domingo, 11 de noviembre de 2012

“Capitán América: Impotente”, de Ed Brubaker y Alan Davis.




Tras el decepcionante pasode Steve McNiven por la serie del “Capitán América” y un epílogo a “MiedoEncarnado” dibujado por el aplicado pero limitado Butch Guice que no hace más que poner en evidencia la intrascendencia de ese poco afortunado y publicitado megaevento, la serie sorprendentemente recupera algo de los mejores momentos de la etapa de Brubaker en “Impotente”, el arco argumental que se desarrolla durante los números 19 a 21 de la numeración de Panini.

La nueva Reina Hidra aliada con Zemo se la hacen pasar canutas a un Capitán América más vulnerable que nunca tras sufrir la reversión de la fórmula del Supersoldado y volver a ser de nuevo un enclenque. Mientras buscan una cura, sus amigos y aliados intentan frenar el caos que se produce en Nueva York cuando el Escuadrón Serpiente se dedica a activar una serie de bombas locas que desata la locura entre los civiles pero será Sharon Carter la única capaz de detener al villano que ha provocado el actual estado del Capi, aunque para ello tenga que jugarse su propia vida.

Ains…Que bien me lo he pasado con esta historia en la que Brubaker da buena muestra de su talento para el género de los superhéroes, en general, y el Capitán América, en particular. Mezcla de conceptos y personajes antiguos tomados de la rica historia del personaje con nuevos introducidos por Brubaker a lo largo de su etapa construye un arco trepidante pleno de acción y muy divertido.

Claro que si Brubaker se pinta la cara color esperanza y luce más es porque por fin cuenta tras bastante tiempo con un dibujante de altura que conoce las teclas del género como pocos y cuenta con un estilo que aúna elegancia con espectacularidad, nada menos que un Alan Davis que se lo pasa pipa dibujando una historia que Brubaker concibe para su lucimiento. Con un estilo que no pierde frescura que ha evolucionado de una manera natural desde sus tempranas influencias a Adams o Gil Kane, Davis aporta una expresividad a los personajes y una luminosidad a la serie que no habíamos visto desde hace mucho tiempo en la serie. Lástima que lo bueno dure apenas cinco números yanquis.

En fin, a disfrutar de este entretenidísimo arco en el que Bru y Davis ponen todo su talento en común para construir una historia muy agradable para leer y que tanto los viejos como los nuevos seguidores del Capi apreciarán.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Cartel del I Salón del Cómic de Burgos.



Oye, pues no está nada mal que a pesar de la situación económica que padecemos se sigan multiplicando los salones de cómics  por toda la geografía española. La última ciudad en subirse al carro ha sido Burgos a través de su Asociación de Libreros con el BAMF! y un cartel (obra de Iván Sarnago) que eleva la recia sobriedad castellana a clave superheroica. El que quiera todavía está a tiempo de acercarse. El programa, aquí.

Ojalá el Salón sea un éxito y tenga continuidad en próximos años.

viernes, 9 de noviembre de 2012

¿Habrá Expocómic? Yo creo que sí



Ya me barruntaba yo ayer cuando me enteré del cierre fulminante e indefinido por parte del Ayuntamiento de Madrid del Palacio de Congresos y el Pabellón de Cristal temporalmente como consecuencia de la tragedia del Madrid Arena que esto podía a ocurrir y, efectivamente, a las pocas horas ya estaba circulando el rumor y saltando las alarmas en las redes sociales en torno a la posible cancelación del Expocómic 2012 a celebrar del 29 de Noviembre al 2 de Diciembre con las gentes del tebeo cerrando filas en torno al Salón.

Más allá de la nefasta política de la alcaldesa y su gobierno y la vergonzosa gestión que se está haciendo de la tragedía del Madrid Arena, me parece lógico que si estos edificios no cumplen con las medidas de seguridad que marca la normativa se cierren durante el tiempo imprescindible para arreglarlo sin anteponer el impacto económico o político que eso pueda conllevar. No se puede poner en riesgo ni una vida más por una mala gestión y miedito da pensar lo que podría suceder en un Expocómic lleno de gente (28.500 se comenta que acudieron el año pasado) o lo que podría haber pasado en años anteriores ahora que sabemos que no se cumplían las condiciones de seguridad.

