miércoles, 14 de noviembre de 2012
martes, 13 de noviembre de 2012
“Bois-Maury 15: Ojo-del-Cielo”, de Yves H. y Hermann.
Norma Editorial publica “Ojo-del-Cielo”,
un nuevo álbum de la serie “Bois-Maury” –la continuación de la estupenda “LasTorres de Bois-Maury”- que nos devuelve
a un Hermann Huppen, a pesar de su edad, en estupendo estado de forma.
En medio de la selva
amazónica una expedición de conquistadores en busca de El Dorado sufre una
emboscada de una tribu de indígenas. Los escasos supervivientes iniciarán una huida en pos de su supervivencia acosados por los peligros de la selva y los belicosos
nativos, los enfrentamientos entre los miembros del reducido pero belicoso grupo y con la única guía
de un salvaje prisionero que esconde más de un secreto.
“Ojo-del-Cielo” me ha
parecido uno de los álbumes que mejor capta la esencia de la serie original
desde que Hermann cedió el guión de la misma a su hijo Yves. Una historia donde
se refleja perfectamente la quimera de los ambiciosos conquistadores en busca de
El Dorado y enlaza directamente con uno de los temas centrales de la serie principal, las
utópicas aspiraciones del caballero Aymar –el protagonista de la serie
original- y sus distintos descendientes, protagonistas de las aventuras
autoconclusivas del spin-off, desperdigados por el tiempo y el espacio.
Es cierto que la historia
planteada no es especialmente original y bebe directamente de la película de
Herzog “Aguirre, la cólera de Dios” pero el cómic está magistralmente
desarrollado para mostrar a través de sus principales personajes las
motivaciones de los conquistadores españoles que en pos a la religión y la ambición exploraron el nuevo
mundo.
Por suerte para nosotros,
buena parte de la obra se desarrolla prácticamente sin necesidad de textos y
estos se reducen a lo imprescindible dejando al talento del veterano Hermann la
elaboración de la historia. Este no ha perdido nada de su habilidad para a través
de planos y contraplanos exigir al lector su participación activa en la lectura
del cómic sin darle todo mascado y exigiendo al tiempo un mínimo esfuerzo para entender una historia con grandes dosis de realismo al tiempo que traslada con minuciosidad y detalle a través de
cuidadas aguadas toda la poesía de la belleza mortal de la selva amazónica poniendo especial
hincapié en los juegos de luces con los que refleja las distintas horas del día.
Mención aparte señalar
la decisión de Norma de no respetar la
portada de la edición francesa (arriba) con lo que se pierde parte del efecto buscado
por Hermann en la que una vez más usaba de la portada como una viñeta para
introducir la historia y al personaje principal, perdiéndose ese detalle en la elegida por Norma (y dejar por el camino parte del significado del título). Una pena que no se cuiden estos detalles.
lunes, 12 de noviembre de 2012
“Liga de la Justicia Oscura 2: El alzamiento de los vampiros”, de Peter Milligan, Mikel Janin, Joshua Hale Pialkov, Andrea Sorrentino y Daniel Sempere.
La elección de ECC de editar
distintas colecciones del Nuevo Universo DC en tomillos cuatrimestrales de
cuatro grapas en lugar de optar por una edición más flexible, que recoja arcos
argumentales completos, les va a traer disgustos en las ventas, más allá de la
calidad del material publicado, y lo que ocurre en esta serie es un claro
ejemplo.
“La Liga de la Justicia Oscura” parte de una
idea atractiva -englobar a los superhéroes místicos más grillados de DC en un
grupo- pero tras su correcto inicio en este nuevo tomo resulta completamente
incomprensible para quiénes quieran
echarle un vistazo sin haberse leído la primera entrega. Y es que, si tenemos
en cuenta que en estos cuatro números se incluye la conclusión del arco de laprimera entrega y se inicia el nuevo titulado “El Alzamiento de los Vampiros”
en el que se incorpora solo una parte del crossover con otra de las nuevas
series ,“Yo, Vampiro”, más de un
aficionado va a necesitar de la magia para no volverse tan loco como los
protagonistas intentando poner orden a este galimatías (y, para más inri, la
portada elegida para este recopilatorio es la del número siete de “Yo, Vampiro”
y no alguna de las de la serie que le da título).
