martes, 18 de diciembre de 2012

“Azul y pálido” de Pablo Ríos.






Pablo Ríos –alías internetero, Tebeobien- debuta como autor de cómic por la puerta grande con la publicación de “Azul y Pálido” en una cuidada edición de Entrecomics Cómics. Ríos nos sorprende con un cómic que no es una historia de ficción en sí sino un acercamiento respetuoso al mundo de la Ufología y, más concretamente, al de los avistamientos y las abducciones, presentando como si de un documental se tratase los testimonios de los protagonistas.

De este modo, “Azul y Pálido” recoge el testimonio en primera persona de algunos de los más famosos casos de abducidos de la historia de la Ufología, casos como los de UMMO, Schneider, Sixto Paz, Billy Meier, los Hill o Giorgio DonGiovanni sobre los que han corrido y corren ríos de tinta en las revistas del ramo y han monopolizado programas y más programas televisivos desde los del respetado Fernando Jiménez del Oso hasta los del efectista Iker Jiménez.

Parece ser que Pablo Ríos ha sentido –y, en su caso, continua sintiendo-  como todos los que fuimos chavales en los ochenta ese gusanillo por saber qué se esconde en esos mundos ignotos del espacio exterior que Carl Sagan sembrara en nuestras influenciables mentes al presentarnos con su apocalíptica voz  -bueno, la voz del excelente doblador José María del Río- sus documentales sobre el cosmos  y ha querido acercarse al tema en su primera obra  si no desde la premisa científica de los documentales de Sagan desde lo aprensible y concreto del periodismo documental reconstruyendo el testimonio de aquellos que dicen que han contactado con extraterrestres para acabar planteando sutilmente las mismas cuestiones filosóficas que su admirado Sagan. Para que su falso documental tenga visos de credibilidad Ríos se ha documentado profusamente para presentar los casos y las entrevistas por boca de sus protagonistas en lo que no deja de ser un original esfuerzo para ampliar las fronteras del cómic hacia un género poco explorado como es el del reportaje en profundidad en la estela –salvando las distancias al no tratarse (creo) de testimonios de primera mano- de un Joe Sacco.

 A pesar de ello, destaca en la seriedad con la que el autor se ha tomado su obra y el respeto con que presenta los diversos testimonios, manteniendo la asepsia en la presentación de las experiencias relatadas más allá de lo sobrecogedoras o disparatadas que estas sean dejando que cada lector saque sus propias conclusiones en función de los datos explicados. Lo que sí es cierto que más allá de la credibilidad que se quiera otorgar a los testimonios las historias seleccionadas por Ríos para su cómic acaban ofreciendo un interesante fresco de la riqueza de la personalidad humana, mostrando la variedad de reacciones de los abducidos tras su experiencia, un conjunto plural y variopinto que acaba reflejando a los visionarios, locos, elegidos, listos, bienintencionados y hasta enamorados que, en conclusión, más allá de otorgar respuestas a alguna incógnita de las muchas singularidades y aristas del tema que trata no deja de plantear, como hacía Sagan en sus documentales, nuevas preguntas sobre la condición humana.

En su primer cómic, Pablo Ríos se muestra como un autor solvente y a la última en cuanto a las corrientes  y modas del cómic norteamericano y patrio mimetizando recursos gráficos que se pueden rastrear en las obras de los Clowes, Seth, Ware, etc, para sacar el máximo  partido a la sobria composición de página de nueve viñetas en la que está elaborado la mayor parte del cómic haciendo que el texto escrito a veces complemente y a veces se contraponga con las imágenes para ampliar la información otorgada al lector y apostar toda la sutileza de la obra a la variedad y riqueza de sus muchas metáforas. Su estilo feista y minimalista es adecuado para mantener el distanciamiento en la presentación de la historia pero, sin embargo, en ocasiones ese distanciamiento resulta exagerado y evita que el lector poco interesado por el tema tratado se enganche a la historia.