Otra cosa es que ya haya quién vea absurdas persecuciones y quiera convertir al Cómic y su raquítica industria en la víctima propiciatoria de esta medida. No, este cierre puede afectar al Expocómic de lleno pero también a otros eventos programados en esas fechas como el concierto de Diciembre  Fito y los Fitipaldis o cualquier otro evento multitudinario programado en esos centros.

Por otro lado, dado el tiempo que queda todavía podrían buscarse soluciones alternativas para que no se cancele el Expocómic 2012 que sería ponerse en lo peor.  Soluciones como buscar otro edificio disponible que cumpla con las medidas de seguridad necesarias o retrasar las fechas de celebración ahora que todavía hay un margen de maniobra.

De momento, en la página deExpocómic no hay ningún comunicado por lo que se supone que esta noticia no pasa de rumor y ojalá se quede solo en eso. Pero en caso que finalmente se celebre el Expocómic 2012 que se celebre en un lugar donde no peligre la vida de nadie y la gente se pueda divertir con los tebeos.

Y es que, si poniéndonos en el peor de los casos, finalmente hay un Expocómic  y pasa algo la responsabilidad será tanto de la organización como del Ayuntamiento pero nunca de la gente que acuda al Salón confiando en que se cumple con la normativa. Y eso es algo que nadie quiere.

jueves, 8 de noviembre de 2012

“Los Poseídos”, de Geoff Johns, Kris Grimminger y Liam Sharp.




ECC inicia la publicación en España de las obras de Wildstorm tras su compra por DC con “Los Poseídos”, una curiosa incursión del superheroico Geoff Johns en el género del terror aunando fuerzas con Kris Grimminger y el dibujante Liam Sharp para elaborar un tebeo de entretenimiento con una factura más propia de los noventa que de las tendencias actuales.

Los poseídos es un grupo de superexorcistas que en su niñez y juventud fueron poseídos por demonios que les dejaron marcadas huellas tanto físicas como psicológicas. Armados de agua bendita, oraciones y pistolones los poseídos intentan evitar que otros sufran la misma experiencia pero cuando su líder es nuevamente poseído por el más poderoso de los demonios tendrán que hacer uso de toda su pericia para averiguar si han sido traicionados o forman parte de un arriesgado plan para acabar de una vez por todas con el mismísimo Diablo.

Alucinada historia de demonios, exorcismos y posesiones la que se montan Johns y Grimminger tomando como punto de partida sin ningún pudor referentes cinematográficos ya clásicos del género como “El Exorcista”, “Vampiros de John Carpenter” y “Blade” en un claro guiño a una deseada adaptación cinematográfica, pasados por la túrmix de la estética molona y superficial de la primitiva Image de héroes hiperbólicos, heroínas neumático y personalidades planas con una historia que se sustenta exclusivamente en las altas dosis de acción que describe y en un mínimo esfuerzo entre exorcismo y exorcismo por dotar de algo de personalidad a los personajes principales sin salirse demasiado de los tópicos más previsibles de las películas sobre posesiones.

En el aspecto gráfico, Liam Sharp nos introduce en su particular túnel del tiempo y nos traslada a los noventa para con un estilo ecléctico influido por los  Darrow, Dillon o Ryp basado en los cuerpos hipertrofiados y los espantajos macabros en una narración abrupta, ágil y cinematográfica  a base de grandes viñetas en las que muestra talento para dibujar hermosos edificios góticos. Por otro lado, Sharp aprovecha el diseño de página y la ambientación oscura  de la historia para reducir los fondos al mínimo. A pesar de su habilidad para dibujar grandes músculos y tetas la expresividad de los personajes es más que limitada con lo que en ocasiones el parecido entre algunos de ellos ocasiona confusión y dificulta el seguimiento de la historia.

Si tenemos en cuenta su falta de pretensiones y asumimos su marcado carácter de producto de entretenimiento “Los Poseídos” puede ayudar a pasar el rato y agradará fundamentalmente a los devoradores adolescentes de blockbusters molones mientras se espera a hacer tiempo a una película palomitera que no creo que tarde muchos años en llegar a las carteleras. Y si no, al tiempo. 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

“Wonder Woman 2”, de Azzarello, Chiang y Akins.



