lunes, 10 de diciembre de 2012

“Doc Savage: ¡Muerte en el corazón del paraíso!”, de Doug Moench, Tony DeZúñiga y John Buscema.



ECC Ediciones publica en un primer volumen los cuatro primeros números del magazine protagonizado por Doc Savage que la Marvel lanzase en 1975 aprovechando el tirón mediático de la película de Michael Anderson. Aunque ya el primer intento con la serie de comics books de 1972,  que ya comentamos por aquí, , en 1975 insistió con una publicación en formato magazine guionizado por Doug Moench y dibujada principalmente por Tony DeZúñiga  dirigida a captar a los potenciales seguidores de los pulps del personaje con historias de mayor extensión que un comic book normal, en glorioso blanco y negro y con portadas de ilustradores como Roger Kastel y Ken Barr que emulaban a los portadistas clásicos de sus pulps.

En estas entregas, Moench da rienda suelta a toda su grandilocuencia recargada para montar historias en las que  Doc  y sus 5 ayudantes en los locos años treinta se dedican a recorrer el mundo enfrentándose a los más variopintos y estrambóticos chalados a instancias generalmente de alguna beldad cariacontecida aprovechando su superioridad tecnológica, repitiendo fórmulas y convenciones propias de los pulps de Dent que ya eran viejas en los setenta.

Si algo destaca sobremanera en este volumen y que ha permitido que estas historias merezcan ser recuperadas es el excelente acabado gráfico que tanto el filipino Tony DeZúñiga como el por aquella época omnipresente John Buscema les proporcionan. Tony DeZúñiga realiza uno de sus mejores trabajos como autor completo demostrando que no fue solo un excelente entintador sino que además se defendía notablemente con los lápices mostrando un gran talento para  la descripción anatómica de los personajes como de sus expresiones y dotando a sus composiciones de gran energía, aunque su estilo estuviese marcadamente influido por el de Buscema, Sin duda, “Big” John influyó notablemente en el estilo como dibujante de DeZúñiga como se comprueba especialmente si se comparan sus historias en solitario con la que Buscema dibuja –o boceta- y DeZúñiga entinta.

En fin, “Doc Savage: ¡Muerte en el corazón del paraíso!” es una obra perfectamente encuadrable en su época y que gustará especialmente a los seguidores de Buscema y los completistas de “Doc Savage”. Y es que por los clásicos nunca pasa el tiempo.

domingo, 9 de diciembre de 2012

“Capitán América: Ataque al Sistema”, de Ed Brubaker, Patrick Zircher y Mike Deodato.




Que poquito queda ya para que Brubaker abandone “Capitán América” y lo que le echarán de menos sus admiradores pues lo que no hay duda es que ha dejado su impronta en la serie. Sin embargo, en arcos argumentales como este “Ataque el Sistema”, publicado en los números 21 a 23 de la edición española de Panini y los números 11 a 14 del sexto volumen yanqui, se pone en evidencia el desgaste que ha sufrido el guionista tras siete años al pie del cañón.

Los supervillanos reinsertados que han adoptado una nueva identidad protegidos por Shield y el Gobierno yanqui en su programa de protección de testigos están siendo asesinados uno a uno por un nuevo Azote. El Capi y sus aliados tratarán de encontrar el origen de la filtración e impedir las ejecuciones del nuevo Azote sin sospechar que bajo la máscara se esconde uno de los viejos amigos del Capi ayudado por un viejo conocido, manipulados ambos por Bravo y la nueva Reina Hydra.

Ataque al Sistema” es un entretenido arco argumental resuelto con oficio por Brubaker en el ajusta una manida trama de thriller – la de la protección a los testigos protegidos- al género superheroico al tiempo que recupera conceptos  y personajes desarrollados por Mark Gruenwald en una de las etapas clásicas más divertidas del personaje. 

De este modo, si en los números inmediatamente anteriores ya habían reaparecido dibujados por Alan Davis algunos supervillanos serpentinos de los que tanto juego dieron a Gruenwald en su Sociedad Serpiente en este nuevo arco argumental ya reaparece el elenco completo que hizo grande esa etapa con personajes como el Hombre-D, la rehabilitada Iguana o la gran aportación de Gruenwald, el ejecutor de supervillanos Azote.