Quizás el excesivo comedimiento y neutralidad que pretende Ríos acaba derivando en rigidez formal  necesaria quizás para mantener la ilusión de distanciamiento respecto a los temas tratados o se deba más bien a la rigidez propia del neófito pero el cómic gana en aquellos capítulos en los que Ríos se suelta el pelo y otorga un mayor dinamismo a la narración ampliando el abanico de las soluciones formales y de sus referentes gráficos a tipos tan cósmicos como Jack Kirby.

Azul y Pálido” es una obra interesante, especialmente para todos aquellos interesados por el tema de la ufología o simplemente por la diversidad de los humanos y sus reacciones, y la carta de presentación de un autor con cosas interesantes que contar del que espero lo mejor esté por llegar. Habrá que estar atentos.

lunes, 17 de diciembre de 2012

“Las aventuras del Capitán Torrezno 8: La estrella de la mañana”, de Santiago Valenzuela.





Tras el cambio de editorial de De Ponent a Panini, Santiago Valenzuela nos ofrece la ya octava entrega de su premiada serie “Las Aventuras del Capitán Torrezno” dejando claro que lejos de agotar la fórmula tras "Plaza Elíptica",  Valenzuela mantiene el pulso de su particular épica comosgonía gnostica de barrio retomando las gestas heroicas de Torrezno en su particular microverso.
El sitio de Antioquia prosigue pero el Capitán Torrezno no está dispuesto a que se demore demasiado. Persiguiendo unos juncos del Khan, Torrezno y sus aliados llegan a una mortífera base del Emperador armada con un potente rayo que puede acabar con las fuerzas rebeldes (esto nos suena, ¿no?). Sin embargo, los tártaros y sus aliados técnicos no saben todavía que Torrezno es mucho Torrezno y está capacitado para acometer las más imponentes hazañas sin enterarse.

Santiago Valenzuela nos vuelve a reintroducir en un nuevo episodio de  la cruenta guerra que las fuerzas del Sumo encabezadas por Torrezno libran con las todavía temibles hordas del Emperador al tiempo que los misteriosos técnicos siguen con sus particulares designios favoreciendo a unos y a otros en pos a sus particulares y misteriosos planes, mientras en los planos superiores los parroquianos siguen preocupados solo por el fútbol y escamotearse de pagar  las copas.

Se podría pensar que tras los premios recibidos y el retraso sufrido por los azares  entre editoriales la serie podría haberse resentido en esta nueva entrega pero, sin embargo, Valenzuela no decepciona y nos ofrece una nueva aventura repleta de acción y humor que hará las delicias de todos sus seguidores, sacando una vez más partido de la reformulación de los argumentos más trillados de la cultura popular pero también de su revisión de la historia, la ciencia, la filosofía y la teología  para construir una de las obras más sólidas y coherentes del cómic patrio de los últimos tiempos.

En “La estrella de la mañana”, Valenzuela nos vuelve a ofrecer una historia que hace de la fantasía, la aventura y el humor sus principales bazas, mezclándolas en las dosis justas para que delas muchas ficciones que conforman el Frankenstein que es esta serie Valenzuela ofrezca una historia fresca y original a la que, de momento, no se la vislumbra fin. Además, Valenzuela con cada nueva entrega amplía sus recursos narrativos mostrándose como un autor más completo. De este modo, en estas nueva entrega a la clásica composición de página en cuadriculas tan característica a la que incorpora sus características parrafadas la complementa con nuevas composiciones para transmitir la confusión de los personajes y la historia con cuidadas y sorprendentes composiciones en las que vuelve a dejar patente su búsqueda de nuevos caminos narrativos que permitan que forma y fondo, texto y grafismo, se complementen más y mejor.

