sábado, 24 de diciembre de 2011
Impacientes Fiestas.
viernes, 23 de diciembre de 2011
“The 'Nam: Primera Patrulla”, de Michael Golden y Doug Murray.
Estoy seguro que si hiciéramos un muestreo por edades entre los aficionados al cómic más veteranos sobre cuál es el mejor cómic de guerra, los más antiguos del lugar señalarán los títulos de EC o las “Hazañas Bélicas” y algún enteradillo mencionará “Blazing Combat”, pero si, como yo, mamasteis en vuestra adolescencia ochentera de la fecunda teta de los Comics Forum el mejor cómic bélico en vuestro corazoncito sin duda os parecerá como a mí este “The 'Nam”, de Michael Golden y Doug Murray, del que acaba de publicar Panini los primeros diez números en un único volumen y que coincidió más o menos en fechas con la emisión en España de esa enorme serie que fue “Camino al Infierno”.
“The 'Nam” se centraba en mostrar el día a día de la Guerra de Vietnam a través de las experiencias de Ed Marks desde su alistamiento. La distintas misiones, las corruptelas cuartelarias, los permisos, la camaradería y el absurdo de la guerra quedaban reflejados en los distintos episodios de una serie que avanzaba a tiempo real, reflejando en su periodicidad mensual el transcurso de un mes en el servicio de Marks que inicia como pipiolo y acaba convertido en todo un veterano.

Reconozco que afronté la lectura de esta obra con cierto temor ya que la tenía –y la tengo- muy idealizada, sin embargo, no hay nada que temer y el reencuentro ha sido plenamente satisfactorio gracias al buen hacer del equipo creativo formado por Murray y Golden. El guionista Doug Murray aporta unos sobrios guiones en los que vierte todo su conocimiento de primera mano acerca de la guerra tomando como referencia sus propias experiencias como veterano y una exhaustiva documentación en la que refleja con realismo y humanidad el horror de la misma mediante un conjunto de personajes creíble y unos diálogos cargados del argot cuartelario que requerían número a número en la edición de Forum de un completo glosario que en la edición de Panini se ha mantenido aun cuando releidos seguramente debido al Code se viese obligado a esquivar algunos detalles.

En el aspecto gráfico, la serie es una auténtica gozada al contar con un autor “de culto” de los de verdad de la buena, el esquivo Michael Golden del que todavía se recuerda la espantada que protagonizó hace unos años en el Expocómic. Golden es un autor de un estilo muy personal que a mí en ocasiones me recuerda a grandes como Wally Wood o Will Eisner y que en estos números –pronto abandonaría la serie- realiza quizás su mejor trabajo junto a "Los Micronautas", con un dibujo lleno de expresividad, realismo y plasticidad que potencia los guiones de Murray.

La edición de Panini es bastante correcta aunque quizás los colores resultan excesivamente brillantes consecuencia del papel satinado. Esperemos que las ventas acompañen y sean capaces de publicar la serie completa (en Estados Unidos llegó a los ochenta y tantos números) aunque sinceramente lo dudo.

En definitiva, reencontrarse con “The ‘Nam” ha sido toda una gozada, una serie obligatoria para todos los interesados en leer un documento de primera mano en torno a ese conflicto bélico que nada tiene que envidiar a los acercamientos a los mismos que han proliferado en otros medios, especialmente el cine. Eso sí, se recomienda para reforzar el punto nostálgico ponerse de fondo el “Paint it black” de los Stones. Que tiempos…

jueves, 22 de diciembre de 2011
“Capitán América 616: 70 Aniversario”, de Ed Brubaker y VVAA.
Panini ha dividido en dos partes publicadas en los números diez y once del octavo volumen de la serie española el número 616 de la serie regular norteamericana en el que se celebraba el 70 aniversario de la primera aparición del personaje. Un número extraordinario cuya gracia estribaba en que un grupo de variopintos autores que nunca han estado vinculados con las series del Capi aportaban su versión del mismo a través de diversas historias autoconclusivas, salvo la realizada por Brubaker con Deodato que continuaba la trama principal.
Precisamente y empezando con esta historia que algunos comparan con “Archipiélago Gulag” (¡¡¡¿¿¿¿???!!) nos encontramos a un Bucky extraditado a Rusia por sus crímenes de Soldado de Invierno donde empieza a cumplir condena en una cárcel de alta seguridad rusa. A pesar de la buena volunta de Steve Rogers para facilitarle las cosas, Bucky se las tendrá que ver con otros reclusos rusos a los que ayudó enchironar durante su etapa como Soldado de Invierno. Hombre, con la obra del nóbel Sholzhenitzyn no tiene mucho que ver la cosa – ni falta que hace, por otro lado- pero se trata de una historia entretenida en la que Bru una vez más tira de fondo de armario para recuperar a alguno de aquellos superhéroes rusos, los supersoldados soviéticos, que se las tuvieron tiesas con Los Vengadores hace tiempo. La historia la dibuja Deodato aportando el toque espectacular que le caracteriza y mejorando con creces el nivel habitual de la serie.