Brubaker juega con los conceptos de Gruenwald con eficacia en una entretenida trama de acción en la que el héroe siempre va un paso por detrás de los malos con fatales consecuencias. Sin embargo, no puede  dejarse de hacer notar el desgaste de Brubaker al frente de la serie ya que la resolución de la identidad del nuevo Azote calca con pequeñas diferencias su gran aportación de Brubaker, la recuperación de Bucky como Soldado de Invierno.

En el aspecto gráfico, sigue el baile de dibujantes en la serie y tras Alan Davis le toca el turno a un efectivo Patrick Zircher con el que ya colaborara Brubaker hace años en “Batman: El Hombre que ríe”. Zircher hace un trabajo apañado y solvente cumpliendo sobradamente con lo que Brubaker le requiere aunque en la útlima entrega tenga que ser ayudado en las últimas páginas por Mike Deodato.

En fin, se nos está acabando la etapa Brubaker  y se inicia su último arco argumental al frente de la colección este mes. A su conclusión, lo comentamos.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Guido Crepax, Garybaldi y Nuda


Ya hemos comentado en muchas ocasiones que en los setenta el cómic y el rock iban de la mano en Europa, especialmente, en países como Francia e Italia (en España, como siempre con retraso esa interrelación llegaría en los ochenta). Si ya hemos comentado en otras entrasdas el papel de Liberattore o Manara como portadistas musicaesl el gran Guido Crépax no se quedó atrás y regaló para la historia de la música italiana la portada de “Nuda”, el primer disco de la banda de rock progresivo italiano Garybaldi.

Crépax, el creador de la icónica "Valentina", ilustró esta maravillosa portada doble con lo que siempre se le ha dado mejo,r una maravillosa beldad desnuda, como ya anuncia el título de un álbum, para un disco inspirado por los sonidos de Jimmi Hendrix pero también por la presencia omnipresente  en este tipo de música de grupos anglosajones como Pynk Floid o Yes.

Aquí os dejo una de las mejores composiciones del disco “Moretto da Brescia”. Que lo disfrutéis.


viernes, 7 de diciembre de 2012

“Invencible 2”, de Robert Kirkman y Ryan Ottley.



 Aunque lleven un considerable retraso en la publicación de nuevo material de la serie, con buen ojo comercial desde Aleta/Dolmen han corrido para sacar en estas fechas prenavideñas el segundo integral de “Invencible”, una entretenidísima serie de superhéroes en la que Robert Kirkman está dando brillo y solera a las convenciones que han sustentado el género desde sus inicios, readaptándolas a los tiempos y gustos modernos. En esta nueva entrega se recoge el material publicado previamente en los tomos prestigio 6 y 7 de la edición española, que a su vez recogían los números 14 a 24 de la serie regular, el número 0 y el especial del Día del Cómic Gratis 2004 de las ediciones yanquis.



Tras el shock que supuso descubrir que su padre no era el superhéroe que pensaba, sino un extraterrestre dispuesto a conquistar la Tierra, el joven Mark Grayson inicia una nueva etapa en su vida finalizando el instituto y comenzando las clases en la Universidad al tiempo que como Invencible empieza a colaborar con el Gobierno en múltiples misiones que le impiden normalizar su vida. Las crisis con su novia Amber y el incipiente alcoholismo de su madre le obsesionan, sin embargo, estos no son los únicos problemas de Mark pues antiguas y nuevas amenazas se preparan para comprobar si realmente es tan Invencible como presume.

 Tras el nivel de intensidad y las revelaciones de las anteriores entregas, la serie entra en un período de calma aparente en la que Kirkman con mimo va desarrollando y continuando las numerosas subtramas que ha ido abriendo al tiempo que se centra en dotar de profundidad la vida civil de Invencible otorgando algo más de protagonismo a personajes como Amber,  William o la madre de Mark. Ello no quiere decir que la serie pierda interés en el plano netamente superheroico pues Kirkman plantea a su ritmo tramas que eclosionarán en futuras entregas. 