Las aventuras del Capitán Torrezno 8: La estrella de la mañana” vuelve a dejar patente que Valenzuela es uno de los mayores talentos del cómic patrio y su obra por su originalidad y calidad ser exportada a otros países. ¿Será posible? El tiempo lo dirá, de momento, yo ya espero impaciente la novena entrega tras el enigmático cliffhanger final. Ojalá no se demore demasiado.

viernes, 14 de diciembre de 2012

“Major League Chew 5”, de Rob Guillory John Layman.


Si hay una serie realmente divertida dentro del mainstream que no deja de sorprenderme entrega a entrega esa no es otra que “Chew” de la que Planeta acaba de publicar el quinto arco argumental que reúne los números 21 a 25 de serie regular norteamericana.

En esta nueva entrega, el agente federal Tony Chu, el cibopata perfecto, y su compañero el cybog John Colby son finalmente defenestrados de su puesto dentro de la FDA  y degradados. Chu es trasladado al Departamento de Tráfico para convertirse en un mero agente de tráfico con faldita escocesa mientras Colby pasa a fomar parte de la USDA. A pesar de ello,  cuando parece que por fin Chu ha encontrado un sitio en el que encaja es secuestrado por el exnovio de su chica para obligarle a usar su cibopatía –Chu es capaz de recibir información de todo lo que come- para descubrir los secretos sexuales de antiguas estrellas del baseball muertas y escribir un best seller con el que forrarse. Mientras Chu se encuentra secuestrado y es torturado, su hija Olive también es secuestrada por el renegado de la FDA Mason Savoy quien quiere aprovechar sus habilidades en su lucha paralela contra el crimen y hacer de ella su pupila.

Guillory y Layman me tienen ganado con la habilidad con que desarrollan unas tramas repletas de originalidad y mala baba, en la que renuevan los tópicos del thriller policial en historias asquerosillas de metaficción alimentaria repletas de personajes sorprendentes con los que construyen una distopía delirante en la que vuelcan sus conocimientos de dos vidas dedicadas a satisfacer su  insaciable hambre de cultura de derribo. 

Lo mejor de todo es que en lugar de ir improvisando los autores parecen tener perfectamente definidio en todo momento hacia donde quiere ir la serie y qué historia están contando dejando muy poco hueco a la improvisación. De este modo, “Major League” es un arco lleno de ideas a desarrollar, vomitadas en viñetas únicas, de las muchas de las que a sus autores parecen sobrarles que en otros mundos y épocas habrían dado lugar a multitud de páginas de cómics repetitivos y formulaicos.

Sin embargo, estos chicos tienen un dominio absoluto de su medio y solo se repiten cuando ellos quieren como, por ejemplo, a la hora de presentar las tramas en paralelo de los dos secuestros desarrollados en este arco que conforme progresan van dando resultados divergentes que seguramente darán mucho juego en el futuro de la serie.

En fin, “Chew” es una gozada, un cómic comercial lleno de talento y gracia. Algo que hoy por hoy no resulta tan fácil de encontrar. Que os aproveche.

jueves, 13 de diciembre de 2012

“Aama 2: La multitud invisible”, de Frederik Peeters.




Astiberri concentra lo más interesante de sus novedades en este final de año y entre las mismas destaca “La multitud invisible”, segunda parte de “Aama”, la trilogía futurista que el suizo Frederik Peeters iniciara con Olor a tierra quemada, confirmando las buenas impresiones que me dejó esa primera entrega.

El desmemoriado Verloc irá descubriendo a través de las anotaciones en su diario como tras su llegada al planeta Ona(ji) y la toma de contacto con la colonia científca que desarrolló la revolucionaria Aama,  partió junto a su hermano Conrad y el simio robótico Winston con algunos miembros de la colonia en busca de la Aama para comprobar como la sustancia está empezando a afectar sorprendentemente al ecosistema de Ona(ji).

