una vez al año con sus equivalentes de Tierra-2, la Sociedad de Justicia de América, que dejaban al guionista poca capacidad de maniobra para desarrollar grandes sagas o intentar establecer mayores vínculos entre los personajes más allá de su rol superheroico.


Con todo, Gerry Conway demuestra ser un guionista avezado y con muchos recursos para reforzar precisamente el carácter épico de las historias a través de unos guiones bien estructurados aunque vistos con el paso del tiempo un tanto predecibles e ingenuos en sus recurrentes fórmulas propias de la “Silver Age” en los que los héroes viajan por el tiempo y el espacio para hacer frente a curiosas, delirantes y variopintas amenazas –Darkseid, Tornado Rojo, El Hombre Peludo, la Sociedad Secreta de Sueprvillanos,T.O. Morrow o Amos Fortune, etc.- y los “deus ex machina” son frecuentes. Entre las historias recogidas en este tomo destacaría la saga de "Crisis en Nueva Génesis" junto a la Sociedad de la Justicia y los Nuevos Dioses (cuyo primer número a pesar de estar dibujado por Dillin se incluye con buen criterio en el tomo) o el conmemorativo nº 200, (último de Pérez aun cuando todavía realizase unas cuántas portadas más para la serie que también incluye el volumen) en el que junto a dibujantes de la talla de Joe Kubert, Brian Bolland, Jim Aparo, Dick Giordano, Gil Kane o Pat Broderick, Perez y Conway desarrollan una historia homenaje al origen del grupo enfrentándolo a sus primeros enemigos, los alienígenas del planeta Appelax.

En definitiva, “Clásicos DC: JLA” es una lectura muy recomendable para el aficionado al tebeo de superhéroes clásico y los completistas de la obra de George Perez que encontrarán en sus historias pequeños tesoros imprescindibles en una cuidada edición