 Kirkman da soluciones coherentes a los problemas que se enfrentaría un joven superhéroe sin forzar las situaciones como hemos visto en tantas ocasiones. Esa ausencia de  artificiosidad a la hora de reflejar las reacciones del personaje ante sus problemas es lo que hace grande la serie y humaniza al personaje principal. ¿Es lógico que un chaval joven huya del alcoholismo de su madre y le cuente a su novia o a su mejor amigo que es un superhéroe? Por supuesto que sí.  

Kirkman juega con las convenciones del género y les saca su máximo partido no solo se limita a usarlas con sabiduría en el curso de la historia que está desarrollando en la serie sino que además reflexiona desde el humor como se han sobredimensionado y forzado en otras épocas esas mismas fórmulas. Por otro lado, en el aspecto superheroico las historias y los personajes son prototípicos, pero el guionista da rienda suelta a su imaginación para dar cabida en la serie a todo tipo de amenazas y personajes abarcando toda la amplitud de posibilidades que el género permite – villanos urbanos, genios locos, zombis, genios interdimensionales o amenazas extraterrestres- con lo que el elenco de supervillanos de Invencible en apenas 24 números nada tiene que envidiar al de creaciones mucho más longevas.

En el aspecto gráfico, tras la marcha del padre gráfico de la serie Cory Walker, su sustituto Ryan Ottley demuestra ser un relevo de garantías capaz de mimetizar el estilo elegante de líneas alargadas y finas de Walker al tiempo que le dota de una mayor fuerza y espectacularidad a sus composiciones (y lo que es importantísimo en la industría de los cómics, cumple con las entregas). Creo que la serie sale ganando con el cambio.

En fin, lo mejor de “Invencible” está aun por llegar pero para ello hay que pasar –y disfrutar- de estos números. Ojalá en 2013 desde Aleta/Dolmen le metan caña a la serie y aparte de seguir publicando integrales hagan algo para recuperar el considerable retraso que han acumulado respecto a la serie norteamericana.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

“The Pro: La Profesional”, de Garth Ennis, Amanda Conner y Jimmy Palmiotti




Esta tarde repasando viejos cómics –bueno, no tan viejos- ha vuelto a caer en mis manos “The Pro: La Profesional” esta curiosa sátira publicada hace años por Aleta/Recerca y que Ennis y Conner, publicaron dando su contenido difícilmente encajable dentro del mainstream más formulaico en la independiente Image. Una obra en la que tras la satira esperpéntica y cafre que tanto gusta a Ennis hace una interesante reflexión en torno al género y su propio posicionamiento respecto al mismo.

La historia nos cuenta cómo una chica de la calle que se dedica a hacer mamadas para sacar adelante a su bebé es convertida por los azares de unos alienígenas curiosos en una superheroina. La tipa, que es vulgar y chabacana como ella sola, acaba enrolada en un supergrupo la Liga del Honor por la pasta, pero no acabará de encajar ya que sus modales y terrenales inquietudes chocarán con los altos ideales y las formas estiradas de los miembros del grupo. Sin embargo, en el momento clave, La Profesional acabará comportándose como toda una superheroina.

En una lectura rápida “The Pro” no va más allá de la mera sátira superficial y salvaje al género superheroico que tanto disgusta a Ennis. Sin embargo, bajo esa patina de humor facilón y machista que tanto mola a sus seguidores, el guionista deja entrever más de una interesante reflexión en torno al género superheroico exponiendo los motivos de su disgusto.

En el fondo, “The Pro” es la enésima vuelta de tuerca en torno al mito de Pigmalión en el que unos moralistas superhéroes émulos de los más icónicos miembros de la Liga de la Justicia de América de DC intentan llevar por el camino recto a la descarriada prostituta lo que da lugar a situaciones de lo más cafre y excesivas propias del humor grueso que tan bien practica Ennis.

A pesar de ello y más allá de su superficie chabacana, infantil y excesiva que puede provocar el rechazo inicial, “The Pro” es uno de los mejores trabajos de Ennis  Un tebeo en el que sin ser Bernard Shaw ni George Cukor, plantea con lucidez los contrastes entre los problemas “reales” de la protagonista frente a la fantasía ideal y edulcorada de los icónicos superhéroes, poniendo incluso en  boca de aquella buena parte de las razones por las que el autor desprecia el género. Este planteamiento antitético entre realidad y fantasía como fuente de situaciones cómicas, violentas y extremas sería la base que años más tarde Millar explotaría en su aclamada “Kick-Ass”.