Desde las primeras páginas, Peeters nos vuelve a arrastrar a los misterios que se esconden en el mundo de Ona(ji) en una expedición transversal  e iniciática que se desarrolla en varios planos dejando constancia de la madurez de un autor que a pesar de su juventud es capaz de reinventar su obra en cada nueva entrega para presentar de una manera original sus obsesiones.

Como ya hiciera en “Lupus” se vuelve a aprovechar de la versatilidad de la Ciencia Ficción para desarrollar una metáfora hipnótica en torno a los problemas del hombre contemporáneo, sugiriendo las consecuencias de los pliegues más oscuros de las sociedades tecnificadas planteando el éxito de as quimeras futuristas a las que nos enfrentamos al describir una sociedad deshumanizada en la que cuanto más implantes tecnológicos y racionalidad evolutiva más aumenta la sensación de soledad y aislamiento interior de los individuos.

Peeters refuerza esa sensación de desamparo y zozobra en la que se mueven siempre sus personajes otorgándole a su protagonista Verloc la condición de desmemoriado con lo que el propio personaje va descubriendo su historia a través del socorrido recurso de la lectura del diario al mismo tiempo que los lectores del cómic. En ese sentido, Peeters da buena muestra de su condición de exquisito narrador para trasladar al lector con fluidez y claridad a través de los diferentes lapsos temporales en los que se desarrolla la aventura al tiempo que construye un discurso uniforme que otorga solidez y coherencia a la obra.

Por otro lado, “La multitud invisible” es quizás la obra de Peeters en la que la acción y la aventura aun desarrolladas mediante un narrador interpuesto y sin ser el l objetivo último del autor están más presente al centrarse durante buena parte de este álbum en la narración de los azares y peligros a los que se enfrentó la expedición que parte en busca de la Aama por el evolucionado y revolucionado planeta Ona(ji). Sin embargo, este planteamiento aventurero no es más que una excusa para presentar el trasfondo de la obra enfrentando al mermadoy confundido protagonista con la exuberancia de la nueva fauna y la flora del planeta evolucionada a partir de la Aama.

En el fondo, el interés de Peeters es hacer una Ciencia Ficción filosófica partiendo de convenciones y clichés de género con lo que todo tiene un toque personal e intimista aun cuando transite por sendas ya trilladas por grandes del género en referencias que resonarán en la mente de los aficionados a la Ciencia Ficción aunque no acaben de ubicarase del todo.

Así, es fácil rastrear elementos en “Aama”  propios de los Herbert, Lem,  Asimov o Aldiss filtrados y reinterpretados en función de las propias obsesiones de Peeters, lo cuál otorga un mayor atractivo a una obra que además en el apartado gráfico cuenta con un acabado excelente en el que el autor suizo muestra un especial detalle en la descripción del ecosistema de Ona(ji) poniendo un detalle similar al del brasileño Léo en “Aldebarán”, autor y obras con las que guarda ciertas similitudes en cuanto al trasfondo de su obra  aun cuando Peeters se muestre como un autor más sutil y ambicioso en el tratamiento de sus objetivos. Tampoco habría que obviar referencias más peregrinas como un acabado gráfico que, por momentos, parece influido por el estilo elegante y limpio del Guillon de “Los Naufragos del tiempo  e incluso detalles tan extravagantes como esos deambuladores que recuerdan a los tentáculos del Dr. Octopus o el acabado del traje de Conrad que se parecen al diseño del Madrox de “Factor X” que hacen sospechar de la enorme variedad de referencias ocultas en la obra. 

En fin “La multitud invisible” me ha parecido un gran cómic, una aventura transversal que en estos tiempos de tontadas que confunden la Ciencia Ficción con la espectacularidad sin contenido apuesta por una Ciencia Ficción inteligente, honda y conmovedora que replantea las preguntas de siempre - ¿Quiénes somos?¿Adonde vamos?¿De donde venimos? – con sutileza y sensibilidad. Ojalá en la tercera entrega de “Aama”, Peeters nos ofrezca alguna respuesta valida.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

“Grandes Genios del Humor: Sergio Aragonés”.