 Me ha sabido a poco la segunda entrega de la nueva “Wonder Woman” de Azzarello que acaba de publicar ECC y que recoge los números 5 a 8 de la edición norteamericana y es que se lee en un suspiro.


Desterrada de la Isla Paraíso, Diana intenta con su nueva familia y aliados sobrevivir a la ira de Hera y al vacío de poder divino provocado por la desaparición de Zeus. Para ello, intentará negociar con los airados hermanos del dios del supremo, Poseidon y Hades, una solución y tendrá que hacer una incursión en el Averno armada con las pistolas de Eros fabricadas por Hefesto para rescatar a su protegida, Zola.

Como en la primera entrega, Azzarello sigue remozando a la clásica Wonder Woman haciendo lo que le viene en gana y dando a la serie un aire moderno, inspirado tanto en la mitología clásica como en la cultura gangsta y alejado de momento de cualquier atisbo superheroico lo que hará rechinar los dientes de los seguidores del personaje más ortodoxos.


En estos cuatro números, Azzarello básicamente continua presentando su versión de dioses y héroes al tiempo que va encadenando sin respiro para el lector una aventura tras otra dentro de la trama principal en torno al misterio de la desaparición de Zeus y el embarazo de Zola. El guionista vuelve por sus fueros y escribe diálogos frescos y divertidos como los que le hicieron famoso lejos de toda ampulosidad e introduce como contrapunto a la formal Diana a Lennox, un misterioso hijo de Zeus afincado en Londres que le permite dar rienda suelta a su característica acidez barriobajera y que, por momentos, me recuerda a su John Constantine. El aire irreverente y actual que le da a la mitología Azzarello alcanza su punto culminante  con la introducción de los amazonios, los hijos varones de las amazonas.

En el aspecto gráfico, Tony Akins toma el relevo durante los dos primeros números a un Cliff Chiang al que le cuesta adaptarse al ritmo de una serie regular lo que llevará a Akins a repetir  en próximas entregas. El estilo cartoon de Akins no desentona con el de Chiang  y el ritmo ágil y dinámico que Azzarello proporciona a sus guiones se ajusta mejor a sus características que el de Buckingham en Jack of Fables”.  Tanto él como Chiang vuelven a sorprendernos con sus actualizadas y frescas versiones de personajes del panteón griego haciendo de la simplicidad su principal característica.

En fin, en la nueva “Wonder Woman” Azzarello de momento sigue sin defraudarme. Es un cómic ágil y divertido alejado de cualquier pretensión y que ante todo busca entretener, con unos protagonistas presentados como adolescentes inmortales que no paran de ir de un lado para otro sin dar respiro al lector en una trama que de momento se encuentra bastante en el aire. Veremos hasta cuando es capaz Azzarello de mantener este ritmo.

martes, 6 de noviembre de 2012

“Conan El Bárbaro 1”, de Brian Wood, Becky Cloonan y James Harren.



Si algo ha caracterizado las historias de Conan desde que Dark Horse se hizo con sus derechos, es intentar romper con los moldes establecidos en la larga y errática etapa Marvel apostando gráficamente por la combinación de guionistas contrastados como Kurt Busiek o Timothy Truman junto a dibujantes prometedores y ambiciosos como Cary Nord o Tomás Giorello que han dado lo mejor de sí en estos trabajos. Sin embargo, este posicionamiento arriesgado por parte de la editorial ha ido un paso más allá con la incorporación de un nuevo equipo creativo llamado a socavar las convenciones asentadas en las mentes de los aficionados señeros del cimmerio con un disparo directo a su memoria sentimental, encargando el nuevo volumen de 25 números al nada convencional equipo formado por Brian Wood y Becky Cloonan para adaptar nada menos los años que Conan pirateó por los mares de Poniente junto a su gran amor de juventud la reina de la Costa Negra Bèlit a bordo del Tigresa y que ya fuera profusamente versionado por los incontestables Roy Thomas, John Buscema y Ernie Chan en los setenta.