También resulta curioso comprobar como, a pesar de ese desprecio continuo y el humor gamberro e infantil general de la obra, Ennis conoce perfectamente los engranajes del género superheroico y sus personajes más icónicos a los que satiriza plasmando con acierto versiones chuscas de algunos de los más reconocibles a los que hace objeto de su escarnio descarnado. Sin embargo, y a pesar de toda su pretendida radicalidad, en el fondo Ennis no se atreve en el desenlace de la obra de transgredir las convenciones que crítica,  convirtiendo finalmente a la antiheroina protagonista en una auténtica heroína, lo que en buena medida pone en enteredicho toda su crítica anterior.

En el aspecto gráfico, Amanda Conner realiza un gran trabajo imprimiendo el toque caricaturesco que la obra precisa y reflejando con acierto los gags chuscos y suavizando la violencia extrema que Ennis prodiga y reflejando con acierto  las esperpénticas versiones de los héroes DC que satiriza.

Sin ser tan salvajemente demolera y desprejuiciada como “Marshall Law” ni tan reiterativa como la versión extendida que el mismo Ennis ha realizado años después en “The Boys”, “The Pro” es una obra original que de un modo ingenioso e inteligente introduce una crítica perspicaz a algunas de las principales convenciones del género superheroico desde un saludable planteamiento cómico aunque, en mi opinión, parte de su brillantez se difumina en los tics y tópicos de los que tanto abusa Ennis cuando se desata. A pesar de todo, “The Pro” es un cómic lo suficientemente interesante como para merecer una segunda relectura. 

martes, 4 de diciembre de 2012

“Hágase el caos: Umbra”, de Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí.




Tras hacerse demasiado de rogar, por fin nos llega la conclusión de “Hágase el caos”, el cómic de espías que los premiados  Felipe Hernández Cava (guionista) y Bartolomé Seguí (dibujante) acaban de publicar a través de Norma Editorial (en España) y Dargaud (en Francia), tras la excelente “Las Serpientes Ciegas” y, de cuya primera parte, “Lux” ya escribí algo por aquí.
Retomando la historia allí donde se interrumpiera en “Lux”, Alex y Vanesa se trasladan a Mallorca haciéndose pasar por un matrimonio para investigar la identidad de la persona que le mandaba las misteriosas postales a la fallecida madre de Alex. Sin embargo, en Mallorca cada nuevo descubrimiento les conducirá a un nuevo misterio en torno a la muerte de la madre de Alex y las distintas facciones enfrentadas en torno a la creación del nuevo estado de Yugoslavia.
Tras leer “Umbra” –recomiendo releer de nuevo la primera parte del díptico “Lux” antes de afrontar su lectura- uno no puede dejar de rendirse ante la elaborada trama de espionaje que el estupendamente avenido dúo de creadores ha pergeñado y que nada tiene que envidiar a los clásicos de Simenon o Greene que toman como referentes. Como si de una matrioska rusa se tratase, la trama enlaza a la perfección el oscuro pasado del protagonista Alex con la descripción del complejo juego de fuerzas e intereses contrapuestos que desembocaron en la creación de Yugoslavia, un estado artificial en un territorio conflictivo que siempre ha sido objeto de luchas externas e internas.
El trabajo de documentación se me antoja enorme no solo para entender y sintetizar todo el contexto histórico al que se refiere la obra sino además para hilvanarlo hábilmente en la trama sin caer en el excesivo didactismo sino poniéndolo al servicio de la historia hasta concluir dando sentido a la larga elipsis con la que se inicia “Lux”. Como ya ocurriera en “Las Serpientes Ciegas”, la historia se centra en mostrar a unos personajes derrotados y atormentados víctimas de un juego de poder en el que no han elegido participar y que acaba separándolos sin que en ningún caso los avances que el protagonista Alex realiza aclaren las cosas sino que aportan nuevas sombras respecto a los ambiguos bandos que se enfrentan y su dudosa moralidad. Sin embargo, en esta ocasión, a modo de epílogo, los autores añaden una tregua a los personajes ofreciéndoles una salida airosa al cabo de los años en un final abierto evocador del “Bel Morir” de Álvaro Mutis.
 