Del resto de historias a destacar la bonita historia que se marca Howard Chaykin que le ha cogido el gusto al personaje tras el episodio de hace unos meses. Chaykin aporta su visión original escapando de los clichés más manidos ofreciendo una curiosa historia en la que resalta mejor que nadie las contradicciones más profundas del personaje como prisionero de una época que no le corresponde usando como hilo de conductor un cuadro.
Lástima que Chaykin termine la historia de un modo un tanto brusco y no se anime a hacer algo más largo con el Capi porque sus apariciones se agradecen enormemente.
Por otro lado, la guionizada por Cullen Bunn y dibujada por Jason Latour tiene más miga de lo que parece ya que contraponer el superheroico y rígido modelo que representa el capi con las debilidades de los pueblerinos de un villorrio de los Estados Unidos profundos que aceptan el alquiler de IMA para sacar adelante su pueblo. Jason Latour realiza un gran trabajo, aportando su estilo elegante y alejado a lo que estamos acostumbrados en el maisntream.

Me gustaría decir algo bueno sobre las historias guionizadas por Mike Benson, Frank Tieri, Kyle Higgins y Alec Siegel pero la verdad es que no van mucho más allá de manejar clichés trillados para permitir el lucimiento de los excelentes dibujantes que les tocan en suerte, dibujantes como Paul Azaceta, Ed McGuiness, Pepe Larraz, Travis Charest o un Paul Grist, del que siempre es agradable tener noticias.

En definitiva, el 616 es un aceptable número de homenaje en el que para variar, visto el nivel de la serie en los últimos años, brillan más los dibujantes que los guionistas. Creo que hubiera sido bonito haber publicado un número único ajustando más el precio como apareció en Estados Unidos, pero doctores tiene la iglesia.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
“Theodore Poussin: El integral 2”, de Frank Le Gall.
Planeta ha publicado la esperada segunda entrega de los integrales en que Dupuis recopila la obra magna del francés Frank Le Gall, “Theodore Poussin”, una serie exquisita de cuyo primer integral ya comentamos por aquí, que refleja como pocas el verdadero placer de las aventuras exóticas que en literatura los London, Stevenson y Conrad llevaron a su máxima expresión. Si la primera entrega ya era excelente, en esta segunda que reúne los álbumes del cinco al ocho – “El Tesoro del Rajá Blanco”, “Un pasajero desconocido”, “El Valle de las Rosas” y “La Casa de la isla”- nos encontramos con un Le Gall más maduro y ambicioso, que en cada nuevo álbum sorprende aportando una visión evocadora y original sobre una temática clásica en la que todo parecía explicado.
“El Tesoro del Rajá Blanco” es la continuación de la aventura iniciada en “Secretos”, el cuarto álbum publicado en la primera entrega, y en el que Le Gall pone el broche final al primer gran ciclo de la serie marcado por las aventuras por los mares de Indochina del protagonista. Se trata de una aventura de corte clásico en la que el protagonista se ve enrolado contra su voluntad en la tripulación del brutal capitán Town y, tras superar un motín y un naufragio, buscan liberar al Rajá de una prisión holandesa para que desvele el paradero de su legendario tesoro. Si algo destaca este álbum, es por su respeto a las convenciones del género, el retrato de los personajes y la cuidada documentación que Le Gall muestra en el desarrollo de la trama.

“Un pasajero desconocido” es para mí el mejor álbum de la serie hasta el momento. Le Gall nos narra el reencuentro de Poussin con su familia y su regreso a Francia donde le espera una vida convencional tras sus aventuras. La ambientación cambia drásticamente y la localización pasa de los luminosos mares de Asia a la brumosa Dunkerque. Con brillantísimo pulso narrativo, Le Gall se mantiene siempre un paso por delante de los lectores mientras el protagonista investiga la confirmación del secreto en torno a su verdadero origen.
“El Valle de las Rosas” es un álbum especial por varios motivos ya que Le Gall se retrotrae en el tiempo para narrar la infancia feliz de Theodore Poussin a través de sus anécdotas infantiles con un tratamiento costumbrista de la historia abiertamente proustiano.


“La casa de la isla” vuelve a hacer hincapié en las experiencias marinas de Theodore. En concreto, en la época en que a bordo de su pequeño buque mercante, El devorador de archipiélagos, se dedicaba al tráfico de mercancías. Cuando a causa de un huracán, Poussin acaba naufragando en una isla perdida habitada por extraños personajes.