Planeta acaba de publicar el primer recopilatorio de esta nueva etapa que recoge los seis primeros números y en la que se entreve desde el principio el giro copernicano que Wood ha dado a los estereotipos consensuados en torno a la figura de Conan  bien secundado gráficamente por Becky Cloonan y un James Harren que incomprensiblemente no es acreditado en la edición española.

En esta primera entrega, se recogen dos arcos de tres números cada uno en los que Wood sienta la premisa argumental de la serie:  usar el relato de Howard “La Reina de la Costa Negra” como tema sobre la que sustentar sus propias historias aprovechando los huecos dejados por Howard. De este modo, si los tres primeros números es una visión libre del encuentro del joven Conan con la intrépida Bélit y su tripulación, el segundo, es ya una aventura original en la que Wood narra como Conan disimula su captura por los messantinos (¿?) para permitir que Bélit y sus piratas puedan saquear la ciudad mientras le juzgan.

Wood abandona los clichés de la espada y brujería bárbara y el rimbombante elemento épico desde el primer momento para centrarse en elementos que hasta el momento habían permanecido inexplorados. De este modo, sin renunciar al tono aventurero imprescindible en el relato, Wood se centra en explorar la psicología del joven Conan y sus reacciones en estos primeros encuentros con su gran amor mostrándole más vulnerable que nunca a los sentimientos pero respetando las premisas fundamentales establecidas por Howard, pero sin abandonar su propio estilo narrativo. De este modo, Wood da rienda suelta a una narración de la historia moderna en la que prima lo visual sobre lo escrito y aprovecha lo aprendido en su trabajo previo en “Northlanders” para evitar errores en lo referente a la excesiva modernización de los personajes y sus reacciones. Wood exige al lector, sobre todo, en el primer arco un esfuerzo de atención para entender el enamoramiento de Conan de una maleable Bélit que se representa más como una idea cambiante en su imaginación que una auténtica mujer, dejando claro desde el principio que para Wood Conan desde que emprendió el viaje en Argos ya estaba enamorado de Bélit antes de haberla visto, merced a su leyenda. Estos tres primeros números están brillantemente dibujados por una Becky Cloonan – colaboradora habitual de Wood- que entiende perfectamente sus sutilezas y da en todo momento con el tratamiento adecuado para plasmar con un estilo muy plástico y expresivo, alejado de los cánones naturalistas desde los que siempre se ha abordado el personaje, los primeros encuentros entre los amantes  Es tan brillante la labor gráfica de Cloonan que Wood se excede con cuadros de textos explicativos que no acaban de aportar demasiado y aunque no lastren la historia resultan contradictorios respecto al que se supone es un planteamiento  narrativo en el que lo visual prima sobre el texto.

El segundo arco permite a Wood presentar algunos secundarios que es de imaginar irán ganando importancia conforme avance el volumen y ahonda en el enamoramiento de Conan así como profundizar en la personalidad y el carácter de una Bélit más “carnal” que en la anterior historia. Si la Cloonan estableció las bases gráficas de la historia el ignorado por Planeta, James Harren las desarrolla con maestría, manteniendo su estilo a al tiempo que da mayor empaque a la historia con su cuidada y detallada representación de la civilizada Messantia y los distintos personajes que aparecen en la trama, mostrándose como un dibujante al que habrá que seguir de cerca.

En el apartado gráfico, no hay que dejar de destacar igualmente la excelente labor del colorista Dave Stewart y el portadista Massimo Carnevale brillando cada uno en su faceta y sumando para dar uniformidad a la serie y caracterizar aún más su voluntad renovadora.

En definitiva, “Conan, El Bárbaro” de Wood puede no gustar a los más ortodoxos seguidores del bárbaro pero no se puede negar la calidad con la que en estos primeros números el guionista y los dibujantes han aportado nuevos aires al universo hyboreo. La cuestión es saber si Wood será capaz de mantener este nivel a lo largo de los 25 números pero a mí al menos me ha dejado con ganas de descubrirlo.

lunes, 5 de noviembre de 2012

“Ladrón de Ladrones” de Robert Kirkman, Nick Spencer y Shawn Martingrough.