A pesar de las influencias literarias que sobrevuelan la obra, estamos ante un cómic perfectamente engarzado y en el que se ha documentado al máximo la descripción de los lugares –impresionante su retrato de la lluviosa Mallorca invernal de posguerra refugio de espías y exiliados - y los personajes retratados con maestría por un Bartolomé Seguí a los que ha caracterizado con un ligero toque de familiaridad cercano a modelos cinematográficos imperecederos como Spencer Tracy, Lauren Bacall o Edward G. Robinson. Seguí cuida hasta el último detalle la presentación de cada detalle y es único en  la creación de atmósferas hitchcockianas absorbentes, contenidas e íntimas que atrapan al lector y le impiden abandonar la lectura hasta la última página.
En fin, “Umbra” es un colofón redondo, triste y hermoso a este estupendo díptico que es “Hágase el caos”, un gran cómic que me da la sensación que por el clasicismo de su propuesta está pasando excesivamente desapercibido. No importa, lo clásico está llamado a perdurar y resistir las modas. Un tebeo excelente.

lunes, 3 de diciembre de 2012

“Parker 3: El Golpe”, de Darwyn Cooke.




Astiberri publica “El Golpe”, la tercera entrega de las adaptaciones al cómic -de las anteriores ya os comenté aquí y aquí-  que el canadiense Darwin Cooke viene realizando de las novelas del prolífico Donald Westlake (Richard Stark, para los amigos) protagonizadas por Parker, su personaje más emblemático.
En esta nueva entrega, a Parker le proponen abandonar su retiro dorado en Miami para dar un arriesgado golpe a toda una ciudad minera a instancias de un aficionado. Parker, que no se fía del soplón, ve el atraco múltiple como un auténtico desafío profesional a la altura de su legendaria reputación en el mundo del crimen y, a pesar de no tenerlas todas consigo, acepta organizar toda la operación, perfilando la huida y reclutando a los delincuentes profesionales que harán falta para llevar a cabo el atraco. Sin embargo, cuando tras la minuciosa preparación todo parecía ir bien las cosas acaban por torcerse de la manera más inesperada.

Alain Cavalier en 1967, al adaptar al cine la novela de Westlake bajo el título “Saqueo en la Ciudad”, realizó un primoroso ejercicio de estilo incorporando a los ritmos pausados del polar francés la intensidad cruda de la novela de Westlake que Cooke ha intentando imitar, desde su propia identidad autoral y aprovechando los hallazgos de las dos primeras adaptaciones, en su adaptación al cómic de  El golpe”.Sin embargo, los ritmos del género negro en lo literario y cinematográfico son distintos que los del cómic y la historia de Cooke impecable en lo formal – partiendo de la base de un evocador bitono que en cada entrega modifica, combinando el negro con otro color, en este caso el amarillo, que le otorga a cada una de las entregas su propia identidad gráfica-,  en lo narrativo va perdiendo fuelle conforme avanza para desembocar en un desenlace soso y anticlimático en parte debido a la propia frialdad intrínseca al estilo minimalista, preciosista y retro de Cooke y en parte a su decisión autoral de regodearse la descripción de los elementos psicológicos y organizativos de la trama, sintetizando en demasía el meollo oscuro y sucio de la obra de Westlake.

De este modo, “El Golpe” de Cooke va de más a menos, con un impresionante capítulo inicial en el que el autor logra transmitir la fuerza del relato y de su carismático protagonista con una narración gráfica carente de texto en la que la escenificación impresionista y las elegantes soluciones gráficas se combinan con acierto para reflejar la crudeza del protagonista y el ambiente furtivo en el que se mueve. 