Si a un joven aficionado español a esto de los cómics le preguntan quién es Sergio Aragonés seguramente contestará que es un colaborador de Stan Sakai en alguna entrega de “UsagiYojimbo y si se lo preguntamos a alguno más talludito enseguida se retrotraerá a la antigua edición de Forum de “Groo, El Errante” que por esas cosas inexplicables ninguna editorial se ha animado todavía a reeditar. Y aunque ambos estarían en lo cierto, es una pena que Aragonés no sea reconocido en la tierra natal de su padre por ser uno de los humoristas gráficos más reconocidos de Estados Unidos donde cuenta con todos los premios habidos y por haber tras más de cincuenta años de trayectoria en la satírica revista “MAD”. Por ese motivo me parece una excelente noticia la publicación por parte de ECC Ediciones de este “Grandes Genios del Humor: Sergio Aragonés” en el que se recopilan algunos de sus trabajos para la revista satírica.

A pesar de su reducido tamaño, en este volumen se puede descubrir la labor de Aragonés como hábil observador de american way of life durante todas estas décadas dejando constancia de distintos aspectos de la vida norteamericana y algunos de sus más icónicos logros y costumbres a través de las secciones de la revista “Una Mirada MAD a…” o los “Marginales de MAD”.

Aragonés dotado de un primoroso dibujo de líneas finas y elegantes es capaz de introducir en una única viñeta multitud de personajes y gags o de provocar la sonrisa en un único chiste minimalista protagonizado incluso en ocasiones por él mismo, comparándose por su dominio de los recursos del humor gráfico a grandes como Schultz  o, en el ámbito nacional, Mingote.

En fin, esta recopilación es una pequeña muestra del enorme talento del dibujante mexicano que puede servir de puerta a los aficionados españoles para conocer, entender y apreciar mejor su obra.

martes, 11 de diciembre de 2012

“XIII Mystery 4: Coronel Amos”, de François Boucq y Alcante.




Buena prueba de la riqueza del universo desarrollado por Vance y Van Hamme en la serie “XIII” no solo es la continuación de la serie con otros autores sino también  su prolongación en “XIII Mystery”, expansión de aquélla que llega a su cuarto álbum en España publicado por Norma Editorial y de la que en Francia acaba de aparecer ya el quinto. El planteamiento de “XIII Mystery” es tan sencillo como efectivo  y consiste en que  cada nuevo álbum, desarrollado por un equipo creativo distinto del original, ofrece una historia autoconclusiva protagonizada por alguno de los muchos personajes aparecidos en la serie principal y aclara –o no- puntos ambiguos de la trama. En esta cuarta entrega realizada por el guionista Didier Swysen "Alcante" (del que no había ninguna obra anterior publicado en España ) y el dibujante François Boucq, ampliamente conocido por su excelente trabajo en Bouncer, el protagonismo recae en el Coronel Samuel Amos , el agente del FBI primero perseguidor y posteriormente aliado de XIII.
 El director de la CIA Frank Giardino requiere los servicios y la experiencia de Samuel Amos para capturar a Dovev, un agente durmiente del Mossad del que apenas se tienen datos salvo que ha sido activado por la inteligencia israelí para operar en suelo norteamericano. A pesar de sus reticencias iniciales, el viejo y cansado coronel accederá a encabezar la captura de Dovev  cuando el Presidente Sheridan se lo solicita directamente, aun cuando eso suponga enfrentarse a los fantasmas de un pasado que le atormenta. La caza de Dovev deparará a Amos más de una sorpresa.
Ubicada cronológicamente antes de su encuentro inicial con XIII, Alcante desarrolla una efectiva trama de espionaje, que se puede disfrutar aun desconociendo por completo los entresijos de la serie principal,  en la que aprovecha para explicar el origen del veterano coronel Amos al tiempo que utiliza distintos personajes que ya aparecieran en la serie principal e incluso e incluso se permite realizar más de una sorprendente revelación relacionada con aquella. La trama es tan rocambolesca como entretenida y en una única entrega ofrece un retrato en profundidad de Amos así como más de una revelación en torno al Coronel y la serie principal, siendo quizás en ese sentido uno de los álbumes que mejor ha sabido mantener la esencia de la serie original y ofrecer luz en torno a algunos de los acontecimientos narrados en  aquella.
Si la historia está desarrollada cumpliendo sobradamente con los cánones que una buena historia de espionaje en general y una buena historia de “XIII” en particular precisan con altas dosis de acción e intriga e inesperados giros argumentales –algo cogidos por los pelos, eso sí- donde brilla especialmente es en el aspecto gráfico con la espectacular labor de un dibujante de la talla de François Boucq que, en esta ocasión, adapta su estilo para asemejarse en lo posible al realismo de Vance. A pesar de ello, Boucq deja patente su maestría, especialmente en el excelente arranque del álbum en el que hace gala de su sentido narrativo destacando especialmente su calidad a la hora de describir las secuencias de acción.