Acaba de publicar Planeta el primer recopilatorio con los primeros siete números del penúltimo proyecto de Robert Kirkman dentro de su flamante sello editorial de Image,  Skybound, del que se acredita únicamente como autor del argumento para que otro, en este caso Nick Spencer, finalice el guión. Más allá del tirón que tiene su carismática firma, uno no entiende porque esa necesidad de ensalzar tanto un cómic correcto y convencional que más allá de su buena factura no aporta nada al género al que pertenece salvo buenas dosis de entretenimiento.

Conrad Paulson, también conocido como Redmond, es un ladrón de guante blanco de esos que siempre van un par de pasos por delante de todo el mundo (de los polis, de su mujer, de su hijo, de sus socios, de sus clientes…) y que, como tantos avezados profesionales, es de lo mejorcito en su profesión pero un negado para las demás facetas de su vida. Visto el panorama, Redmond pretende dar un giro a su vida y abandonar su vida de crímenes para intentar recuperar a su mujer aunque ello le cueste la enemistad de sus compinches. Sin embargo, cuando el inútil de su hijo que ha intentado emularle en su carrera criminal es detenido por la policía, el hábil Redmond tendrá que hilvanar un arriesgado plan criminal para salvar a su chaval al tiempo que él y sus colegas salgan de rositas.

Kirkman y Spencer construyen una estupenda historia de ladrones evocadora sin ningún pudor de los clásicos cinematográficos del género  -desde los más antiguos hasta los más modernos- obviando cualquier tipo de atisbo de originalidad para moverse como peces en el agua en sus convenciones, dejando constancia que saben perfectamente de lo que escriben. Si la historia de original tiene poco, lo que le aporta frescura e interés es su cuidada y moderna construcción que adapta en la medida de lo posible la narración en viñetas a los recursos de películas como "Ocean's Twelve" o "Snatch: Cerdos y Diamantes". Para ello, utilizan una exigente composición de cuatro viñetas por página y abundan en las elipsis y flashbacks para aportar dinamismo a la trama y mantener enganchado al lector desde la primera a la última página.

En el aspecto gráfico, Shawn Martinbrough, realiza un trabajo interesante adaptando su estilo a la sobriedad de la historia y la estética noir implantada por autores como Sean Phillips y Eduardo Risso, aunque sin llegar a la altura de estos, pero cumpliendo con oficio y mostrando su buen hacer como narrador para dar siempre con la mejor opción para mantener la claridad de la historia dentro de la forzada estructura ideada por los guionistas.

En fin “Ladrón de Ladrones” es agradecido entretenimiento para todos los públicos y no me extraña que ya se esté preparando una serie de televisión. Éxito asegurado.   

domingo, 4 de noviembre de 2012

“Capitán América: American Dreamers”, de Ed Brubaker y Steve McNiven.




¿Cuántos relanzamientos ha visto la serie del “Capitán América” desde que Ed Brubaker se ha hecho cargo de los guiones? ¿Dos?¿Tres? Sí, creo que tres pero lo mismo son cuatro…Resulta curioso de cómo está el patio que hasta una etapa unánimemente alabada se haya visto tan afectada por los intereses editoriales. El último, que no ha afectado –con buen criterio- a la numeración del actual volumen que viene publicando Panini, tuvo como excusa captar nuevos lectores que se enganchasen a un nuevo número uno coincidiendo con el estreno de la película de “Capitán América”. Si esa fue la estrategia, espero que la magia del número uno haya persistido intacta porque ante la alucinógena historia que montó Brubaker en “American Dreamers” –recogida en los números 14 a 17 de la edición española- los chavales no creo que se hayan atrevido a probar con el anodino dos.

El Capitán América, Nick Furia, Sharon Carter y Bum Bum Dugan acuden al funeral de la antigua novia del Capitán América y tía –ahora que antes era hermana-  de Sharon, Peggy Carter en París. En el funeral son atacados por una nueva célula de Hydra liderada por Bravo, un antiguo camarada al que dejaron tirado en un mundo alternativo en la II Guerra Mundial cuando al chaval que hacía de portal le dejaron en coma. A lo largo de los distintos números, el capi y sus colegas irán descubriendo los misterios que encierra la vuelta de Bravo en una historia en la que también se las verán con amenazas del calibre de Zemo o la nueva Hydra y el tamaño del…¿Ameridroide?.