El segundo integral de “Theodore Poussin” muestra a un Le Gall que cuando quiere es el verdadero heredero de la Escuela Clara de Tomai no solo por su inmenso talento como dibujante que convierte cada álbum en una delicia visual sino además por la sensibilidad evocadora y original enfoque con el que aborda la aventura clásica que lo sitúa directamente en la estela de Hugo Pratt y su “Corto Maltés”, alejándose sin renunciar necesariamente a ella a la acción superficial para aportar una visión poética e introspectiva que busca constantemente la complicidad del lector. Un autor sutil, culto y exquisito de amplias lecturas que aplica para mejorar y enriquecer la obra propia.

La edición de Planeta es excelente en cuanto a la relación calidad precio e incorpora aparte de los álbumes relacionados abundante material complementario. Ojalá en Francia aparezca pronto el tercer integral que completa la serie y lo veamos pronto publicado en España. Mientras tanto, habrá que conformarse con releer las entregas publicadas de esta maravilla llamada “Theodore Poussin”.
martes, 20 de diciembre de 2011
Punisher, aquél villano de tercera…
¿Qué te atrajo del personaje, especialmente considerando que en ese momento era de segunda o tercera fila?
SG: Esos personajes siempre son los mejores para empezar, para intentar hacerte un nombre. Cualquiera puede escribir una historia pasable de Spider-Man. Nadie se inmuta por eso. Pero crear algo exitoso con un personaje en el que nadie se digna ni a pensar es otra cosa. En aquel momento, en Marvel se consideraba a “The Punisher” como un payaso de tercera categoría. Me acuerdo que la gente de marketing me dijo (una semana antes de que saliese nuestro primer número), que los lectores de Marvel no estaban interesados en las aventuras de un asesino psicótico. Tan sólo les respondí que sí. Porque siempre me había gustado el personaje. Me gustaba su auténtica ambigüedad moral, todas sus evidentes contradicciones. Me gustaba la certeza de lo que se había propuesto hacer, aunque estuviese equivocado. Siempre he visto a “The Punisher” como a un villano. Ciertamente es un criminal que viola la ley de forma periódica, sin pensárselo dos veces. Es un personaje fascinante. Y yo quería escribir cómics criminales, quería escribir una historia acerca de un villano. Los villanos son mucho más interesantes que los héroes, y en particular mucho más que los héroes que generalmente se pueden encontrar en los comic-books. Quería hacer un cómic con un estilo de historia y de narrativa que no se hubiese visto nunca en los cómics Marvel (hasta ese momento), algo muy conciso, con un punto de vista filosófico particular. Mézclalo todo y obtendrás un personaje que no se alejará mucho del que terminé presentando en la mini-serie.
(Con mucho acierto, el amigo y vecino Frog2000 traduce una completa entrevista realizada en 2006 por David Gutiérrez al escritor Steve Grant en la que este analiza el despegue de El Castigador (Punisher) a raíz del impacto que supuso la excelente serie limitada que realizase con Mike Zeck en 1986 - en su momento publicada por Forum como complemento de Marvel Héroes- y que supuso el despegue y el éxito mediático del personaje. En el fondo, es la misma historia de siempre que ya hemos visto repetida tantas veces…Personaje con enorme potencial que nadie aprecia y no triunfa hasta que un joven autor con ganas y suficiente libertad aporta un nuevo enfoque. Y de paso demuestra que ya se contaban historias negras en los cómics de superhéroes antes de Brubaker. La entrevista completa aquí).
lunes, 19 de diciembre de 2011
“Chew: Solo Postres”, de John Layman y Rob Guillory.
¡ Definitivamente, me rindo ante “Chew”! Si tras leer el primer ciclo tenía mis dudas, desde la anterior entrega la serie ha ido creciendo número a número hasta que en la tercera entrega de Planeta, “Solo Postres”, que reúne los números 11 a 15 de la serie, muestra todo su destornillante potencial.
Tony Chu y Amelia tienen su primera cita asistiendo a una cena muy especial en un club exclusivo, descubriremos qué pasó con Poyo, el codiciado e invencible gallo de pelea que conocimos en Yamapalu, y Tony y John estrecharán el cerco sobre el fugado Mason Savoy mientras Chu y Colby van reuniendo casi sin saberlo más piezas del puzzle en torno a la oscura conspiración que provocó la gripe aviar y los intereses económicos que desean que se mantenga el statu quo. Y, para rematarlo, conoceremos a la numerosa y mal avenida familia del agente Chu.