Coronel  Amos” es un excelente álbum de género, indispensable para todos los seguidores de un universo de ficción infinito en el que cada nueva revelación abre la puerta a nuevos misterios. 

Más "XIII Mystery" en El lector impaciente aquí, aquí y aquí.

lunes, 10 de diciembre de 2012

“Doc Savage: ¡Muerte en el corazón del paraíso!”, de Doug Moench, Tony DeZúñiga y John Buscema.



ECC Ediciones publica en un primer volumen los cuatro primeros números del magazine protagonizado por Doc Savage que la Marvel lanzase en 1975 aprovechando el tirón mediático de la película de Michael Anderson. Aunque ya el primer intento con la serie de comics books de 1972,  que ya comentamos por aquí, , en 1975 insistió con una publicación en formato magazine guionizado por Doug Moench y dibujada principalmente por Tony DeZúñiga  dirigida a captar a los potenciales seguidores de los pulps del personaje con historias de mayor extensión que un comic book normal, en glorioso blanco y negro y con portadas de ilustradores como Roger Kastel y Ken Barr que emulaban a los portadistas clásicos de sus pulps.

En estas entregas, Moench da rienda suelta a toda su grandilocuencia recargada para montar historias en las que  Doc  y sus 5 ayudantes en los locos años treinta se dedican a recorrer el mundo enfrentándose a los más variopintos y estrambóticos chalados a instancias generalmente de alguna beldad cariacontecida aprovechando su superioridad tecnológica, repitiendo fórmulas y convenciones propias de los pulps de Dent que ya eran viejas en los setenta.

Si algo destaca sobremanera en este volumen y que ha permitido que estas historias merezcan ser recuperadas es el excelente acabado gráfico que tanto el filipino Tony DeZúñiga como el por aquella época omnipresente John Buscema les proporcionan. Tony DeZúñiga realiza uno de sus mejores trabajos como autor completo demostrando que no fue solo un excelente entintador sino que además se defendía notablemente con los lápices mostrando un gran talento para  la descripción anatómica de los personajes como de sus expresiones y dotando a sus composiciones de gran energía, aunque su estilo estuviese marcadamente influido por el de Buscema, Sin duda, “Big” John influyó notablemente en el estilo como dibujante de DeZúñiga como se comprueba especialmente si se comparan sus historias en solitario con la que Buscema dibuja –o boceta- y DeZúñiga entinta.

En fin, “Doc Savage: ¡Muerte en el corazón del paraíso!” es una obra perfectamente encuadrable en su época y que gustará especialmente a los seguidores de Buscema y los completistas de “Doc Savage”. Y es que por los clásicos nunca pasa el tiempo.

domingo, 9 de diciembre de 2012

“Capitán América: Ataque al Sistema”, de Ed Brubaker, Patrick Zircher y Mike Deodato.