Ya podían tener los planes de relanzamiento que tuviesen los jerifaltes marvelitas que Brubaker pasó ampliamente del tema y para este relanzamiento concibió una historia que para un neófito en el Capitán América le parecería chino si solo contaba con la referencia de la película. Otra cosa  que cabría preguntarse a los esforzados que seguimos la serie desde más o menos siempre es que se había fumado Brubaker cuando concibió esta historia en la que mezcla un tema habitual de la serie –la del Capitán como un hombre prisionero en una época que no es la suya- con un refrito blockbuster de “Little Nemo” como es el personaje este de Jimmy Júpiter, rescatado del Olvido de la añeja Golden Age por un guionista siempre dado a la arqueología.

Brubaker vuelve a repetir el truco que le hizo famoso y que tantas alabanzas le ha proporcionado al recuperar personajes marginales de la rica trayectoria del Capitán América. El problema es que cada vez Brubaker tiene que hilar más fino y rebuscar hasta encontrar personajes como Jimmy Júpiter o el Ameridroide que en esta época volcada hacia un supuesto realismo que limita al personaje no acaban de encajar bien. A pesar de ello, el arco se deja leer y deja abiertas interesantes incógnitas en torno a la nueva Hydra, Zemo y Bravo que a Brubaker –o sus sucesores- podrán darle juego en el futuro.

Buena culpa de la irregularidad del arco  se debe al errático trabajo de un Steve McNiven que fue incapaz dada su lentitud de terminar la historia completando la última entrega Giuseppe Camuncoli. Un McNiven implicado era una buena opción para el relanzamiento y es cierto que le da un aire renovador y moderno a la serie  tras el oficio y esforzado clasicismo de Butch Guice pero solo en contadas ocasiones es capaz de conjugar espectacularidad con sentido narrativo, llegando a caer en ocasiones en viñetas de lo más absurdas (en más de una ocasión parece que los personajes están volando antes que saltando), aparte que el acabado no es todo lo detallado que nos tenía acostumbrados en sus anteriores trabajos para Marvel ("Civil War" y "El viejo Logan") y se acerca más a la simplicidad de "Némesis". Lo suyo es darle a este hombre su tiempo, confianza  y una tila si se quiere que haga un trabajo a la altura de su talento y no que ponga poco más que la firma.

En fin, “American Dreamers” es un arco extraño que conjuga tantos aciertos como errores y en el que se intuyen los síntomas que anunciaban el hartazgo de Brubaker. Su agotamiento tras tantos años en la misma serie y los mismos personajes ya venía siendo evidente desde tiempo antes. Para redondear la experiencia alucinógena recomiendo leerlo escuchando “American Pie” en versión Ska.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Disney compra Star Wars. ¿Y qué pasa con los cómics?



Pasados un par de días desde el anuncio de la compra por Disney de Lucasflim a George Lucas por cuatro mil millones de dólares (millón arriba, millón abajo) y el anuncio de una nueva entrega de la otrora incuestionable “Star Wars  para 2015 y acallados un poco los chistes nerviosos de la muchachada en las redes sociales, que bajo su irónico e ingenioso distanciamiento ocultaban más de un oscuro anhelo onanista, podemos empezar a realizar algunas conjeturas y constatar alguna obviedad que alimentan nuestras calenturientas mentes de aficionados:

Para empezar, poco han de celebrar los jóvenes talentos creativos y soñadores como el Lucas de sus inicios, esos que tengan proyectos inspiradores y originales de nuevas películas porque muchos se quedarán en el aire ante este anuncio. El riesgo que conlleva apostar por cualquier iniciativa novedosa -y más en tiempos de crisis- implica  que los grandes emporios del entretenimiento como Disney apuestan por los valores seguros por muy desgastados que estén  y el  encanto  de los grandes fósiles. 

