Da un poco de pereza, ¿no? Ya lo daba la presentación que vimos hace unos meses pero este trailer lo confirma.
Da un poco de pereza, ¿no? Ya lo daba la presentación que vimos hace unos meses pero este trailer lo confirma.
Buena parte de la prolífica producción de Jacques Tardi se ha centrado en la adaptación al cómic de algunos de los principales autores del polar francés como Léo Málet o Jean-Patrick Manchette. De una novela de este último, “Balada de la Costa Oeste” es precisamente una de las adaptaciones de Tardi que más me gustan por lo que, cuando Norma Editorial anunció la publicación de “Cuerpo a Tierra”, adaptación de otra novela de Manchette –“La Position du Tireur Couché”-, actualmente descatalogada en España-, empecé a frotarme las manos. Sin embargo, tras su lectura, me temo que “Cuerpo a Tierra” es el tebeo más decepcionante de los que he leído del francés.


Solo los más viejos del lugar recordarán el anterior intento de publicación en España de “La Odisea de la Metamorfosis”. Fue allá por 1982 serializada en la revista “Epic” y los que se hicieron con esos números se quedaron con la miel en los labios de saber como concluía la historia ya que la revista no pasó del tercer número. Para los que conocimos a Dreadstar unos años más tarde a partir de la edición de Forum de la colección regular posterior, “La Odisea de la Metamorfosis” se convirtió en un título legendarios, uno de esos tebeos de los que los enteradillos hablaban y los neófitos ansiábamos leer, aunque finalmente los años pasaron y nunca vimos por los kioscos. Y es que han tenido que pasar la friolera de 28 años para que podamos leer por primera vez “La Odisea de la Metamorfosis” junto al resto de historias que Starlin realizara para Epic Illustrated sobre el personaje –“El Precio”, “Dreadstar” y una pequeña historia de complemento- en una edición digna.





Pues sí, ya tenemos respuesta a la pregunta sobre cuál es la mejor muerte en el género superheroico.
Este primer número, exquisitamente maquetado y con colaboraciones de nivel, gira en torno al tema del Holocausto. Por mi parte, he contribuido con un artículo sobre el tratamiento del mismo en el Cómic norteamericano. Espero que os guste.
La revista la podéis descargar desde aquí.



Entre las muchas cualidades que tiene mi vastaga, destaca su excelente gusto literario como ha quedado patente con los regalitos que me hizo por el Día del Padre. Aparte del último Murakami con el que estoy ahora (a los de Facebook, hay que estar más atentos a las pistas), he devorado en poco tiempo la última obra del escurridizo Thomas Pynchon, con la que me lo he pasado muy bien.
Caspita, parece que en “Action Comics 900”, Superman deja de ser norteamericano y eso ha levantado pupilla entre los amigos del té y sus afines.
Bonito y original cartel del alemán Hendrik Dorgathen,. creador de “Space Dog”.
Más información sobre el Cómic Nostrum mallorquín, aquí.
Aprovechando la recopilación en tomos que está realizando Planeta de la serie que ya publicara hace pocos años “Conan, La Leyenda”, estoy aprovechando para releerla con calma y disfrutar de buen trabajo de ese extraordinario guionista que es Kurt Busiek.



Paco Roca está que se sale...Otro espectacular cartel, esta vez autoreferenciado a su “El invierno del dibujante”, para La Massana 2011.
Ha costado que la esperada última obra de Joe Matt entrara en mi plan de adquisiciones y lecturas, pero finalmente ha acabado entrando. Y es que, de ser una compra segura cuando se anunció, pasó a la categoría de “descartadas”de un plumazo debido a los veinte eurazos con que se desmarcaba Fulgencio Pimentel (eso sí, en una edición más que digna, con un estupendo papel y un gracioso marcapaginas de propina). Sin embargo y, tras barajar varias opciones de autoengaño –Día del Padre, Día del Lector del Cómic, Día de Apoyemos a Joe Matt y a Fulgencio Pimentel…- me pilló en una hora tonta y, preso de mi compulsiva pasión completista, me hice con el tebeo para alegría de mis libreros habituales y consternación de mis recargadas y caóticas estanterías.