Lo único claro en todo este desbarajuste es
que esta segunda entrega de “La Liga de la Justicia Oscura” incluye los números
cinco a siete de esta serie y el siete de “Yo Vampiro” de la numeración
de sus respectivas ediciones yanquis y que enlazaría con lo publicado en la primeraentrega del “Yo Vampiro” de ECC (a estas alturas, y antes que me preguntéis en
los comentarios ya adelanto que la editorial ha aclarado en su apartado de Consultas
que los números 7 y 8 de “Yo, vampiro” relacionados con esta saga se van a
publicar únicamente en esta cabecera y no en la propia y además debido al
rígido formato de cuatro grapas por número español el siete en esta entrega y
el ocho en la siguiente con lo que al lector que solo le interese esa serie le
“obligarán” a beberse dos tazas de esta).
Tras desactivar la amenaza
mística de La Encantadora, los distintos miembros de la Liga de la Justicia
Oscura pretenden seguir con sus vidas por separado a pesar de las advertencias
de Madame Xanadú sobre el destino fatal que les aguarda y los sueños
premonitorios que sufren. Sin embargo, tendrán que volver a reunirse a su pesar
para hacer frente en Gotham a Caín, el vampiro primigenio liberado tras la
muerte de Andrew Bennett y su ejército de No Muertos.
Una de las premisas que
tenían clara los planificadores del NUDC (o sea, Dan Didio y Jim Lee) al pretender
simplificar el universo DC original es que las series y los personajes que las
protagonizan interactuarán más con la justificación de intentar dotar de una
mayor solidez al Nuevo Universo (y otra – real- de aumentar las ventas globales)
interrelacionando las series entre sí y presentando de ese modo a los nuevos personajes
a los aficionados. Siguiendo esas premisas, nos encontramos con historias como
las incluidas en este segundo tomo de la “La Liga de la Justicia Oscura” en la que
no solo aparecen los personajes de ambas cabeceras entrecruzadas sino que
además atisbamos a otros, como Frankenstein y los Agentes de Shade, Batgirl o
el mismísimo Batman.
El resultado es un
despiporre memorable para una serie que Milligan ya planteaba de por sí caótica y que tiene
como uno de sus principales atractivos el que los miembros del grupo anden
siempre a la gresca. En ese sentido, Milligan cumple, y más allá de lo
delirante y anecdótico que resulta todo el tinglado alucinógeno de la
Encantadora y los Vampiros, lo más divertido es comprobar lo mal que se llevan
estos personajes entre sí e intuir hasta donde podría haber llegado un tipo tan
sádico con sus personajes como Milligan con esta materia prima si no le
hubieran cortado las alas tan pronto (tras la conclusión de “El Alzamiento de
los Vampiros” , Milligan pasó a guionizar “Stormwatch” siendo sustituido en
esta serie, primero, por Jeff Lemire y, después, por John Michael Straczinsky).
Lo mejor de esta
desconcertante entrega, es disfrutar del dibujo de Mikel Janin y Daniel Sempere (en el número que
le sustituye), quiénes despliegan su buen hacer para reflejar todo tipo de
espantajos místicos y planos oníricos psicodélicos junto a despampanantes y
bellas heroínas poniendo de paso algo de orden en el cuidadoso caos ideado por
Milligan, y Andrea Sorrentino, el dibujante de “Yo Vampiro”, que sorprenderá
por su elegancia fotorrealista que tanto recuerda para bien y para mal a Jae
Lee a los que no le conozcan todavía.
En fin, lo lógico es que
este tomo hubiera incluido todo el arco de “El alzamiento de los vampiros”
completo pero al no ser así espero que ECC se replantee la edición de esta
serie y en la próxima entrega publique el final de “El Alzamiento de los
Vampiros” y el arco completo guionizado por Lemire porque de otro modo van a
perder muchos potenciales seguidores.
domingo, 11 de noviembre de 2012
“Capitán América: Impotente”, de Ed Brubaker y Alan Davis.