Que poquito queda ya para que Brubaker abandone “Capitán América” y lo que le echarán de menos sus admiradores pues lo que no hay duda es que ha dejado su impronta en la serie. Sin embargo, en arcos argumentales como este “Ataque el Sistema”, publicado en los números 21 a 23 de la edición española de Panini y los números 11 a 14 del sexto volumen yanqui, se pone en evidencia el desgaste que ha sufrido el guionista tras siete años al pie del cañón.

Los supervillanos reinsertados que han adoptado una nueva identidad protegidos por Shield y el Gobierno yanqui en su programa de protección de testigos están siendo asesinados uno a uno por un nuevo Azote. El Capi y sus aliados tratarán de encontrar el origen de la filtración e impedir las ejecuciones del nuevo Azote sin sospechar que bajo la máscara se esconde uno de los viejos amigos del Capi ayudado por un viejo conocido, manipulados ambos por Bravo y la nueva Reina Hydra.

Ataque al Sistema” es un entretenido arco argumental resuelto con oficio por Brubaker en el ajusta una manida trama de thriller – la de la protección a los testigos protegidos- al género superheroico al tiempo que recupera conceptos  y personajes desarrollados por Mark Gruenwald en una de las etapas clásicas más divertidas del personaje. 

De este modo, si en los números inmediatamente anteriores ya habían reaparecido dibujados por Alan Davis algunos supervillanos serpentinos de los que tanto juego dieron a Gruenwald en su Sociedad Serpiente en este nuevo arco argumental ya reaparece el elenco completo que hizo grande esa etapa con personajes como el Hombre-D, la rehabilitada Iguana o la gran aportación de Gruenwald, el ejecutor de supervillanos Azote.

Brubaker juega con los conceptos de Gruenwald con eficacia en una entretenida trama de acción en la que el héroe siempre va un paso por detrás de los malos con fatales consecuencias. Sin embargo, no puede  dejarse de hacer notar el desgaste de Brubaker al frente de la serie ya que la resolución de la identidad del nuevo Azote calca con pequeñas diferencias su gran aportación de Brubaker, la recuperación de Bucky como Soldado de Invierno.

En el aspecto gráfico, sigue el baile de dibujantes en la serie y tras Alan Davis le toca el turno a un efectivo Patrick Zircher con el que ya colaborara Brubaker hace años en “Batman: El Hombre que ríe”. Zircher hace un trabajo apañado y solvente cumpliendo sobradamente con lo que Brubaker le requiere aunque en la útlima entrega tenga que ser ayudado en las últimas páginas por Mike Deodato.

En fin, se nos está acabando la etapa Brubaker  y se inicia su último arco argumental al frente de la colección este mes. A su conclusión, lo comentamos.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Guido Crepax, Garybaldi y Nuda


Ya hemos comentado en muchas ocasiones que en los setenta el cómic y el rock iban de la mano en Europa, especialmente, en países como Francia e Italia (en España, como siempre con retraso esa interrelación llegaría en los ochenta). Si ya hemos comentado en otras entrasdas el papel de Liberattore o Manara como portadistas musicaesl el gran Guido Crépax no se quedó atrás y regaló para la historia de la música italiana la portada de “Nuda”, el primer disco de la banda de rock progresivo italiano Garybaldi.

Crépax, el creador de la icónica "Valentina", ilustró esta maravillosa portada doble con lo que siempre se le ha dado mejo,r una maravillosa beldad desnuda, como ya anuncia el título de un álbum, para un disco inspirado por los sonidos de Jimmi Hendrix pero también por la presencia omnipresente  en este tipo de música de grupos anglosajones como Pynk Floid o Yes.

Aquí os dejo una de las mejores composiciones del disco “Moretto da Brescia”. Que lo disfrutéis.


viernes, 7 de diciembre de 2012

“Invencible 2”, de Robert Kirkman y Ryan Ottley.