Precisamente, quizás sea la calculada ingenuidad con la que Matt muestra su humanidad y escarba en sus defectos aprovechando su talento narrativo lo que a mí más enganche de su obra y genere la simpatía del lector, alcanzando en ese caso en “Consumido” un nivel de refinamiento superior que en anteriores trabajos, pero no nos engañemos tampoco ya que cae en la sobrexplotación de situaciones que han perdido parte su capacidad de sorpresa debido a que en su anódina vida (bueno, como en la de la mayoría de nosotros, supongo) tampoco han sucedido nuevs hechos extraordinarios y se encuentra en punto muerto. En fin, me haré a la idea que me he encontrado a un viejo amigo que me ha sableado veinte euros a la espera de futuras e improbables entregas en las que nos cuente novedades como su regreso a Estados Unidos...
Ayer fallecía la prolífica Maria Isbert a una edad bastante avanzada. Hija y madre de actores no podría citar ningún gran papel de esta gran actriz aunque su producción fue extensa tanto en cine, teatro como en televisión. Sin embargo, el nombre de Maria Isbert que hizo del rol de secundario y la comedia su seña de identidad irá asociado a algunas de las más emblemáticas películas del cine español, como “Viridiana” o “El Verdugo”.
D.E.P.
Si tuviera que quedarme con un único cómic de los aparecidos en el reciente Salón del Cómic de Barcelona creo que me quedaría con la recopilación de los cuatro números de “Blazing Combat”, serie bélica publicada por la mítica Warren a mediados de los sesenta que fue censurada por el ejército norteamericano (prohibió su distribución en los cuárteles), criticada por la Liga Americana y boicoteada por la mafia de los distribuidores que por aquella época eran quienes partían el bacalao en Estados Unidos.


Esta peli promete tanto que da miedo ir a verla, ¿verdad?
(He dado estos días permiso a la mayor parte de la tripulación para que baje a tierra a gastarse la paga en vicios varios en los puertos cercanos, he puesto la nave al pairo y la estoy aprovisionando para nuevas aventuras mientras yo mismo me dedico a recuperar fuerzas y ganas que falta hacen.
A partir de mañana se acabó el permiso. Todos los tripulantes embarcados y en perfecto orden de revista que partimos a primera hora a explorar los océanos ignotos de las múltiples lecturas).
Todd McFarlane se encargó el año 2000 de realizar la portada del quinto álbum de uno de los grupos señeros de Trash Metal, aunque quizás no tan reconocido como los WASP, Alice Cooper, Judas Priest y demás grupos de este estilo que florecieron en los ochenta, Lizzy Borden.
El disco, en cuestión, era “Deal with the Devil” y tenía canciones curiosonas como “Zanzíbar”. La portada cumple su cometido aunque no me parece de lo mejorcito de McFarlane en su faceta de portadista.
La editorial Herder se lanza a la piscina de la publicación de cómics con una nueva obra que seguro dará mucho que hablar, “Así habló Zaratustra”. Esta primera obra, que ha sido un manga superventas en Japón, es calificado con astucia comercial desde la editorial como “el primer manga filosófico”. No quiero ser quisquillas, pero si entendemos la filosofía como el amor al saber y la verdad que ha de hacernos más sabios, probablemente en los anteriores mangas de Tezuka, Mizuki o Taniguchi creo que hay bastante filosofía encerrada, aunque más bien creo que la editorial se refiere a que es el primer manga que desarrolla una historia inspirada en la obra de un filósofo, el alemán Friedrich Nietzsche. Así, sí.
En el manga de “Así habló Zaratustra”, se nos cuenta como un pastor y su familia encuentran a un misterioso bebé abandonado al que crían como propio. En una sociedad en la que cada vez es más difícil predicar como consecuencia de la industrialización y la perdida de fe, el pastor tendrá que bregar con la rebeldía de uno de sus hijos, Zaratustra, que se vuelve el principal objetor a su Fe y a la propia existencia de Dios al tiempo que se burla de su hermano, el manso y obediente Álex.
Hace un par de semanas me dio cierta rabia leer un pie de página en el suplemento cultural de cierto diario mayoritario un tono despreciativo hacia esta obra solo por tratarse de un manga sin entrar en valorar el fondo de su crítica. Me parece un poco apresurado y obsoleto desvirtuar el potencial del cómic a la hora de desarrollar y divulgar obras filosóficas como la de Nietzsche en la que bajo la forma de aforismos y metáforas se construye la mayor parte de su discurso. Creo que el cómic y, en este caso el manga, son un instrumento excelente para ello y este manga es un buen punto de partida en ese sentido.
“Así habló Zaratustra”, el manga, es un excelente puente para que los remisos a atreverse a conocer la obra original de Nietzsche le pierdan el miedo ya que la historia que se nos relata toma como punto de partida los principales temas desarrollados por el filósofo alemán en esa obra - la muerte de Dios, el Superhombre, la Voluntad de Poder y el Eterno Retorno- expuestos sobre el armazón de una historia truculenta que no busca profundizar en ellos sino exponerlos de una forma accesible a cualquier lector para que pique más adelante con la obra original. En ese aspecto, creo que el manga cumple sobradamente sus expectativas garantizando un rato de lectura bastante entretenido. Seguro que al iconoclasta Nietzsche le hubiera gustado la combnación.