Se podrían decir muchas cosas para glosar las cualidades de esta serie del sello Image pero si algo trasciende número a número al lector son las ganas que le ponen los autores. Sin prejuicios y con mucho desparpajo Layman se vale de las manidas tramas conspiranoicas de Serie B a Z y demás cultura de derribo para, con cariño, humor y originalidad, satirizarlas riéndose de sus convenciones, pero al mismo tiempo dosificando la intriga para mantener en todo momento atrapado al lector sin desvelar demasiado de sus planes.

Layman y Guillory está claro que tienen muy planificada una serie que al parecer llegará a los sesenta números y se divierten enrevesando las distintas subtramas entre sí al tiempo que presentan personajes ridícula y escatológicamente entrañables en una historia río que conviene seguir desde el principio para no perderse y que no se ajusta demasiado bien a los convencionales modelos de arcos argumentales de cinco números impuestos en la industria para la recopilación en TPB. “Chew” no solo entretiene sino que además divierte y sorprende, lo que no deja de tener un mérito enorme teniendo en cuenta lo resabiados que somos los lectores.

A nivel gráfico, Guillory sigue mostrando su personal estilo, versátil y fresco que se ajusta como un guante a las peculiaridades de la serie. Además, en esta nueva entrega realiza en la edición original una serie de homenajes en las portadas (de “Reservoir Dogs” a “La Última Cena”) algunos de los cuáles lamentablemente no se disfruten como se debería en la edición de Planeta (¿¿a quién se le ocurre reproducir una portada triple que no se puede desplegar??).
En fin, que “Chew” es una de las propuestas más divertidas, sinvergüenzas e inteligentes que ofrece actualmente el mainstream norteamericano. No la dejéis pasar.
domingo, 18 de diciembre de 2011
“Candy”: de Iggy Pop y Charles Burns a Killer Barbies y Schwarwell
Ya había comentado por aquí en una de las primeras entradas de esta sección que Charles Burns (“Black Hole”) había realizado la portada de “Brick by brick”, noveno disco de Iggy Pop de 1990, pero lo que no dije es que además Burns realizó también la portada del single de una de las mejores canciones del álbum, “Candy”, un dueto con la fantástica Kate Pierson de B-52.
Burns le dedicó una curiosa portada al single que aparentemente no tiene demasiada relación con la letra de la canción, aunque si pensamos enla ambigüedad de una y otra quizás su sencillez oculte una nueva genialidad del autor de “El Borbah”...
Pero es que, además, la relación de “Candy” con el cómic no acaba en Burns. En el año 2000, el grupo punk español Killer Barbies sacó un single para el mercado alemán en el que versionaba la canción de Iggy Pop.
Aparte de versiones de la canción en ingles y en castellano y un par de canciones más, lo curioso es que el disco incluía entre sus extras un cómic realizado por el alemán Schwarwell cuya portada se homenajeaba a la clásica “Tales from the Crypt” de E.C.
A continuación os dejo el video de la versión en inglés de “Candy” de Killer Barbies, en el que el cómic juega un papel importante.
sábado, 17 de diciembre de 2011
Stan Lee, ¿idiota?.
viernes, 16 de diciembre de 2011
Eduardo Barreto (1954 -2011)




.Joe Simon (1913-2011)
Lamentablemente, Jerry Robinson no ha sido el único pionero del cómic norteamericano – que guste más o menos es el cómic que hemos mamado todos- y del género de superhéroes que nos ha dejado estos días. Me acabo de enterar que el gran Joe Simon, cocreador del Capitán América junto a Jack Kirby, falleció el día 14.
Simon fue una de las figuras clave de la Golden Age, creando –normalmente junto a The King- personajes inolvidables como Bucky, Craneo Rojo o Manhunter y redefiniendo otros como The Sandman.

Simon supo adaptarse como pocos a las circunstancias históricas que le tocó vivir, ofreciendo al público aquellos cómics books que en cada momento demandaba. Así, en el período de preguerras y antes de su incorporación a filas ayudó a que el género superheroico viviera su edad dorada cocreando para Timely y National, siempre junto a Kirby, series y personajes generalmente de corte juvenil, como “The Boy Commandos” o “The Newsboy Legion”.

Cuando tras la guerra, los gustos del público cambiaron se volcó en distintos géneros siendo un pionero del cómic romántico en publicaciones como “Young Romance”, el de terror con “Black Magic”, o el policíaco con “Police Trap”.

Simon formó en los sesenta y setenta equipo con Jerry Grandinetti con quién desarrolló títulos y personajes tan originales para DC como “Prez”, “Outsiders” o “The Green Team: Boys Millonaires”.

Aparte de guionista y dibujante, Simon realizó tareas de editor y durante un corto período de tiempo en los cincuenta tuvo incluso su propia editorial junto a Kirby, Mainline.




D.E.P.

