 Aunque lleven un considerable retraso en la publicación de nuevo material de la serie, con buen ojo comercial desde Aleta/Dolmen han corrido para sacar en estas fechas prenavideñas el segundo integral de “Invencible”, una entretenidísima serie de superhéroes en la que Robert Kirkman está dando brillo y solera a las convenciones que han sustentado el género desde sus inicios, readaptándolas a los tiempos y gustos modernos. En esta nueva entrega se recoge el material publicado previamente en los tomos prestigio 6 y 7 de la edición española, que a su vez recogían los números 14 a 24 de la serie regular, el número 0 y el especial del Día del Cómic Gratis 2004 de las ediciones yanquis.



Tras el shock que supuso descubrir que su padre no era el superhéroe que pensaba, sino un extraterrestre dispuesto a conquistar la Tierra, el joven Mark Grayson inicia una nueva etapa en su vida finalizando el instituto y comenzando las clases en la Universidad al tiempo que como Invencible empieza a colaborar con el Gobierno en múltiples misiones que le impiden normalizar su vida. Las crisis con su novia Amber y el incipiente alcoholismo de su madre le obsesionan, sin embargo, estos no son los únicos problemas de Mark pues antiguas y nuevas amenazas se preparan para comprobar si realmente es tan Invencible como presume.

 Tras el nivel de intensidad y las revelaciones de las anteriores entregas, la serie entra en un período de calma aparente en la que Kirkman con mimo va desarrollando y continuando las numerosas subtramas que ha ido abriendo al tiempo que se centra en dotar de profundidad la vida civil de Invencible otorgando algo más de protagonismo a personajes como Amber,  William o la madre de Mark. Ello no quiere decir que la serie pierda interés en el plano netamente superheroico pues Kirkman plantea a su ritmo tramas que eclosionarán en futuras entregas. 

 Kirkman da soluciones coherentes a los problemas que se enfrentaría un joven superhéroe sin forzar las situaciones como hemos visto en tantas ocasiones. Esa ausencia de  artificiosidad a la hora de reflejar las reacciones del personaje ante sus problemas es lo que hace grande la serie y humaniza al personaje principal. ¿Es lógico que un chaval joven huya del alcoholismo de su madre y le cuente a su novia o a su mejor amigo que es un superhéroe? Por supuesto que sí.  

Kirkman juega con las convenciones del género y les saca su máximo partido no solo se limita a usarlas con sabiduría en el curso de la historia que está desarrollando en la serie sino que además reflexiona desde el humor como se han sobredimensionado y forzado en otras épocas esas mismas fórmulas. Por otro lado, en el aspecto superheroico las historias y los personajes son prototípicos, pero el guionista da rienda suelta a su imaginación para dar cabida en la serie a todo tipo de amenazas y personajes abarcando toda la amplitud de posibilidades que el género permite – villanos urbanos, genios locos, zombis, genios interdimensionales o amenazas extraterrestres- con lo que el elenco de supervillanos de Invencible en apenas 24 números nada tiene que envidiar al de creaciones mucho más longevas.

En el aspecto gráfico, tras la marcha del padre gráfico de la serie Cory Walker, su sustituto Ryan Ottley demuestra ser un relevo de garantías capaz de mimetizar el estilo elegante de líneas alargadas y finas de Walker al tiempo que le dota de una mayor fuerza y espectacularidad a sus composiciones (y lo que es importantísimo en la industría de los cómics, cumple con las entregas). Creo que la serie sale ganando con el cambio.

En fin, lo mejor de “Invencible” está aun por llegar pero para ello hay que pasar –y disfrutar- de estos números. Ojalá en 2013 desde Aleta/Dolmen le metan caña a la serie y aparte de seguir publicando integrales hagan algo para recuperar el considerable retraso que han acumulado respecto a la serie norteamericana.