He leído despacito los diecisiete números que componen el primer tomo (de seis anunciados) de la recopilación que Planeta está realizando de “Starman”, una de las series más interesantes de los noventa, realizada por James Robinson y Tony Harris. Tengo que confesar que hacía tiempo que no disfrutaba tanto con un tebeo de superhéroes y no me extraña que la serie haya adquirido la consideración de tebeo “de culto” ,consecuencia no solo de su dispersa, incompleta y mínima publicación anterior en España sino también de una incontestable calidad.
Básicamente, “Starman” se centra en explicar como Jack Knight, el hijo pequeño del Starman original, asume progresivamente el legado superheroico de su padre como defensor de la ciudad de Opal City al tiempo que intenta seguir adelante con su vida “normal”. Tampoco os voy a contar mucho más.
“Starman” es un tebeo que sobresale respecto a la media por muchos motivos. Por un lado, por la habilidad con que el guionista británico James Robinson amalgama en pocos números toda la idiosincrasia del Starman de la Golden Age –o las diversas reencarnaciones de Starman siendo más correcto- con una nueva y renovada versión que le permite explorar conceptos interesantes como el deber, la responsabilidad, la confrontación entre lo nuevo y lo viejo o las complejas relaciones familiares en unas tramas inteligentes, imaginativas, cultas y cargadas de humor que dan un lavado de cara a los tópicos del género. Por otro lado, en la frescura y profundidad con que Robinson presenta una galería de personajes realmente atractiva para el lector que, más allá de sus extraordinarias habilidades, derrochan naturalidad y humanidad, gracias en buena parte a unos naturales diálogos no exentos de humor y el carácter coral de la serie, que alcanza su máxima expresión en el arco “Los pecados del Hijo”, protagonizado cada uno de los capítulos por un personaje diferente, que le permite al autor abrir completamente el abanico de posibilidades para contar historias situadas en cualquier tiempo o lugar sin que el peso recaíga necesariamente en el personaje protagonista. Aparte de estos elementos, “Starman” es rico en referencias aprovechando la profesión –una especie de chamarilero- del protagonista principal pero que, además, acaban incorporadas a las mismas de un modo directo como es el caso del universo freak de Todd Browning o al mismísimo Oscar Wilde.
En el aspecto gráfico, Tony Harris realiza una excelente labor, con un trazo quizás menos depurado que en otras series posteriores donde me ha gustado menos, como “Ex Machina”. Harris en "Starman" es menos rígido, lo que dota de mayor expresividad a los personajes al tiempo que acierta con la caracterización de los personajes y las localizaciones con un aire entre retro y gótico bastante logrado que da a la serie una uniformidad característica a la que se adapta Teddy Kristiansen en los episodios en los que suple a Harris.
“Starman”, a pesar de la edición en tomo (que a mí me parece bastante buena), es una serie que gana en una lectura reposada y a ratitos para dejarse llevar por la excelente planificación de un Robinson con bastante libertad para hacer lo que le da la gana, aprovechándose para ofrecernos un tebeo que nunca debería pasar desapercibido frente a mediocridades que no hacen más que repetir fórmulas anquilosadas.
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