Tras el decepcionante pasode Steve McNiven por la serie del “Capitán América” y un epílogo a “MiedoEncarnado” dibujado por el aplicado pero limitado Butch Guice que no hace más que poner en evidencia la
intrascendencia de ese poco afortunado y publicitado megaevento, la serie sorprendentemente recupera algo de los mejores momentos de la etapa de Brubaker en “Impotente”, el arco
argumental que se desarrolla durante los números 19 a 21 de la numeración de Panini.
La nueva Reina Hidra aliada
con Zemo se la hacen pasar canutas a un Capitán América más vulnerable que nunca
tras sufrir la reversión de la fórmula del Supersoldado y volver a ser de nuevo
un enclenque. Mientras buscan una cura, sus amigos y aliados intentan frenar el caos que se
produce en Nueva York cuando el Escuadrón Serpiente se dedica a activar una serie
de bombas locas que desata la locura entre los civiles pero será Sharon Carter la
única capaz de detener al villano que ha provocado el actual estado del Capi,
aunque para ello tenga que jugarse su propia vida.
Ains…Que bien me lo he
pasado con esta historia en la que Brubaker da buena muestra de su talento para
el género de los superhéroes, en general, y el Capitán América, en particular.
Mezcla de conceptos y personajes antiguos tomados de la rica historia del
personaje con nuevos introducidos por Brubaker a lo largo de su etapa construye
un arco trepidante pleno de acción y muy divertido.
Claro que si Brubaker se pinta
la cara color esperanza y luce más es porque por fin cuenta tras bastante
tiempo con un dibujante de altura que conoce las teclas del género como pocos y
cuenta con un estilo que aúna elegancia con espectacularidad, nada menos que un
Alan Davis que se lo pasa pipa dibujando una historia que Brubaker concibe para
su lucimiento. Con un estilo que no pierde frescura que ha evolucionado de una
manera natural desde sus tempranas influencias a Adams o Gil Kane, Davis aporta
una expresividad a los personajes y una luminosidad a la serie que no habíamos
visto desde hace mucho tiempo en la serie. Lástima que lo bueno dure apenas
cinco números yanquis.
En fin, a disfrutar de este
entretenidísimo arco en el que Bru y Davis ponen todo su talento en común para
construir una historia muy agradable para leer y que tanto los viejos como los
nuevos seguidores del Capi apreciarán.
sábado, 10 de noviembre de 2012
Cartel del I Salón del Cómic de Burgos.
Oye, pues no está nada mal
que a pesar de la situación económica que padecemos se sigan multiplicando los salones de cómics por toda la geografía española. La última ciudad en subirse al carro ha
sido Burgos a través de su Asociación de Libreros con el BAMF! y un cartel (obra
de Iván Sarnago) que eleva la recia sobriedad castellana a clave superheroica. El
que quiera todavía está a tiempo de acercarse. El programa, aquí.
Ojalá el Salón sea un éxito
y tenga continuidad en próximos años.
viernes, 9 de noviembre de 2012
¿Habrá Expocómic? Yo creo que sí
Ya me barruntaba yo ayer
cuando me enteré del cierre fulminante e indefinido por parte del Ayuntamiento de Madrid del Palacio de Congresos y el Pabellón de Cristal temporalmente como consecuencia
de la tragedia del Madrid Arena que esto podía a ocurrir y, efectivamente, a
las pocas horas ya estaba circulando el rumor y saltando las alarmas en las redes sociales en torno a
la posible cancelación del Expocómic 2012 a celebrar del 29 de Noviembre al 2 de Diciembre con
las gentes del tebeo cerrando filas en torno al Salón.