Por otro lado, en esta operación maestra en la que ganan todos los implicados, un cansado George Lucas se quita el lastre de las obligaciones que una empresa como Lucasfilms y vinculados le proporcionaba y se asegura un retiro dorado (como si lo necesitase) al tiempo que asegura su posición de pope ortodoxo ante el fandom frente a las nuevas entregas prometidas.  La conservadora Disney apuesta por el archiconocido y seguro Universo Star Wars antes de lanzarse a explorar nuevos universos de ficción.

Pero, además, es que a los señores de negro de Disney en sus cálculos las películas futuras le deben parecer lo de menos frente a las expectativas de los suculentos dividendos que les proporcionarán todo el atrezzo, merchandaising, videojuegos que Star Wars lleva asociado. Una perfecta maquinaría de hacer dinero a la que habrá que engrasar a poquitos con nuevas películas que cada vez menos tendrán que ver con la trilogía original.

Y a todo esto, ¿qué va a pasar con los cómics? En los últimos años, era Dark Horse la editorial que ostentaba los derechos para realizar cómics sobre el Universo “Star Wars” que por estas tierras venía publicando Planeta. No creo que a mucho tardar –lo que tarden en expirar los contratos en vigor, vamos- comprobemos como en una curiosa vuelta a sus orígenes los cómics sobre “Star Wars” regresan a La Casa de las Ideas y, por extensión en España, a la todopoderosa Panini.

No dejará de ser divertido ver como esos hipotéticos nuevos cómics vienen firmados por tipos como Bendis, Remender, Pak o Aaron  y, para Disney, quizás lo menos arriesgado y más lógico sería dejar que estos avezados guionistas hiciesen de esos cómics el campo de pruebas ideal antes de invertir en las nuevas películas (aunque parece ser que, por lo menos, con este Capítulo VII anunciado para el no demasiado lejano 2015 –algo me dice que el astuto Lucas también les ha colocado esta historia- no va a ser así).

De momento, lo único claro es que Disney se vuelve un Imperio mucho más fuerte de lo que ya de por sí era y habrá que ver si por algún lado salen rebeldes independientes dispuestos a sorprendernos con propuestas innovadoras alejadas de tanto pensamiento único en  la Ficción evasiva.  En fin, mis queridos padawans, una distorsión en la Fuerza hay, y ya veremos como acaba todo esto.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Cartel de la Mostra del Cómic 2012



Os muestro el divertido cartel realizado por Jaume Capdevila “KAP” describiendo el día a día de los esforzados de la viñeta para la 28ª  Edición de la Mostrá de Cómic que se viene realizando en Cornellà de Llobregat.

Aquí os dejo un enlace al programa en castellano.

miércoles, 31 de octubre de 2012

“Batman: Caballero Maldito”, de Jeph Loeb y Tim Sale.




Pasa el tiempo como si no pasara y ya nos están dando otra vez la matraca con las calabazas y la mercadotecnia de la anglosajona fiesta de Halloween, respetando cada vez menos nuestras visitas a los muertos, los ricos buñuelos y los golosos huesos de santo. Como uno, a pesar de sus manías, es un hombre de su tiempo y toda fiesta (y esta quizás incluso más) da alimento para este blog toca hablar de cómics de Halloween para la ocasión. En concreto, un tres por uno que como Especiales de Halloween publicaron el equipo formado por Tim Sale y Jeph Loeb para la serie “Leyendas del Caballero Oscuro” (Legends of the Dark Knight) entre 1993 y 1995 y que han sido agrupados en tomo bajo el título de “Batman: Haunted Knight” en Estados Unidos, contando asimismo con varias ediciones en España, primero por parte de Planeta y, actualmente, de ECC Ediciones.

La primera de estas historias, en un principio titulada “Elecciones” (Choices) para ser rebautizada para la recopilación como “Miedos” (Fears), narra el enfrentamiento durante Halloween de Batman con el Espantapájaros mientras su confundido alter ego Bruce Wayne sucumbe a los encantos de una cazafortunas que hace tambalear su destino.; la segunda “Locuras”  narra una nueva misión de Batman junto al comisario Gordon en pos del alucinado Sombrerero quién ha secuestrado durante Halloween a la hija del policía para convertirla en su nueva Alicia; mientras que el tercero, “Fantasmas”, muestra como si de un Mr Scrooge cualquiera en su “Cuento de Navidad” se tratase a un malherido Batman se le van apareciendo unos peculiares fantasmas que ponen en tela de juicio su vida.