El magnífico arranque eisneriano se va difuminando conforme la obra avanza organizada en cuatro libros o capítulos. Así,  tras el alistamiento de Parker y la organización del golpe – muy divertida la broma-homenaje para entendidos de Cooke al usar las facciones de algunos de sus amigos y colegas (Steranko, Cho, Noto, etc.…) para caracterizar a algunos de los compinches de Parker-  se pasa a la ejecución y la huida usando la secuencia temporal para remarcar el paso del tiempo. Sin embargo, la obra de un planteamiento en los capítulos iniciales con un protagonista definido (Parker) pasa a una coralidad de voces conforme Cooke incorpora más personajes a la historia que la torna más confusa,  llegando a la ruptura definitiva con la anticlimatica plasmación de las ensoñaciones introspectivas de Grofield, uno de los cómplices de Parker, que acaba por poner en peligro todo el plan y precipita y desvirtua la descripción del fiasco final.
 A pesar que el resultado está lejos de resultar redondo sobre todo porque en mi opinión hubiera requerido de una mayor extensión, “El Golpe” se lee con agrado y se disfruta gracias a la excelente labor gráfica de Cooke, un magnífico dibujante, aunque a mí entender una vez más fracasa a la hora de adaptar la esencia dura y descarnada de la obra original, resultado su traslación un ejercicio de estilo más efectista que efectivo que da como resultado un estupendo cómic pero una mediocre adaptación. Veremos si a la cuarta va la vencida.

domingo, 2 de diciembre de 2012

A Serge Clerc le gustan The Fleshtones.



Sin duda Serge Clerc, a pesar de ser un autor bastante ignorado en España (solo se publicó hace décadas un álbum titulado “La noche de Mocambo"), ha sido uno de los grandes renovadores de la línea clara en los setenta desde sus publicaciones en “Metal Hurlant” con la creación de personajes como Phil Perfect y Sam Bronx.

Sin embargo, es menos conocida su estrecha relación con el mundillo de la música ilustrando durante años revistas especializadas como "Rock'n'Folk" y "New Musical Express”. Fruto de esta relación, llegaron los encargos para las portadas de numerosos discos entre las que destaca la que realizó para la banda The Fleshtones.

The Fleshtones se formó en los setenta en Nueva York y liderados por Peter Zaremba no han dejado de practicar hasta el momento un divertido garage rock siendo una de las bandas emblemáticas de este género. en 1985  The Fleshtones viajaron a París y de una serie de actuaciones en el Gibas Club surgió “Speed Connection” su primer álbum en directo para el que Clerc realizó la magnífica portada.

Os dejo uno de sus temas más populares “I was a teenager zombie” que el grupo grabó en 1987 para la película homónima.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Manuel “Spain” Rodriguez (1940-2012)




 El día 28 falleció Manuel “Spain” Rodríguez, figura clave de la escena del cómic “underground” junto a los Crumb, Shelton y demás en los años sesenta.


De padre español y madre italiana, Spain Rodriguez nació en Buffalo y estudió en Nueva York. De firmes ideas progresistas, Spain fue cofundador en 1975 el United Cartoon Workers of America y en sus obras siempre insuflo su ideología contestataria y crítica. En ese sentido, destaca la creación de Trashman, un superhéroe de la clase trabajadora que en unos  distopicos Estados Unidos posnucleares se enfrenta a la policía fascista, y su último trabajo una biografía de Che Guevara, “Che: una biografía gráfica”.

Su producción se ha publicado fundamentalmente en las principales publicaciones underground, “Zap Comix”, “Arcade”, “Tales from the Leather Nun” o “San Francisco Comic Book” o  el “American Splendor” de Pekar y, en los últimos tiempos, su trabajo ha sido recopilado en títulos como “Thrasman Lives! The Collected Stories from 1968 to 1985” , “Trashman Lives!”, “Cruisin’ with the Hound: The Life and Times of Fred Toote”.

Entre el resto de su obra también destacan trabajos como “Nightmare Alley”, adaptación de la novela de William Lindsey Graham,You Are a Spiritual Being Having a Human Experience”, “Alien Apocalypse”, “My True Store”, “She: Anthology of Big Bitch” y “The Inheritance of Rufus Griswold”.

La mayor parte de su obra está todavía inédita en España y no sería mala idea que alguna editorial – sí, estoy pensando en La Cúpula- retomara su publicación.


D.E.P.