Más allá de la nefasta
política de la alcaldesa y su gobierno y la vergonzosa gestión que se
está haciendo de la tragedía del Madrid Arena, me parece lógico que si estos
edificios no cumplen con las medidas de seguridad que marca la normativa se cierren
durante el tiempo imprescindible para arreglarlo sin anteponer el impacto económico o político que eso pueda conllevar. No se puede poner en riesgo ni una
vida más por una mala gestión y miedito da pensar lo que podría suceder en un
Expocómic lleno de gente (28.500 se comenta que acudieron el año pasado) o lo
que podría haber pasado en años anteriores ahora que sabemos que no se cumplían
las condiciones de seguridad.
Otra cosa es que ya haya
quién vea absurdas persecuciones y quiera convertir al Cómic y su raquítica
industria en la víctima propiciatoria de esta medida. No, este cierre puede
afectar al Expocómic de lleno pero también a otros eventos programados en esas
fechas como el concierto de Diciembre Fito y los Fitipaldis o cualquier otro evento
multitudinario programado en esos centros.
Por otro lado, dado el
tiempo que queda todavía podrían buscarse soluciones alternativas para que no
se cancele el Expocómic 2012 que sería ponerse en lo peor. Soluciones como buscar otro edificio
disponible que cumpla con las medidas de seguridad necesarias o retrasar las
fechas de celebración ahora que todavía hay un margen de maniobra.
De momento, en la página deExpocómic no hay ningún comunicado por lo que se supone que esta noticia no
pasa de rumor y ojalá se quede solo en eso. Pero en caso que finalmente se
celebre el Expocómic 2012 que se celebre en un lugar donde no peligre la vida
de nadie y la gente se pueda divertir con los tebeos.
Y es que, si poniéndonos en
el peor de los casos, finalmente hay un Expocómic y pasa algo la responsabilidad será tanto de
la organización como del Ayuntamiento pero nunca de la gente que acuda al Salón confiando en que se cumple con la normativa. Y eso es algo que nadie quiere.
jueves, 8 de noviembre de 2012
“Los Poseídos”, de Geoff Johns, Kris Grimminger y Liam Sharp.
ECC inicia la publicación en
España de las obras de Wildstorm tras su compra por DC con “Los Poseídos”, una
curiosa incursión del superheroico Geoff Johns en el género del terror aunando
fuerzas con Kris Grimminger y el dibujante Liam Sharp para elaborar un tebeo de
entretenimiento con una factura más propia de los noventa que de las tendencias
actuales.
Los poseídos es un grupo de
superexorcistas que en su niñez y juventud fueron poseídos por demonios que les
dejaron marcadas huellas tanto físicas como psicológicas. Armados de agua
bendita, oraciones y pistolones los poseídos intentan evitar que otros sufran
la misma experiencia pero cuando su líder es nuevamente poseído por el más
poderoso de los demonios tendrán que hacer uso de toda su pericia para
averiguar si han sido traicionados o forman parte de un arriesgado plan para
acabar de una vez por todas con el mismísimo Diablo.
Alucinada historia de
demonios, exorcismos y posesiones la que se montan Johns y Grimminger tomando como
punto de partida sin ningún pudor referentes cinematográficos ya clásicos del
género como “El Exorcista”, “Vampiros de John Carpenter” y “Blade” en un claro
guiño a una deseada adaptación cinematográfica, pasados por la túrmix de la
estética molona y superficial de la primitiva Image de héroes hiperbólicos,
heroínas neumático y personalidades planas con una historia que se sustenta
exclusivamente en las altas dosis de acción que describe y en un mínimo esfuerzo
entre exorcismo y exorcismo por dotar de algo de personalidad a los personajes
principales sin salirse demasiado de los tópicos más previsibles de las
películas sobre posesiones.
En el aspecto gráfico, Liam
Sharp nos introduce en su particular túnel del tiempo y nos traslada a los
noventa para con un estilo ecléctico influido por los Darrow, Dillon o Ryp basado en los cuerpos hipertrofiados y los espantajos macabros en una
narración abrupta, ágil y cinematográfica
a base de grandes viñetas en las que muestra talento para dibujar
hermosos edificios góticos. Por otro lado, Sharp aprovecha el diseño de página
y la ambientación oscura de la historia
para reducir los fondos al mínimo. A pesar de su habilidad para dibujar grandes
músculos y tetas la expresividad de los personajes es más que limitada con lo
que en ocasiones el parecido entre algunos de ellos ocasiona confusión y
dificulta el seguimiento de la historia.
