
Los mayordomos, criados, escuderos y demás personal de servicio han tenido una larga tradición en el mundo del cómic. Personajes generalmente con unas características propias comunes que tienen en Sancho Panza su principal referente contraponiendo su lógica llana y práctica como un medio para solucionar conflictos y problemas que sus idealistas y elevados señores son incapaces de tratar, acabando convirtiéndose generalmente en colegas y amigos más allá de la relación de servicio.
Quizás el sirviente por antonomasia en el que mejor se resumen todas esas características de “hombre para todo” dispuesto a servir fielmente a su patrón sea Desmond, el mayordomo de “Rip Kirby” creado por el gran Alex Raymond.


En “Terry y los piratas”, Caniff incluyó a los sirvientes asiáticos Connie y Big Stoop como un recurso cómico frente al heroísmo de la pareja protagonista formada por Pat Ryan y Terry. Sin embargo, ambos fueron ganando cada vez más protagonismo conforme se desarrolló la serie llegando incluso en ocasiones a asumir todo el protagonismo.

Centrándonos en el género superheroico, hay dos mayordomos que rivalizan en protagonismo al pertenecer cada uno a distintas compañías, Marvel y DC, Alfred y Jarvis. Alfred, el mayordomo de Batman, creado por Bob Kane (¿?) y Jerry Robinson añade un nuevo aspecto a las características comentadas de estos personajes convirtiéndose poco a poco en un sustitutivo de la figura paterna ausente. Jarvis, creado por Stan Lee y Don Heck en sus inicios para ser el Alfred de Iron Man pronto adquiere una personalidad propia en “Los Vengadores” convirtiéndose en casi un miembro más del supergrupo durante una larga etapa.


Aunque
Jarvis y
Alfred son los grandes sirvientes del género tampoco hemos de olvidar la figura de Wong, ideados por
Stan Lee y
Steve Ditko, el sirviente oriental de
Stephen Strange, El Hechicero Supremo. Aunque
Wong es un sirviente notable y un experto luchador en artes marciales, generalmente sus habilidades no son de mucha utilidad frente al tipo de amenazas a las que se enfrenta el
Doctor Extraño.

En el cómic francobelga, la figura de los sirvientes asume parecidas características secundarias que en el norteamericano. De este modo, característico es el personaje de
Néstor en “
Tintin” quizás no el más recordado de los personajes de
Hérge al no incorporarse a la serie desde el principio pues su primera aparición es en “
El Secreto del Unicornio” como mayordomo de los malvados Pájaro pero remarca la relación laboral de estos personajes convirtiéndose en el sirviente fiel a partir de esa aventura de
Haddock .

Quizás en el cómic belga el personaje más cercano en muchos aspectos a la figura de
Sancho Panza sea el escudero de
Aymar de Bois-Maury,
Olivier. En esta magnífica serie de
Hermann,
Olivier sigue con fatalista resignación los pasos de su señor, caballero andante en búsqueda de la esquiva fortuna que le permita recuperar sus tierras.

En España, durante los años cincuenta abundaron los personajes de los mayordomos y sirvientas dentro de la fructífera escuela
Bruguera que como secundarios de lujo daban el contrapunto lógico a la petulancia crítica de una clase acomodada cuyas excentricidades resultaban cómicas a la mayoría de los lectores que leían sus aventuras. De este modo, destacan las hábiles creaciones del genial
Martz Schmidt el
Menordomo Braulio y
Panchita, contrapuestos personajes (raquítico él, rotunda ella) sirvientes de doña
Deliranta Rococó y el
Dóctor Cataplasma (aquí el juego visual era al revés, enorme ella, escuchimizado él), respectivamente, cabeceras que daban nombre a las series aun cuando en la mayoría de las ocasiones veían su protagonismo minimizado frente a sus criados (sobre todo en el caso de
Panchita, claro).


Sin embargo, el personaje más emblemático entre los dedicados a servir es sin duda “
Petra, criada para todo”, el único que ha estado dotado de protagonismo.
Petra es una genial creación de
Escobar y representa la llegada a la gran ciudad de las chicas de pueblo que se buscaban la vida sirviendo, siendo precisamente el contraste entre las costumbres de la bienintencionada sirvienta y la urbana patrona
Patro una de las claves de éxito de la serie.

Finalmente, en la Editorial
Bruguera y, ya en una época posterior (los años setenta) aparece Patson, el sagaz mayordomo ideado por
Raf que da fiel contrapunto a las parodias policíacas de "
Sir Tim O’Theo".

Como se puede observar la famosa frase de
Gracita Morales, “
uy qué mal está el servicio” no se puede aplicar al mundillo del cómic. Donde está bien, muy bien representado.