Buena parte de la larga trayectoria posterior relacionada con Batman del dúo Loeb/Sale se fundamenta en el buen hacer demostrado en estas tres historias que comparten como único punto en común la fiesta de marras, tratándose en su conjunto de tres sencillas y entretenidas historias que funcionan a la perfección gracias a un Loeb más centrado y comedido de lo que se mostraría posteriormente en otros trabajos más ambiciosos. Frente a la cuidada trama en paralelo construida en “Miedos” y la inteligente adaptación al modelo dickensiano que es “Fantasmas”, quizás la historia intermedia, “Locuras”, sea la que resulte más irregular y apresurada, aun cuando no deja de leerse con agrado.

En el apartado gráfico, Tim Sale deslumbra con su buen hacer habitual haciendo gala de su brillante repertorio basado en su fluido y personal estilo cartoon y toda una galería de elegantes recursos narrativos que refuerzan el atractivo de la trama más acartonada
.
En definitiva, si no pensáis salir a asustar el personal una buena opción para pasar un buen rato en esta noche tan especial no deja de ser el repaso de este interesante conjunto de historias que, eclipsadas por obras más ambiciosas de los mismos autores pero quizás no tan logradas,  me da la sensación que no  han recibido toda la atención que merecen.  

martes, 30 de octubre de 2012

“Gonzo: La Historia Gráfica de Hunter S. Thompson”, de Will Bingley y Anthony Hope-Smith.


451 Ediciones sigue ampliando sin prisa pero sin pausa su cuidado catálogo de cómics con la reciente publicación de “Gonzo: La Historia Gráfica de Hunter S. Thompson”, en la que Win Bingley y Anthony Hope-Smith cuentan la vida y milagros del siempre polémico Hunter S. Thompson, creador del llamado Periodismo Gonzo.
Hunter S. Thompson es una de las figuras más originales y polémicas del periodismo del siglo pasado. Desde su infancia conflictiva hasta sus reportajes para la revista “Rolling Stone” o sus novelas de las que “Miedo y Asco en Las Vegas” es quizás la más conocida, Thompson ha ido ganando reconocimiento desde su muerte en 2005. Influido por el movimiento Beat en sus inicios, irreverente y adicto a todo tipo de sustancias, Thompson vivió su profesión y su vida intensamente.

El cómic biográfico realizado por el guionista Will Bingley y el dibujante Anthony Hope-Smith no deja de ser un buen aperitivo antes de zambullirse en la obra de Thompson, un leve atisbo que se lee de un tirón  en  el que el contenido supera con creces el continente logrando sobradamente el que para mí es su objetivo básico invitar a profundizar en la vida de este tipo singular aunque no rasque  más allá de su superficie. Narrada en primera persona a un ritmo frenético intentando imitar el estilo de Thompson –incluso, creo, que reproduciendo algunos de sus textos- , Bingley realiza una labor correcta, pero sin sacar quizás el máximo partido a todas las posibilidades que la salvaje biografía de Thompson le proporciona pecando si acaso de una de las cosas que más odiaba el protagonista de su historia, una excesiva corrección.
En el apartado gráfico Anthony Hope-Smith realiza un trabajo aceptable con un estilo poco dado a las florituras, conciso y esquemático sin llamar demasiado la atención aun cuando su labor complementa perfectamente la información que los textos describen se limita a cumplir con su cometido pero manteniendo un tratamiento distante y frío en la exposición que no ayuda al lector a identificarse ni empatizar con la figura del protagonista.

Resulta especialmente interesante dado el poco espacio que le dedican los autores a caracterizar a las personas importantes en la vida de Thompson leer con atención el prólogo de la obra escrito por Alan Rintzler que complementa perfectamente el cómic y aporta otra luz en torno a la dispersa personalidad del protagonista.

En definitiva, “Gonzo: La Historia Gráfica de Hunter S. Thompson” satisfará y motivará a adentrarse en la obra de Thompson a aquellos que lo desconozcan por completo pero que seguramente deje con ganas de más a los seguidores de este periodista único.