Si tenemos en cuenta su
falta de pretensiones y asumimos su marcado carácter de producto de
entretenimiento “Los Poseídos” puede ayudar a pasar el rato y agradará
fundamentalmente a los devoradores adolescentes de blockbusters molones mientras se espera a
hacer tiempo a una película palomitera que no creo que tarde muchos años en llegar a las carteleras. Y si
no, al tiempo.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
“Wonder Woman 2”, de Azzarello, Chiang y Akins.
Me ha sabido a poco la
segunda entrega de la nueva “Wonder Woman” de Azzarello que acaba de publicar
ECC y que recoge los números 5 a 8 de la edición norteamericana y es que se lee en un
suspiro.
Desterrada de la Isla
Paraíso, Diana intenta con su nueva familia y aliados sobrevivir a la ira de
Hera y al vacío de poder divino provocado por la desaparición de Zeus. Para
ello, intentará negociar con los airados hermanos del dios del supremo,
Poseidon y Hades, una solución y tendrá que hacer una incursión en el Averno
armada con las pistolas de Eros fabricadas por Hefesto para rescatar a su
protegida, Zola.
Como en la primera entrega, Azzarello sigue remozando a la
clásica Wonder Woman haciendo lo que le viene en gana y dando a la serie un
aire moderno, inspirado tanto en la mitología clásica como en la cultura gangsta
y alejado de momento de cualquier atisbo superheroico lo que hará rechinar los
dientes de los seguidores del personaje más ortodoxos.
En estos cuatro números,
Azzarello básicamente continua presentando su versión de dioses y héroes al
tiempo que va encadenando sin respiro para el lector una aventura tras otra
dentro de la trama principal en torno al misterio de la desaparición de Zeus y
el embarazo de Zola. El guionista vuelve por sus fueros y escribe diálogos
frescos y divertidos como los que le hicieron famoso lejos de toda ampulosidad
e introduce como contrapunto a la formal Diana a Lennox, un misterioso hijo de
Zeus afincado en Londres que le permite dar rienda suelta a su característica
acidez barriobajera y que, por momentos, me recuerda a su John Constantine. El
aire irreverente y actual que le da a la mitología Azzarello alcanza su punto
culminante con la introducción de los amazonios,
los hijos varones de las amazonas.
En el aspecto gráfico, Tony
Akins toma el relevo durante los dos primeros números a un Cliff Chiang al que
le cuesta adaptarse al ritmo de una serie regular lo que llevará a Akins a
repetir en próximas entregas. El estilo
cartoon de Akins no desentona con el de Chiang y el ritmo ágil y dinámico que Azzarello
proporciona a sus guiones se ajusta mejor a sus características que el de
Buckingham en “Jack of Fables”. Tanto él
como Chiang vuelven a sorprendernos con sus actualizadas y frescas versiones de
personajes del panteón griego haciendo de la simplicidad su principal
característica.
En fin, en la nueva “Wonder
Woman” Azzarello de momento sigue sin defraudarme. Es un cómic ágil y divertido
alejado de cualquier pretensión y que ante todo busca entretener, con unos protagonistas presentados como adolescentes inmortales que no paran de ir de un lado para otro sin dar respiro al lector en una
trama que de momento se encuentra bastante en el aire. Veremos hasta cuando es
capaz Azzarello de mantener este ritmo.
martes, 6 de noviembre de 2012
“Conan El Bárbaro 1”, de Brian Wood, Becky Cloonan y James Harren.
Si algo ha caracterizado las
historias de Conan desde que Dark Horse se hizo con sus derechos, es intentar
romper con los moldes establecidos en la larga y errática etapa Marvel
apostando gráficamente por la combinación de guionistas contrastados como Kurt
Busiek o Timothy Truman junto a dibujantes prometedores y ambiciosos como Cary
Nord o Tomás Giorello que han dado lo mejor de sí en estos trabajos. Sin
embargo, este posicionamiento arriesgado por parte de la editorial ha ido un
paso más allá con la incorporación de un nuevo equipo creativo llamado a
socavar las convenciones asentadas en las mentes de los aficionados señeros
del cimmerio con un disparo directo a su memoria sentimental, encargando el
nuevo volumen de 25 números al nada convencional equipo formado por Brian Wood
y Becky Cloonan para adaptar nada menos los años que Conan pirateó por los
mares de Poniente junto a su gran amor de juventud la reina de la Costa Negra
Bèlit a bordo del Tigresa y que ya fuera profusamente versionado por los
incontestables Roy Thomas, John Buscema y Ernie Chan en los setenta.
Planeta acaba de publicar el
primer recopilatorio de esta nueva etapa que recoge los seis primeros números y
en la que se entreve desde el principio el giro copernicano que Wood ha dado a
los estereotipos consensuados en torno a la figura de Conan bien secundado gráficamente por Becky Cloonan
y un James Harren que incomprensiblemente no es acreditado en la edición
española.
En esta primera entrega, se
recogen dos arcos de tres números cada uno en los que Wood sienta la premisa
argumental de la serie: usar el relato
de Howard “La Reina de la Costa Negra” como tema sobre la que sustentar sus
propias historias aprovechando los huecos dejados por Howard. De este modo, si
los tres primeros números es una visión libre del encuentro del joven Conan con
la intrépida Bélit y su tripulación, el segundo, es ya una aventura original en
la que Wood narra como Conan disimula su captura por los messantinos (¿?) para
permitir que Bélit y sus piratas puedan saquear la ciudad mientras le juzgan.
Wood abandona los clichés de
la espada y brujería bárbara y el rimbombante elemento épico desde el primer
momento para centrarse en elementos que hasta el momento habían permanecido
inexplorados. De este modo, sin renunciar al tono aventurero imprescindible en
el relato, Wood se centra en explorar la psicología del joven Conan y sus
reacciones en estos primeros encuentros con su gran amor mostrándole más
vulnerable que nunca a los sentimientos pero respetando las premisas
fundamentales establecidas por Howard, pero sin abandonar su propio estilo
narrativo. De este modo, Wood da rienda suelta a una narración de la historia moderna
en la que prima lo visual sobre lo escrito y aprovecha lo aprendido en su
trabajo previo en “Northlanders” para evitar errores en lo referente a la
excesiva modernización de los personajes y sus reacciones. Wood exige al
lector, sobre todo, en el primer arco un esfuerzo de atención para entender el
enamoramiento de Conan de una maleable Bélit que se representa más como una
idea cambiante en su imaginación que una auténtica mujer, dejando claro desde
el principio que para Wood Conan desde que emprendió el viaje en Argos ya estaba
enamorado de Bélit antes de haberla visto, merced a su leyenda. Estos tres
primeros números están brillantemente dibujados por una Becky Cloonan –
colaboradora habitual de Wood- que entiende perfectamente sus sutilezas y da en
todo momento con el tratamiento adecuado para plasmar con un estilo muy
plástico y expresivo, alejado de los cánones naturalistas desde los que siempre
se ha abordado el personaje, los primeros encuentros entre los amantes Es tan brillante la labor gráfica de Cloonan
que Wood se excede con cuadros de textos explicativos que no acaban de aportar
demasiado y aunque no lastren la historia resultan contradictorios respecto al
que se supone es un planteamiento narrativo en el que lo visual prima sobre el
texto.
El segundo arco permite a
Wood presentar algunos secundarios que es de imaginar irán ganando importancia
conforme avance el volumen y ahonda en el enamoramiento de Conan así como profundizar
en la personalidad y el carácter de una Bélit más “carnal” que en la anterior
historia. Si la Cloonan estableció las bases gráficas de la historia el
ignorado por Planeta, James Harren las desarrolla con maestría, manteniendo su
estilo a al tiempo que da mayor empaque a la historia con su cuidada y
detallada representación de la civilizada Messantia y los distintos personajes
que aparecen en la trama, mostrándose como un dibujante al que habrá que seguir
de cerca.
En el apartado gráfico, no
hay que dejar de destacar igualmente la excelente labor del colorista Dave
Stewart y el portadista Massimo Carnevale brillando cada uno en su faceta y sumando
para dar uniformidad a la serie y caracterizar aún más su voluntad renovadora.
En definitiva, “Conan, El Bárbaro”
de Wood puede no gustar a los más ortodoxos seguidores del bárbaro pero no se
puede negar la calidad con la que en estos primeros números el guionista y los
dibujantes han aportado nuevos aires al universo hyboreo. La cuestión es saber
si Wood será capaz de mantener este nivel a lo largo de los 25 números pero a mí
al menos me ha dejado con ganas de descubrirlo.
lunes, 5 de noviembre de 2012
“Ladrón de Ladrones” de Robert Kirkman, Nick Spencer y Shawn Martingrough.
Acaba de publicar Planeta el primer
recopilatorio con los primeros siete números del penúltimo proyecto de Robert
Kirkman dentro de su flamante sello editorial de Image,
Skybound, del que se acredita únicamente como autor del argumento para que otro,
en este caso Nick Spencer, finalice el guión. Más allá del tirón que tiene su
carismática firma, uno no entiende porque esa necesidad de ensalzar tanto un
cómic correcto y convencional que más allá de su buena factura no aporta nada
al género al que pertenece salvo buenas dosis de entretenimiento.
Conrad Paulson, también
conocido como Redmond, es un ladrón de guante blanco de esos que siempre van un
par de pasos por delante de todo el mundo (de los polis, de su mujer, de su
hijo, de sus socios, de sus clientes…) y que, como tantos avezados
profesionales, es de lo mejorcito en su profesión pero un negado para las demás
facetas de su vida. Visto el panorama, Redmond pretende dar un giro a su vida y
abandonar su vida de crímenes para intentar recuperar a su mujer aunque ello le
cueste la enemistad de sus compinches. Sin embargo, cuando el inútil de su hijo
que ha intentado emularle en su carrera criminal es detenido por la policía, el
hábil Redmond tendrá que hilvanar un arriesgado plan criminal para salvar a su
chaval al tiempo que él y sus colegas salgan de rositas.
Kirkman y Spencer construyen
una estupenda historia de ladrones evocadora sin ningún pudor de los clásicos
cinematográficos del género -desde los
más antiguos hasta los más modernos- obviando cualquier tipo de atisbo de
originalidad para moverse como peces en el agua en sus convenciones, dejando
constancia que saben perfectamente de lo que escriben. Si la historia de
original tiene poco, lo que le aporta frescura e interés es su cuidada y moderna
construcción que adapta en la medida de lo posible la narración en viñetas a los recursos de películas como "Ocean's Twelve" o "Snatch: Cerdos y Diamantes". Para ello, utilizan una exigente composición de cuatro viñetas
por página y abundan en las elipsis y flashbacks para aportar dinamismo a la trama y
mantener enganchado al lector desde la primera a la última página.
En el aspecto gráfico, Shawn
Martinbrough, realiza un trabajo interesante adaptando su estilo a la sobriedad
de la historia y la estética noir implantada por autores como Sean Phillips y
Eduardo Risso, aunque sin llegar a la altura de estos, pero cumpliendo con
oficio y mostrando su buen hacer como narrador para dar siempre con la mejor
opción para mantener la claridad de la historia dentro de la forzada estructura
ideada por los guionistas.
En fin “Ladrón de Ladrones”
es agradecido entretenimiento para todos los públicos y no me extraña que ya se
esté preparando una serie de televisión. Éxito asegurado.
domingo, 4 de noviembre de 2012
“Capitán América: American Dreamers”, de Ed Brubaker y Steve McNiven.
¿Cuántos relanzamientos ha
visto la serie del “Capitán América” desde que Ed Brubaker se ha hecho cargo de los guiones?
¿Dos?¿Tres? Sí, creo que tres pero lo mismo son cuatro…Resulta curioso de cómo
está el patio que hasta una etapa unánimemente alabada se haya visto tan
afectada por los intereses editoriales. El último, que no ha afectado –con buen
criterio- a la numeración del actual volumen que viene publicando Panini, tuvo como
excusa captar nuevos lectores que se enganchasen a un nuevo número uno
coincidiendo con el estreno de la película de “Capitán América”. Si esa fue la
estrategia, espero que la magia del número uno haya persistido intacta porque
ante la alucinógena historia que montó Brubaker en “American Dreamers”
–recogida en los números 14 a 17 de la edición española- los chavales no creo que
se hayan atrevido a probar con el anodino dos.
El Capitán América, Nick
Furia, Sharon Carter y Bum Bum Dugan acuden al funeral de la antigua novia del
Capitán América y tía –ahora que antes era hermana- de Sharon, Peggy Carter en París. En el
funeral son atacados por una nueva célula de Hydra liderada por Bravo, un
antiguo camarada al que dejaron tirado en un mundo alternativo en la II Guerra
Mundial cuando al chaval que hacía de portal le dejaron en coma. A lo largo de
los distintos números, el capi y sus colegas irán descubriendo los misterios
que encierra la vuelta de Bravo en una historia en la que también se las verán
con amenazas del calibre de Zemo o la nueva Hydra y el tamaño
del…¿Ameridroide?.
Ya podían tener los planes
de relanzamiento que tuviesen los jerifaltes marvelitas que Brubaker pasó
ampliamente del tema y para este relanzamiento concibió una historia que para
un neófito en el Capitán América le parecería chino si solo contaba con la
referencia de la película. Otra cosa que
cabría preguntarse a los esforzados que seguimos la serie desde más o menos
siempre es que se había fumado Brubaker cuando concibió esta historia en la que
mezcla un tema habitual de la serie –la del Capitán como un hombre prisionero
en una época que no es la suya- con un refrito blockbuster de “Little Nemo”
como es el personaje este de Jimmy Júpiter, rescatado del Olvido de la añeja
Golden Age por un guionista siempre dado a la arqueología.
Brubaker vuelve a repetir el
truco que le hizo famoso y que tantas alabanzas le ha proporcionado al
recuperar personajes marginales de la rica trayectoria del Capitán América. El
problema es que cada vez Brubaker tiene que hilar más fino y rebuscar hasta
encontrar personajes como Jimmy Júpiter o el Ameridroide que en esta época
volcada hacia un supuesto realismo que limita al personaje no acaban de encajar
bien. A pesar de ello, el arco se deja leer y deja abiertas interesantes
incógnitas en torno a la nueva Hydra, Zemo y Bravo que a Brubaker –o sus
sucesores- podrán darle juego en el futuro.
Buena culpa de la
irregularidad del arco se debe al
errático trabajo de un Steve McNiven que fue incapaz dada su lentitud de
terminar la historia completando la última entrega Giuseppe Camuncoli. Un McNiven
implicado era una buena opción para el relanzamiento y es cierto que le da un
aire renovador y moderno a la serie tras
el oficio y esforzado clasicismo de Butch Guice pero solo en contadas ocasiones es capaz
de conjugar espectacularidad con sentido narrativo, llegando a caer en ocasiones
en viñetas de lo más absurdas (en más de una ocasión parece que los personajes
están volando antes que saltando), aparte que el acabado no es todo lo
detallado que nos tenía acostumbrados en sus anteriores trabajos para Marvel
("Civil War" y "El viejo Logan") y se acerca más a la simplicidad de "Némesis". Lo
suyo es darle a este hombre su tiempo, confianza y una tila si se quiere que haga un trabajo a
la altura de su talento y no que ponga poco más que la firma.
En fin, “American Dreamers”
es un arco extraño que conjuga tantos aciertos como errores y en el que se
intuyen los síntomas que anunciaban el hartazgo de Brubaker. Su agotamiento
tras tantos años en la misma serie y los mismos personajes ya venía siendo
evidente desde tiempo antes. Para redondear la experiencia alucinógena
recomiendo leerlo escuchando “American Pie” en versión Ska.
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